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lunes, 6 de abril de 2015

ATRAEMOS LA PAREJA ADECUADA PARA CRECER Y SANAR


ATRAEMOS LA PAREJA ADECUADA PARA CRECER Y SANAR.

La pareja que tienes en la actualidad es la persona que atrajiste en el momento en que ambos vibraban en una frecuencia parecida y que hizo resonancia común y suficiente para querer voluntariamente unirse y formar la pareja que hacen hoy.

Las experiencias que viven juntos y el tiempo que transcurre, inevitablemente trae cambios en los dos. Los cambios se darán siempre en diferente velocidad y dirección en ambas personas.

Cuando los dos han estado dispuestos a acomodarse a los cambios y han estado dispuestos a profundizar y crecer, la relación se va fortaleciendo y desarrollando en armonía suficiente para que la pareja goce del crecimiento personal en cada uno y en la interrelación que van formando día a día.

Ellos han sido capaces de regar el amor para que sus flores se manifiestan libres entre la maleza.

En otros casos, los cambios que cada uno experimenta se desarrollan a distintos ritmos y en un grado que no ha podido ser asimilado con la suficiente madurez en uno o en los dos integrantes de la pareja.

En estas circunstancias es cuando comienzan a aparecer los inconvenientes, las quejas y los reclamos.

Si atendemos los reclamos, las cosas pueden resolverse suavemente, pero se requiere más dedicación de la que naturalmente se había considerado.

Hace falta tener la voluntad para penetrar el terreno difícil, la voluntad para adentrarse en lo que quizás nunca se había mirado, posiblemente cosas muy llenas de energías estancadas y a veces repletas de dolor.

Algunas veces no sabemos que podemos mirarnos para mejorar. Muchas personas jamás se han mirado, jamás han tenido la maravillosa oportunidad de desprenderse de creencias erróneas o limitantes y ni siquiera ha pasado por sus mentes la solo idea de revisarse y mejorar.

Otras veces no sabemos en qué podemos mejorar, comprendemos que podemos hacer algo, pero no alcanzamos a ver exactamente lo que es.

Otras cuantas pensamos que no necesitamos mejorar, que nosotros estamos perfectos, que somos los más sabios dentro de la relación y damos por sentado que es el otro el que debe mejorar.

Adentrarse en el conflicto es el próximo paso, paso que muchos no pueden o no quieren dar,.

Puede ser muy complicado, mucha tarea, mucho remover, para una relación que a veces ya se da por terminada en los primeros inconvenientes, para salir a buscar otra persona que pueda darnos la verdadera posibilidad de formar la pareja que andamos buscando.

Si alguien ha atraído una pareja que le maltrata, es claro que esa pareja suya tiene temas que mejorar, pero también es claro que la persona que atrae ese tipo de personas tiene un aprendizaje pendiente, saber que tiene derecho y que es merecedor de toda la paz y la armonía, que una relación madura le pueda proporcionar.

Podemos determinar que la persona que es nuestra pareja ya no nos queda bien, pero antes de retirarnos y finalizar todo, es de vital importancia saber que hemos aprendido a revisarnos, que hemos aprendido a elegir mejor, que hemos aprendido a tener una mas alta vibración, que hemos superado algun asunto interno.

De esta manera, la próxima pareja que atraeremos será la persona que esté vibrando resonante a nuestro nuevo estado.

Si no has aprendido nada, si no has elevado tu vibración en lo más mínimo, atraerás una persona con la que se provocarán las mismas situaciones anteriores, lo mismo de lo mismo y así será hasta que no decidas mirarte, aprender, crecer y madurar.

Recuerda, todas nuestras relaciones son espejos. El otro es nuestro maestro, nos devuelve aquello que necesitamos sanar Nuestra relación de pareja es una oportunidad de “vernos”. A partir del reconocimiento de aprendizaje que nos ofrece el “otro” nos haremos responsables de nuestra vida y de nuestra felicidad. Así podremos compartir una relación sana y “real” con el otro.

En el momento en que creamos expectativas de que “el otro” nos va a dar todo lo que necesitamos, que nos hará feliz y que será para siempre, estaremos creándonos una realidad falsa y asegurándonos decepciones, sensaciones de fracaso y de infelicidad.

Ninguna relación nos aportará aquello que no nos aportemos nosotros mismos. Re-evaluar nuestras creencias y ver los patrones de nuestra familia de origen nos dará una “visión” más real de la relación de pareja: de las que hemos creado hasta ahora y de las que deseamos crear en el futuro.

La relación más importante en nuestra vida es la que establecemos con nosotros mismos. No podemos darle al otro lo que no nos damos a nosotros.


*Fuente, cortesia y autoria de la nota: Por Patricia González Gajardo, para shekinahmerkaba.ning.com
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