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sábado, 25 de julio de 2015

NO ES TU APTITUD SINO TU ACTITUD LO QUE DETERMINA LA ALTITUD...


Una antigua historia griega:

......Un fanático rey tenía una preciosa cama de oro, muy valiosa, adornada con miles de diamantes y siempre que había invitados en palacio él les ofrecía la cama. Pero existía una condición: el invitado tenía que encajar en la cama. Si el invitado era un poco más largo, el rey lo hacía cortar al tamaño adecuado. Por supuesto que como la cama era tan valiosa no podía ser modificada, pero el invitado podía ser cortado de acuerdo al tamaño de la cama, ¡cómo si la cama no existiera para el invitado, sino el invitado para la cama!

Y es muy raro, casi imposible, encontrar a un hombre que encaje perfectamente en una cama ya hecha. El hombre medio no existe, recuérdalo; el hombre medio es una ficción y la cama estaba hecha para un hombre medio. El rey era un matemático, había hecho un gran cálculo. Había medido la altura de todos los ciudadanos de su capital y luego había dividido esta cifra entre el número de ciudadanos; así obtuvo un promedio fijo. Ahora bien, en la capital había niños pequeños, gente joven, gente vieja, pigmeos y gigantes, pero el "hombre promedio" era un fenómeno totalmente diferente. No había ni una sola persona en toda su capital que fuese realmente promedio. Yo nunca me encontré con una persona promedio, la persona promedio es una ficción.

Así, quien quiera que fuese el invitado, tenía un problema. Si era más corto que la cama, el rey tenía profesionales que le estiraban hasta dar la talla. Ese debe de haber sido el principio del Rolfing; Ida Rolf lo debe de haber aprendido de ese rey. Por supuesto que el invitado moría, pero el rey no tenía la culpa, él lo hacía todo con la mejor intención del mundo.

Cuando tienes una cierta actitud hacia la vida, pierdes la vida misma. La vida es vasta, ninguna actitud puede contenerla; es imposible encasillarla en una cierta definición. Sí, tu actitud puede cubrir un cierto aspecto, pero sólo será un aspecto. Y la tendencia de la mente es a proclamar su aspecto como si fuera el todo y en el momento en que se pretende que el aspecto sea el todo, has perdido la conexión misma con la vida. Entonces vives rodeado de tu actitud en una especie de capullo, encapsulado y eres infeliz. Entonces tus mal llamadas religiones estarán muy contentas porque eso es lo que te han estado diciendo: que la vida es un valle de lágrimas. 

Yo quiero decirte que la vida no es infelicidad.... La vida es eterno gozo. Pero para conocer ese gozo eterno tendrás que venir con tu corazón abierto, con tus manos abiertas.

No te acerques a la vida con los puños cerrados, apretados. Abre tus manos.... Entra en la vida con inmensa inocencia. 

Las actitudes son astutas; has decidido de antemano sin haber saboreado, sin haber experimentado, sin haber vivido. Has llegado a ciertas conclusiones, y obviamente, si estas conclusiones ya están en ti, a priori, la vida de las irá confirmando. No es que la vida las confirme, sino que toda tu mente tratará de encontrar los medios y las formas, los argumentos y los datos que las apoyen.

Te enseño una vida sin actitud alguna. Este es uno de los fundamentos de mi experiencia. Si realmente quieres conocer lo que es, deja de lado toda filosofía, todos los "ismos". Camina entonces con las manos abiertas y totalmente desnudo al sol, para ver lo que es.

Se pensaba en el pasado que nuestros sentidos eran puertas por las que la realidad entraba en lo más profundo de nuestro ser. Ahora, las últimas investigaciones demuestran otra cosa: nuestros sentidos no sólo son puertas, también son guardianes. Sólo permiten pasar el dos por ciento de la información, el noventa y ocho por ciento queda excluida. Cualquier cosa que vaya en contra de tu idea de la vida es excluida y sólo el dos por ciento logra filtrarse y entrar.

Ahora bien, vivir una vida de sólo un dos por ciento, no es en absoluto vivir.

Cuando uno puede vivir al ciento por ciento, ¿por qué decidir vivir sólo al dos por cien?

Me preguntas: ¿Es importante tener algún tipo de actitud ante la vida?

No sólo no es importante, sino que es peligroso tener cualquier actitud respecto a la vida. ¿Por qué no permitir que la vida baile su danza, cante su canción, sin ninguna expectativa? ¿Por qué no podemos vivir sin expectativas? ¿Por qué no podemos ver la vida tal como es en su pureza? ¿Por qué tenemos que imponernos a ella? Y nadie saldrá perdiendo. Si tratas de imponerte a la vida, sólo tú serás el perdedor.

Es mejor no ponerle etiquetas a la vida, es mejor no darle una estructura, es mejor dejarla abierta sin final, es mejor no clasificarla, no etiquetarla. Tendrás una experiencia mucho más bella de las cosas, tendrás una experiencia más cósmica de las cosas, porque las cosas no están realmente divididas. La Existencia es un todo orgásmico, es una unidad orgánica. La hoja más pequeña de hierba, la más pequeña de las hojas de un pobre árbol, es tan importante como la más grande de las estrellas.

Lo más pequeño es también lo más grande, porque todo es una unidad, es un continuo. En el momento en que empiezas a dividir, estás creando líneas arbitrarias, definiciones y es así como uno va perdiéndose la vida y su misterio.

Todos tenemos actitudes; ésa es nuestra angustia. Todos encaramos la vida desde un cierto punto de vista, de ahí que nuestra vida se vuelva pobre; porque cada aspecto puede ser como mucho, una sola dimensión, y la vida es multidimensional. 

Tienes que ser más líquido, más capaz de disolverte y fundirte; no tienes que ser un espectador. No hay nada que resolver. No tomes la vida como un problema, es un misterio tremendamente hermoso. ¡Bébela, es puro vino! ¡ Embriágate con ella!

~ Osho.

jueves, 19 de marzo de 2015

SI QUIERES UN CAMBIO PROFUNDO EN TU VIDA.....



Cómo cambiar profundamente su vida

Todos en algún momento hemos sentido la necesidad de cambio, de evolución, de dar un paso más allá - nos preguntamos, ¿cómo puedo cambiar o mejorar mi vida?" Esta necesidad, difícil de explicar, es nuestra alma urgiéndonos a cumplir nuestro propósito superior. 

Desafortunadamente, estamos acostumbrados a creer que son fuerzas externas las que determinan nuestra  vida. Por eso culpamos a otros, los acusamos de nuestra infelicidad, nos quejamos, criticamos y hasta tratamos de cambiar a los otros a través de amenazas, recompensas y castigos. Creemos que si el otro cambia, nuestra vida podría ser mejor o más feliz.Y con frecuencia, cuando sentimos esta necesidad de cambio, cuando las cosas no van bien, cuando parece que atrajéramos la “mala suerte” o sentimos que no estamos al mando de nuestra propia vida, una vez más buscamos la respuesta "allá afuera", ya sea en forma de un experto, un amuleto, una fórmula mágica que pueda darnos una salida o solución que cambie nuestro mundo. 

Al querer cambiar nuestra vida, se nos olvida o no tenemos claro que es dentro de nosotros que encontramos las respuestas y donde encontramos un poder que podemos utilizar.Este poder nos ayuda a estar en harmonía con el universo y ese poder está basado en el reconocimiento de que más allá de nuestra dimensión física, coexisten las dimensiones mental y espiritual.Tanto la metafísica, como el chamanismo y la psicología nos hablan de ese poder y, más recientemente, la neurociencia apoya la idea que tenemos inmenso potencial para convocar cambios si conectamos nuestras distintas dimensiones y vivimos conscientemente.

Cambiar la vida con los 4 acuerdos de Don Miguel:

El reconocido autor mexicano Don Miguel Ruíz, quien escribe textos shamánicos basados en las creencias toltecas, asegura que el ser humano puede adueñarse de su destino para cambiar y disfrutar la vida.Cambiar nuestra vida y deshacernos de las creencias limitantes adquiridas a lo largo de nuestra existencia requiere, dice Don Miguel, asumir cuatro acuerdos:


  • Ser impecable con nuestras palabras
  • No tomar nada personalmente
  • No hacer suposiciones
  • Hacer siempre nuestro mejor esfuerzo.


Detrás de esas enseñanzas de Don Miguel Ruiz, que a primera vista pueden parecerle demasiado simples, está la idea de que nuestros pensamientos poseen una energía capaz de afectar cuerpo, mente y alma. Es desde lo que pensamos y decimos que generamos el cambio.

Las palabras, al pronunciarlas, generan una vibración que afecta nuestra propia energía vital e incluso la energía de los lugares que habitamos y la de quienes nos rodean.

Cambie su pensamiento, cambie su vida:

El psicólogo William Glausser, en su libro Teoría de la Elección señaló que nuestro comportamiento es electivo y por tanto podemos cambiarlo para ser más felices. Dice que necesitamos satisfacer cinco necesidades básicas:


  • Sobrevivencia
  • Afecto y  pertenencia
  • Poder
  • Libertad
  • Diversión


Pero es de nuestra satisfactoria conexión con los demás que podemos derivar la satisfacción de dichas necesidades, dice Glausser. La metafísica predica que “somos lo que pensamos”. La neurociencia confirma efectivamente que el “alambrado” de nuestro cerebro cambia permanentemente de acuerdo a los pensamientos y hábitos que cultivamos.Cómo cambiar nuestra vida. Para cambiar ssu vida profundamente, primero debe ser consciente de que es un ser multidimensional. Nuestra vida gana significado si nos concentramos en mantenernos “enteros”, esto es, en evitar la disociación entre cuerpo y alma. Cuando comprendemos nuestra trascendencia, nos hacemos conscientes del poder que tenemos para transformar nuestra vida y darle sentido. Rara vez la transformación ocurre de la noche a la mañana; rara vez viene de afuera.

Para cambiar nuestra vida drásticamente, se requiere consciencia, constancia y disciplina, especialmente si estamos pasando por un mal momento.Recomendaciones:

Llevemos una vida más consciente. En lugar de vivir en “piloto automático” preguntémonos cuál es el propósito detrás de nuestras acciones. Especialmente, si con ellas estaremos buscando controlar a otro.

Ofrezcamos a otros apoyo, aceptación, estímulo, confianza y respeto. Mejorando nuestra conexión con los otros, podremos sentirnos más satisfechos.

Aprendamos a negociar con los demás y evitemos criticarlos y culparlos de nuestros defectos o dificultades.

Tenemos un poder transformador, utilicémoslo para llevar una vida más significativa, estimulante y divertida.

*Fuente, cortesia y autoria de la nota: Silvia Casablanca, para nuevaera.about.com

viernes, 19 de julio de 2013

LA RENOVACION DEL AGUILA


El águila , es el ave que posee la mayor longevidad de su especie. Llega a vivir 70 años. Pero para llegar a esa edad ,a los 40 años de vida tiene que tomar una seria decisión. A los 40 años:

Sus uñas curvas y flexibles , no consiguen agarrar a las presas de las que se alimenta.

Su pico alargado y punteagudo , también se curva.

Apuntando contra el pecho están las alas , envejecidas y pesadas por las gruesas plumas.


! Volar es ahora muy difícil !

Entonces el águila , tiene sólo dos alternativas: Morir , ….. ó enfrentar un doloroso proceso de renovación que durará 150 días.
Ese proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y refugiarse en un nido, próximo a una pared , donde no necesite volar.

Entonces,apenas encuentra ese lugar ,el águila comienza a golpear con su pico la pared , hasta conseguir arrancárselo.
Apenas lo arranca ,debe esperar a que nazca un nuevo pico con el cual después ,va a arrancar sus viejas uñas.

Cuando las nuevas uñas comienzan a nacer, prosigue arrancando sus viejas plumas.

Y después de cinco meses ,sale victorioso para su famoso vuelo de renovación y de revivir,y entonces dispone de 30 años más.


A veces nos preguntamos:
? Por qué renovarnos ?

Situaciones parecidas nos suceden a lo largo de la vida. Hay momentos en que parece que ya hemos dado en nuestro trabajo (familia, comunidad, grupo apostólico, parroquias) todo lo que teníamos. Pareciera como si hubiéramos agotado nuestra creatividad y que ya no tenemos mucho que aportar.

Nuestra vida suele verse gris y envejecida. ¡Estamos en un punto de quiebre!. O nos transformamos como las águilas o estaremos condenados a morir. La transformación exige, primero, hacer un alto en el camino,tenemos que resguardarnos por algún tiempo. Volar hacia lo alto y comenzar un proceso de renovación.




Solo así podremos desprendernos de esas viejas uñas y plumas para continuar un vuelo de renacimiento y de victoria. Y ¿cuáles son esas plumas y uñas de las que tenemos que desprendernos?. Pues, cada uno puede identificarlas fácilmente en sus vidas: son aquellas actitudes, vicios y costumbres que nos impiden el cambio, que nos atan al pasado, a la mediocridad a la falta de ánimo para empezar la lucha.





En otros puede tratarse de resentimientos, complejos, baja o alta autoestima, que nos nublan la vista y la capacidad de ser objetivos con nosotros mismos. Debemos desprendernos de costumbres, tradiciones y recuerdos que nos causan dolor. Solamente libres del peso del pasado podremos aprovechar el resultado valioso que una renovación siempre trae. En nuestra vida, muchas veces, tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación. Y asi reanudar para obtener un vuelo victorioso, no sin antes desprendernos de ataduras ,costumbres y otras tradiciones del pasado.


Y TU, ESTAS LISTO PARA EMPRENDER EL VUELO? ..........