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lunes, 20 de marzo de 2017

RITUALES PARA RECIBIR EL EQUINOCCIO DE PRIMAVERA


El 21 de marzo, conocido como equinoccio de primavera, debido a que el día dura exactamente lo mismo que la noche, es una fecha que ha sido señalada por diversas culturas milenarias como de un gran poder enérgetico, en la que es posible llegar a una conexión profunda con las fuerzas de la naturaleza.

Esta fecha marca el regreso de Perséfone del Hades, es decir, el florecimiento y la vida. Para limpiar tu casa de malas energías y recibir la primavera completamente renovado lleva a cabo este ritual purificador. 

RITUAL PARA RECIBIR EL EQUINOCCIO DE PRIMAVERA:

Necesitas:

Un pandero, campana, flauta o cualquier instrumento musicalUn incienso de preferencia de sándaloSemillas y/o frutasUna vela

Pasos:

Inicia el ritual haciendo sonar tu instrumento por toda tu casaEnciende la vela en el centro de la casa y coloca las semillas y las frutas a su alrededorToma el incienso en tu mano y haz el mismo recorrido que con el instrumentoTermina con la siguiente oración:  

“Que nuestra Madre Tierra Naturaleza lene de amor nuestros corazones y de luz nuestro entendimiento, que protega lo sagrado de nuestro hogar y nos permita habitar en paz. “


Al finalizar apaga la vela. Puedes guardar las semillas en un pequeño saco de tela del color que tu prefieras y llevarlas contigo como un amuleto durante toda la estación.


RITUAL "SALUDO AL SOL", PARA EL EQUINOCCIO DE PRIMAVERA:

El saludo al Sol es una de las secuencias más conocidas de yoga, una serie de 12 posturas –en la versión tradicional– que forma parte esencial de toda práctica: a veces la usamos como calentamiento, otras como la base para crear progresiones más complejas y muchas más como la dosis perfecta de yoga que se adapta al tiempo que tengas disponible y te ofrece todos los beneficios físicos, mentales y emocionales que necesitas. 

Por si todo eso fuera poco, detrás de esta rutina se encuentra un ritual energético muy especial.

Su nombre en sánscrito es Surya Namaskar, cuya traducción literal es adoración al Sol. Pero Surya es mucho más que el astro: en el macrocosmos es el dios que llena de vida con su luz, y en el microcosmos, ese eco universal que somos cada uno de nosotros; es nuestro corazón espiritual, el ojo que percibe lo verdadero y nos conecta con la energía divina. 

Por lo tanto, cada que hacemos el saludo al Sol honramos al que nos ilumina y también nuestra luz interior.

Esta serie de asanas se practica desde hace más de 2 mil años y es también una meditación en movimiento cuyo poder se revela cuando encontramos el ritmo exacto en el que cada postura se corresponde con una inhalación o una exhalación, siempre por la nariz para evitar que se fugue la energía. Avanzar en la secuencia con plena conciencia de tu respiración permite que entres en una especie de danza en la cual todo estímulo exterior desaparece y la atención se concentra en tu interior. 

A mí me encanta practicarlo con los ojos cerrados; te recomiendo que lo pruebes… ¡Es maravilloso!

Cuando se acercan nuevos ciclos o cambios de estación, como el equinoccio de primavera y el solsticio de invierno, se acostumbra hacer 108 saludos al Sol para sembrar decretos energéticos. Si eres principiante, no te preocupes por lograr tantos, simplemente descubre la secuencia, fija tu intención y haz los que sean buenos para ti.

Esta es la serie de 12 posturas que componen el Surya Namaskar Sivananda, uno de los más antiguos y tradicionales, y el ciclo de respiración que corresponde con cada una de ellas:



1. Inhala – De pie, lleva tus manos juntas como una flecha hacia arriba.
2. Exhala – Manos al piso y cabeza a rodillas para hacer Uttanasana.
3. Inhala – Da un paso largo hacia atrás con el pie derecho (o izquierdo en la segunda vuelta), baja esa rodilla al piso y mira hacia el frente en Corredor.
4. Exhala – Lleva atrás el pie izquierdo y eleva la cadera para hacer Perro mirando hacia abajo.
5. Inhala – Deslízate a una plancha, cuida que tu cadera no se caiga sino que forme una línea recta con tu espalda.
6. Exhala – Con los codos cerca de tu cuerpo baja rodillas, pecho y barbilla al piso; deja la cadera arriba en Ashtangasana.
7. Inhala – Tus piernas y pelvis al piso, sigue con los codos junto al torso y eleva el pecho para hacer Cobra.
8. Exhala – Activa metatarsos, lleva cadera arriba y atrás para volver a Perro mirando hacia abajo.
9. Inhala – Regresa el pie derecho (o izquierdo en la segunda vuelta) entre tus manos y baja la rodilla izquierda (o derecha en la segunda vuelta) al piso, mira hacia adelante.
10. Exhala – Dos pies juntos al frente, cabeza a rodillas y piernas extendidas en Uttanasana.
11. Inhala – Manos juntas y brazos extendidos, como una flecha hacia arriba en Urdhva Hastasana.
12. Exhala – Palmas juntas al centro del pecho.


RECOMENDACIONES PARA REALIZARSE EN 
EL EQUINOCCIO DE PRIMAVERA:


Siembra abundancia:

Se recomienda que siembres algunas plantas aromáticas en tres macetas de barro, pues atraerán bonanza a tu vida. Si buscas prosperidad económica, siembra una semilla de verbena en una de las macetas. Para la salud, una semilla de romero; y para el amor, una de clavo. Luego, visualiza cómo serán esas plantas cuando crezcan, y colócalas en el exterior. Tu misión será regalar una por semana, durante toda la primavera, concentrándote en lo que quieres que te conceda el Universo.

Limpieza energética:

El equinoccio es la oportunidad perfecta para hacernos una limpieza de primavera, con la que eliminaremos las cosas malas, para darle paso a todo lo bueno. En un cuenco con agua, pon unas plantas de hierbabuena, margaritas blancas, pétalos de rosa blanca y pétalos de clavel blanco. Luego, déjalas en el exterior toda la noche y, a la mañana siguiente, utiliza esa agua para bañarte. Con este ritual sencillo eliminarás todas las energías negativas que acumulaste en el invierno.

Baño de flores:

Este sirve para alejar todo lo malo, y me lo pasó una amiga a quien le funcionó muy bien. Antes de comenzar, prende una velita blanca para que el Espíritu Santo te ilumine. Luego, en una bañera con agua tibia, coloca un puño de sal de de grano marina. Sumérgete en ella por cinco a 15 minutos, visualizando que todo lo malo se va. Después, retira el agua de la tina y báñate. Finalmente, vuelve a llenar la bañera, y agrégale pétalos de flores frescas (las que tú quieras) y un chorrito de agua florida. Sumérgete en la tina por cinco a 15 minutos más, pidiendo que la vida te llene de cosas buenas, y expresa tu gratitud!. Vistete de colores claros o blanco de preferencia durante los 3 primeros dias a partir de la entrada del equinoccio de primavera.

*Gratitud por la fuente y Autoria de parte de esta nota: Maria Elena Esparza, para Harmonia.la


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