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martes, 19 de noviembre de 2013

LA CONEXION DE LOS HEMISFERIOS CEREBRALES



Eres un espíritu que actúa y representa el guión de un ser humano, que a su vez finge pertenecer a esta tierra.

Alguien que carga con sus dificultades de la vida diaria y que intenta comprender dónde está el error y que es lo que está haciendo mal en la vida.

Las emociones, alegres o dolorosas, son el trofeo a ganar mientras paseas bajo la atmósfera del planeta. Son ellas las que te ayudarán a cambiarlo todo, a crear unas condiciones nuevas para la convivencia humana.

Y esas copas ganadas son las que colgarás de tus estanterías cuando vuelvas a las estrellas en otras dimensiones de la conciencia. Millones de personas se abren cada año al nuevo paradigma y a veces es demasiada velocidad para ti, la cabeza parece que te va a explotar y eres incapaz de comprender el proceso que se está desarrollando.

De toda la complejidad del cerebro, el hemisferio derecho marca tu contacto con la fuente, tu origen espiritual como alma inmortal. De aquí parte el silencio, la meditación, la recepción de mensajes, la creatividad y la inspiración.

El hemisferio izquierdo se ha desgajado del derecho y mide el tiempo, define la dualidad y la sensación de separatividad con el resto de los seres. Te proyecta en una ilusión de nacimiento y muerte a través del cuerpo, que hace creer a muchos que no existe nada después.

Y ahora, todo el cerebro está siendo transformado, las neuronas dormidas han despertado y la conexión entre hemisferios está cambiando.

Es un nuevo remodelado interno que transformará muchos de los límites y creencias que hemos asumido como verdad estos últimos siglos y hasta milenios. También hay que sumar aquí el cambio genético acelerado por las radiaciones telúricas y solares o estelares, además de la evolución de la conciencia. No es tanto el espíritu evolucionando, sino el sueño convertido en realidad a nivel humano, la apertura de nuestra conciencia celular al descenso de la fuerza supramental divina.

Las relaciones cambiarán, las creencias se modificarán sensiblemente, el cuerpo saldrá fuera del juego médico, y la relación física con el espíritu, o energía sexual, tomará otros cauces multidimensionales.

Algunos ya hemos pasado antes individualmente por este proceso de ascensión, pero nunca hasta este momento se ha logrado que toda una humanidad pasara la prueba. Este es nuestro desafío pendiente. Y el proceso para lograr vencer en esta batalla no está codificado ni lo estará nunca. Es un camino individual de ruptura con todo lo conocido, de apertura de los sentidos sutiles y especialmente de asumir que todo es posible en este instante.

No más pasado y futuro. Ahora podemos hablar con nuestro tatarabuelo y visitar las ciudades del futuro, porque no hay más limites que nuestras creencias. El tonal y el nagual se están enlazando, el silencio y la razón, el misterio y lo conocido.

La conexión entre los dos hemisferios está cambiando nuestra vida, y el calendario ya no sirve más….
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