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domingo, 8 de diciembre de 2013

CREO QUE EL PROPOSITO DE LA MUERTE ES LA LIBERACION DEL AMOR


Creo que el propósito de la muerte es la liberación del amor...

Laurie Anderson -artista, meditadora y esposa de Lou Reed- escribió en la revista Rolling Stone de esta semana una descripción sobre la muerte de su marido de una belleza extraordinaria.

Ambos eran estudiantes de Yonge Mingur Rinpoche y habían seguido las enseñanzas budistas sobre la preparación para la muerte y sobre cómo hacer cuando uno de los cónyuges tiene una enfermedad terminal. Después de que Lou Reed enfermara de cáncer de hígado y otras enfermedades, Anderson escribe: Tratamos de entender y aplicar las enseñanzas de nuestra maestra Mingyur Rinpoche: Tienes que aprender a sentirte triste sin sucumbir a la tristeza.

Cuando su muerte era ya inminente, Lou dejó el hospital y volvió a casa. Como meditadores, nos habíamos preparado para esto -cómo mover la energía desde el vientre, subirla al corazón y de ahí hacia fuera a través de la cabeza. Nunca he visto una expresión con tanta fascinación como la que tenía Lou mientras moría. Sus manos estaban haciendo el movimiento 21 de Taichi, el del "agua que fluye". Sus ojos estaban muy abiertos. Tuve entre mis brazos a la persona que más amaba en el mundo, y estuve hablando con él mientras moría. Su corazón se detuvo. Él no tenía miedo. Pude caminar con él hasta el final del mundo. Pude ver la vida -tan bella, dolorosa y deslumbrante- en su máxima expresión. ¿Y la muerte? Creo que el propósito de la muerte es la liberación del amor.

En este momento me siento plenamente feliz. Estoy muy orgullosa de la forma en que vivió y murió, de su increíble fortaleza y de su gracia. Estoy segura de que regresará a mí en sueños y que en ellos parecerá estar vivo de nuevo. Y de repente me doy cuenta de que estoy aquí sola, de pie, asombrada y agradecida. ¡Qué extraño,emocionante y milagroso es el hecho de que hayamos podido ayudarnos el uno al otro a evolucionar, que hayamos podido amarnos tanto a través de nuestras palabras, nuestra música y la realidad de nuestras vidas.
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