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sábado, 22 de marzo de 2014

AFIRMACIONES Y NEGACIONES, "EL JUEGO DE LA VIDA Y COMO JUGARLO", FLORENCE SCOVEL SHINN



AFIRMACIONES Y NEGACIONES PARA APLICAR EN TU VIDA COTIDIANA
Extracto del libro "EL JUEGO DE LA VIDA Y COMO JUGARLO",  de Florence Scovel Shinn.

«Tú decretarás una cosa y ella te será dada.»

Todo el bien que debe manifestarse en la vida de un hombre es ya un hecho cumplido en el Entendimiento Divino.

Para actuar, Él espera que el hombre le reconozca o pronuncie la palabra, o sea que es el mismo hombre quien debe decretar, para que la Idea Divina se manifieste en su plenitud, ya que, con frecuencia, decreta por «sus vanas palabras» el pecado y la tristeza. Es de la máxima importancia que se pronuncien correctamente las peticiones, como ya se indicó en el capítulo anterior.

Si se desea un hogar, amigos, una posición, o cualquier otra cosa buena, es necesario pedir la «selección divina».

Por ejemplo:

«Espíritu Infinito, abre las vías que conducen a mi verdadero hogar, mis verdaderos amigos, mi verdadera posición. Yo Te agradezco que se manifieste ahora mismo, por la gracia y de una manera perfecta».

El fin de la afirmación es de una importancia capital. Veamos a continuación una prueba de ello: una de mis conocidas pidió mil dólares. Su hija fue víctima de un accidente y recibió mil dólares de indemnización, o sea que ella recibió lo que había pedido, aunque de una «manera no perfecta». El pedido debe ser hecho de la manera siguiente:

«Espíritu Infinito, yo Te ruego que los mil dólares que me pertenecen por derecho divino sean liberados ahora mismo y me lleguen por la gracia y de una manera perfecta».

A medida que se desarrolla su conciencia de la riqueza, es conveniente precisar que las enormes sumas de dinero que nos pertenecen por derecho divino lleguen hasta nosotros por la gracia y por los medios perfectos.

Es imposible dar un curso verdaderamente libre a aquello que no creemos posible, pues nos encontramos limitados por las pretensiones del subconsciente. Es necesario ampliar esas pretensiones a fin de recibir más. El hombre se limita, a menudo, en sus pedidos.

Así un estudiante pide seiscientos dólares, para una cierta fecha. Finalmente, los obtiene, pero poco después se da cuenta de que, en realidad, desearía recibir mil. Sin embargo, y según la palabra que fue pronunciada, se le dan los seiscientos.

«Ello tiene limitado al Santo de Israel.» La riqueza es un asunto de conciencia. Los franceses tienen una leyenda que ilustra esta verdad. Un pobre hombre sale a la calle donde encuentra a un viajero que le para y le dice: «Amigo mío, veo que está usted muy triste, coja este lingote de oro, véndalo y será rico para toda la vida». El hombre, entusiasmado de alegría por la buena suerte, se llevó el lingote a casa. Inmediatamente, encontró trabajo y ganó tanto dinero que no tuvo necesidad de vender el lingote de oro. Transcurrieron los años, y el hombre se hizo muy rico. Un buen día, se cruzó en su camino un pobre; el hombre lo detuvo y le dijo: «Amigo mío, yo le daré un lingote de oro, véndalo y será rico por toda la vida». El mendigo cogió el lingote, lo examinó y, se dio cuenta de que aquello no era más que cobre.

Así pues, vemos cómo el primero de estos dos hombres se hizo rico porque tenía un sentimiento de riqueza, pensando que el lingote era de oro.

Todo hombre trae consigo su propio lingote de oro; ésta es la conciencia del oro, de la riqueza, que atrae la riqueza a su vida. Al formular sus peticiones, es necesario empezar por el fin, es decir declarar haber recibido ya. «Antes de que me llamen, yo responderé.» Al afirmarla continuamente, la fe se establece en el subconsciente.

No sería necesario repetir una afirmación si se tuviera una fe perfecta. No se debe suplicar, ni implorar, sino dar gracias constantemente por aquello que ya se ha recibido.

«El desierto se alegrará y se abrirá como una rosa.» El hecho de alegrarse mientras aún estamos en el desierto (estado de conciencia) abre la vía de la liberación. La oración dominical es, a la vez, un mandamiento y una petición. «Danos, hoy el pan nuestro de cada día y perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a quien nos hayan ofendido»; y termina por la alabanza: «Pues es a Ti a quien yo pertenezco, por todos los siglos, el Reino, La Fuerza y la Gloria. Amén».

Así pues, esta oración es un mandamiento y una petición, una alabanza y una acción de gracias. El trabajo del estudiante consiste en llegar a creer «que con Dios todo es posible».

Esto parece fácil, así, tomado en abstracto, pero es un poco más difícil cuando nos encontramos en presencia de una dificultad.

Por ejemplo, es necesario que una mujer atraiga una gran suma de dinero, para una determinada fecha. Ella sabe que debe hacer cualquier cosa para obtener una realización (pues la realización es la manifestación), y pide sus directrices. Poco después, al pasar ante una gran tienda, se fija en un bonito abridor de cartas de esmalte rosado expuesto en el escaparate. Se siente atraída por el objeto y piensa en seguida:

«Yo no tengo un abridor de cartas tan elegante para abrir cartas que contengan grandes cheques».

Compra entonces uno, pero su razón le dice que estaba loca por haber hecho tal gasto. Sin embargo, cuando lo tiene en su mano, se ve, en su imaginación, abriendo un sobre que contiene un cheque importante, y algunas semanas después, efectivamente, recibió el dinero que necesitaba. El abridor de cartas de esmalte rosado fue la forma mediante la cual había pasado a poner en marcha su fe activa.

Hay abundantes relatos sobre la fuerza del subconsciente cuando está dirigido por la fe.

Un hombre, por ejemplo, pasó la noche en una finca. Las ventanas de su habitación estaban todas cerradas y, en medio de la noche, al sentirse sofocado, se dirigió en la oscuridad hacía una de las ventanas. No logró abrirla y rompió con el puño el cristal de la ventana; después de eso, pasó una noche excelente.

A la mañana siguiente, se dio cuenta de que él sólo había roto los cristales de la estantería de libros, mientras que la ventana había permanecido cerrada durante toda la noche. Él estaba buscando el oxígeno y pensaba solamente en el oxígeno.

Cuando un estudiante empieza a hacer demostraciones de la ley espiritual, no debe volver atrás jamás:
 «Aquel que vacila no piense que recibirá lo que es del Señor».

Un estudiante dijo un día una cosa maravillosa: «Cuando pido cualquier cosa al Padre, soy categórico, y digo:

"Padre, no aceptaré menos de lo que pido, sino en todo caso más"».

Así, el hombre no debe transigir nunca. «Una vez que haya hecho lo necesario, mantenga su posición.» A veces, éste es el momento más difícil de la demostración. Constantemente nos sentimos tentados a abandonar, retrasarnos, transigir.

No se olvide que «También sirve a aquel que no hace sino esperar tranquilamente». Las demostraciones se realizan, a menudo en la décimo primera hora, pues entonces el individuo se relaja, es decir, deja de razonar, y es en ese momento cuando la Inteligencia Infinita puede actuar. 

«Los deseos sombríos reciben una respuesta sombría, y los deseos violentos reciben una respuesta violenta, o tardan en realizarse.»

Una señora me preguntó por qué perdía o se olvidaba frecuentemente de sus gafas. Al analizar la cuestión, descubrimos que ella decía a menudo a los demás y a sí misma, con irritación: «Me gustaría librarme de estas gafas». Y su deseo impaciente se realizaba violentamente. Tendría que haber pedido una visión perfecta, pero no registraba en su subconsciente más que el deseo de librarse de sus lentes; así que continuamente los olvidaba o los perdía.

La dualidad de la actitud del espíritu provoca las pérdidas, las depreciaciones, como fue el caso de la persona que no apreciaba a su marido, o bien el miedo de la pérdida, que crea, en el subconsciente, la imagen de las pérdidas. Cuando el estudiante llegue a liberarse de su problema (a entregar la carga), sólo entonces obtendrá una manifestación instantánea.

Una señora estaba en la calle, en medio de un violento aguacero y su paraguas se dio la vuelta. Tenía que hacer una visita a unas personas que no conocía y no quería llegar allí con un paraguas roto. Por otra parte, tampoco podía tirarlo, pues no le pertenecía. Desesperada, rogó: «Oh, Señor, hazte cargo de este paraguas; yo no sé qué hacer con él».

Un instante después, una voz le dijo: «Señora, ¿quiere que le arregle el paraguas?».

Un reparador de paraguas se encontraba a su lado. Ella se apresuró a aceptar su oferta. El paraguas fue arreglado mientras ella se marchaba para realizar la visita que tenía que hacer; al regresar encontró un objeto prácticamente nuevo. Hay siempre al alcance de nuestras manos un reparador de paraguas.

Cuando no sabemos qué hacer con el paraguas, es decir, con la situación que nos preocupa, lo ponemos en las manos de Dios. Una negación debe ir siempre seguida por una afirmación.

Ya era tarde, por la noche, cuando me llamaron por teléfono para tratar a un hombre al que jamás había visto. Él estaba aparentemente muy enfermo, Yo le dije: «Niego esta apariencia de enfermedad. Es irreal y, por lo tanto, no puede registrarse en su subconsciente; este hombre es una idea perfecta del Entendimiento Divino, pura sustancia de la perfección».

A la mañana siguiente el hombre se sentía mucho mejor y, al día siguiente ya se encontraba lo bastante bien como para reanudar sus actividades. En el Entendimiento Divino no hay tiempo, ni espacio; por lo tanto, la palabra alcanza instantáneamente su destino y no «vuelve vacía». Yo he tratado enfermos que se encontraban en Europa y los resultados fueron inmediatos.

Me preguntan a menudo cuál es la diferencia entre la imaginación y la visión, «visualizar» y «visionar». Imaginar, es un proceso mental gobernado por la razón o por la conciencia; la visión es un proceso espiritual, gobernado por la intuición o por el superconciente.

El estudiante debe entrenar su espíritu a recibir la inspiración y a realizar estas «imágenes divinas» mediante directrices claras. Hasta que un hombre no sea capaz de decir: «No deseo otra cosa que aquello que Dios quiera para mí», sus deseos erróneos no se borrarán de su conciencia y el Maestro Arquitecto, Dios en él, no le dará planes nuevos.

El plan de Dios, para todo hombre sobrepasa las restricciones del razonamiento eso siempre es la cuadratura de la vida que contiene la salud, la fortuna, el amor, la expresión de sí mismo más perfectas. Más de un hombre se construyó, en su imaginación, una casa de campo cuando debería construirse un palacio.

Si el estudiante intenta forzar la demostración (por la razón), eso mismo la mata. «Yo apresuraré las cosas», dijo el Señor. El hombre debe dejarse llevar por la intuición, o por directrices bien definidas. «Repósate en el Señor y espera con tranquilidad; fíate de Él, y te satisfará»

He visto actuar a la ley en condiciones extremadamente asombrosas. Por ejemplo, una estudiante me dijo que le era necesario obtener cien dólares para el día siguiente. Los necesitaba para pagar una deuda, así que era de una importancia vital que se los procurase. Yo «pronuncié la palabra», declarando que el Espíritu jamás se retrasa y que la riqueza está siempre al alcance de las manos.

Esa misma noche, la joven me llamó por teléfono para comunicarme que se había producido el milagro. Tuvo la idea de examinar los papeles que estaban en su caja fuerte del banco. Antes de verificar sus documentos encontró, en el fondo de la caja, un billete nuevo de cien dólares. Se quedó muy sorprendida y, según me dijo, estaba segura de no haberlo olvidado allí, pues verificaba a menudo aquellos papeles. Puede ser que esto fuera una materialización, como la que Jesús efectuó cuando materializó los panes y los peces.

El hombre alcanzará el estadio en el que «la palabra se hace carne», es decir, en el que se materializará instantáneamente. «Los campos prestos para la cosecha» se manifestarán inmediatamente, como todos los milagros de Jesucristo. Únicamente el nombre de Jesucristo tiene una fuerza formidable. Él representa la Verdad manifestada. Él declaró: 

«Todo lo que pidáis a mi Padre, en mi nombre, Él os lo dará».

La fuerza de este nombre eleva al estudiante hasta la cuarta dimensión, allí donde se encuentra liberado de todas las influencias astrales y psíquicas, y donde se convierte en alguien «no atado por ningún condicionante, en alguien absoluto, del mismo modo que Dios no se ve atado por nada y es absoluto».

He visto producirse numerosas curaciones, en respuesta a las palabras «En nombre de Jesucristo». Cristo fue, a la vez, persona y principio; y el Cristo que hay en cada hombre es su propio Redentor y su Salvador.

El Cristo interior, es el Yo de la cuarta dimensión, el hombre hecho a la imagen de Dios y según su semejanza. Es el Yo («Yo soy») que no conoce el pecado, ni la enfermedad ni el sufrimiento, que no nació jamás y jamás murió. Es la «Resurrección y la Vida» en cada hombre.

«Nadie vendrá al Padre, sino a través del Hijo», significa que Dios, el Universal, actúa sobre el plano de lo particular, por medio del Cristo en el hombre; y el Espíritu Santo significa Dios en acción.

Así, cotidianamente, el hombre manifiesta la Trinidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Pensar debería alcanzar la perfección de un arte. Aquel que llega a esta maestría debe tener gran cuidado para no pintar sobre la tela de su espíritu más que, según el designio divino, pinta sus cuadros con magistrales toques de fuerza y de decisión, con una fe tan perfecta que no hay poder capaz de alterar su perfección, sabiendo que eso se manifestará en su vida, como lo ideal que llega a convertirse en lo real. Todo poder es dado al hombre (por el pensamiento justo) para realizar su Cielo en la Tierra y alcanzar la meta del «Juego de la Vida».

Es Juego de La Vida Sus reglas son la fe exenta de miedo, la no resistencia y el amor.

Pueden cada uno de nuestros lectores, ser liberados de aquello que los mantuviera prisioneros durante tantos años, separándoles de lo que les pertenecía, y pueden «conocer la Verdad que les hará libres». Libres, para cumplir su destino, para provocar la manifestación del designio divino que hay en su vida, la Salvación, la Riqueza, el Amor y la Expresión perfecta de sí mismos.

«Véanse a sí mismos transformados a través de la renovación de su espíritu.»

NEGACIONES Y AFIRMACIONES:

(Para la Prosperidad)
Dios es mi riqueza infalible, y grandes sumas de dinero vienen rápidamente a mí, por la gracia y los medios perfectos.

(Para Condiciones Armoniosas)
Todo plan que mi Padre Celestial no haya concebido se desagrega y se disipa, y el Plan Divino se manifiesta. Sólo aquello que es verdad de Dios es verdad para mí, pues yo y el Padre, somos uno.

(Para la Fe)
Como yo soy uno con Dios, no soy más que uno con mi bien, pues Dios es a la vez el Dador y la Dádiva. Yo no puedo separar el Dador de la Dádiva.

(Para condiciones Armoniosas)
El Amor Divino desagrega y disipa ahora todo estado discordante en mi espíritu, en mi cuerpo y en mis asuntos. El Amor Divino es el más poderoso Químico del Universo y disuelve aquello que no es Él mismo.

(Para la Salud)
El Amor Divino inunda mi conciencia de salud y cada una de las células de mi cuerpo de luminosidad.

(Para la vista)
Mis ojos son los ojos de Dios, yo veo con los ojos del espíritu. Veo claramente la vía abierta; no hay obstáculos en mi camino. Veo claramente el Plan perfecto.

(Para las Directrices)
Yo soy divinamente sensible a mis directrices intuitivas y obedezco instantáneamente a Tu Voluntad.

(Para los Oídos)
Mis oídos son los oídos de Dios; escucho con los oídos del espíritu. Yo soy no resistente y estoy dispuesto a dejarme conducir. Yo oigo.

(Para el Trabajo)
Tengo un trabajo maravilloso, Divinamente dado, Doy de mí lo mejor Y estoy muy bien pagado.

(Para estar liberado de toda esclavitud)
Yo entrego esta carga al Cristo que hay en mí y sigo adelante..., ¡LIBRE!


*Extracto del libro: "EL JUEGO DE LA VIDA Y CÓMO JUGARLO", de Florence Scovel Shinn.

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