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martes, 18 de febrero de 2014

LA CAUSA DEL DOLOR SON LAS EXPECTATIVAS.


LA CAUSA DEL DOLOR SON LAS EXPECTATIVAS. QUITA LAS EXPECTATIVAS Y QUITARAS EL DOLOR.

Nuestros padres tienen expectativas con nosotros pero todos, tenemos libertad de escoger nuestros propios caminos. El dolor de tus padres por sus expectativas no cumplidas contigo, no son culpa tuya, quitaté ese peso de tu espalda. Pero aprende, que no debes tener expectativas con tus hijos, ellos, también son libres.

El dolor que tienes por una mentira, un engaño, la infidelidad o por la terminación de tu matrimonio o de una relación sentimental, es causada por las expectativas que tenías en dicha relación. Le entregamos nuestra felicidad en manos de otros, en manos extrañas aunque fueran cercanas. Eramos felices hasta que el otro decidiera. La culpa no es de la otra persona, quitale ese peso de su espalda y acepta, que solo tu, eres responsable de tu propia expectativa.

El empleo que perdimos, la oportunidad que dejamos pasar, la palabra bondadosa que fué devuelta con piedra, el "cría cuervos y te sacarán los ojos", la relación que ni siquera inició, todas ellas y muchas experiencias más, son experiencias que causan dolor, proporcionalmente a nuestras expectativas.

Incluso, la muerte de un ser querido. Teníamos la expectativa de seguir compartiendo con esa persona y su muerte nos frustra nuestro deseo. Sabemos acaso como es su experiencia "viviendo la muerte"? Sabemos si ella quería morirse? La ley de la causalidad, nos enseña que la muerte tiene una causa y que no hay mal, que por bien no venga. La experiencia de cada alma, es individual.

Te invito a reemplazar la expectativa por la aceptación, a través de comprender lo que es la libertad.

Todos somos Hijos de Dios. Todos. Todos somos iguales ante las leyes de Dios. Por la Ley de Correspondencia, todos debemos ser iguales a las leyes humanas. Esta ley de correspondencia, nos enseña de que como es abajo es arriba; como es arriba es abajo, además, de como es adentro, es afuera; y como es afuera, es adentro.

La Ley de Ti mismo, es la principal ley Universal de Dios, porque con ella somos libres.

Nadie puede caminar en tus zapatos. Nadie. Un pajaro le enseña a sus pichones, a volar y a conseguir la comida, pero luego, ese pichón tiene que volar y comer por sí solo.Y así son todos los animales. Un árbol se nutre por sí solo y el océano, no es más, que multitud de gotas. Alguién sabe que sientes y piensas si no las expresas?

Los Derechos Humanos son leyes humanas, que hemos llamado Declaración Universal de los DDHH y obedecen a las leyes de arriba. Según nuestros DDHH, somos libres, nacimos iguales en dignidad y derechos y como somos dotados de razón y conciencia, debemos tratarnos fraternalmente, los unos con los otros. Todos tenemos razón y conciencia, y ésta por consiguiente, es individual. Por eso, todos somos diferentes.

Con Libertad, no podrá haber Igualdad y eso es natural.
Comprendes? Igualdad de todos para que se nos aplique la ley, en medio de la Libertad de todos que nos hace diferentes a todos. Libertad, Igualdad y Fraternidad, es imposible, porque por nuestra razón y conciencia individual, no me pueden igualar a otro, y al hacerlo, entra el conflicto con mi libertad, y la paz, deja de serlo.

Las expectativas son una forma de igualar al otro."Lo que yo pienso de ti, quiero que tu lo hagas para mi". Queremos que el otro viva nuestra vida y eso es igualar su razón y conciencia con la de nosotros.

Aceptar la libertad del otro, es aceptar mi propia libertad.

Somos iguales en cuanto a la libertad, que a la vez, nos hace diferentes. Aceptar esto, es quitarnos el dolor de nuestras vidas y quitarle el dolor a los otros. Nos duele que nuestras madres tengan dolor por nosotros, solo porque somos libres, pero no podemos vivir la vida de nuestras madres; luego seguir con el dolor es una tontería. Al igual con nuestros hijos y el maestro enseña lo que tiene que aprender.

Eres responsable de tu felicidad y nadie más! Acepta la libertad de tus padres, de tus hijos, de tus amantes, de tus relaciones, de tus vecinos, de tu esposa y de tu esposo, de tu jefe, del empresario y de tu enemigo. Te sugiero que no aceptes las leyes que atenten contra tu libertad, aunque se supongan que son por el beneficio colectivo. Esa es una falacia. Lo mejor para el colectivo, es lo mejor para el individuo y si esto, no se cumple, estas aceptando la cuota inicial de los estados autoritarios y totalitarios. Eres libre de vivirlos, y espero que vivamos armónicamente, bien lejos el uno del otro.

Los DDHH nos hace iguales ante sus leyes pero en ellos, encontraremos la libertad que necesitamos para vivir fraternalmente los unos con los otros. Si nos amamos a nosotros mismos, amaremos a los demás, y en mi libertad de ser cristiano, con esto, voluntariamente, obedezco el Mandato Divino del Amor, que nos enseño el Maestro Jesús, al amar al prójimo, a través del amor a Dios y a mi mismo.

Tienes libertad de tener tu religión y tus creencias y amo al judaísmo como al islamismo, porque son mi prójimo.

Y sabes, amo a Satanas y su legión. En ausencia de la oscuridad, la luz no sería luz, y mi Maestro Jesucristo, me pidió amar a mi enemigo y si lo amo, lo trasciendo, ya no será mi enemigo, como no lo fué Saulo de Tarso para Jesucristo, que aunque hubiera matado a cristianos defendiendo su religión, luego fué el encargado de llevar el verdadero mensaje del Maestro, en el Nuevo Testamento.

Autor y creditos de la nota: ALARAMON .
(nota tomada de la Web).
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