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lunes, 20 de abril de 2015

CONVERSACIONES CON DIOS, NEALE DONALD WALSCH


“Conversaciones con Dios” - Neale Donald Walsch

¿Cuantas versiones conocemos sobre el origen del Universo y cual es el objetivo de nuestra participación en este mundo? 

Analicemos esta versión que a mí en lo personal me parece muy explícita, lógica desde nuestra lógica terrenal y verdadera, cada quien deberá consultar en lo más profundo de su corazón y evitar en lo posible juicios derivados de la mente ya que ésta, nuestra mente, se encuentra llena de prejuicios, dogmas y creencias impuestas por religiones basadas en el miedo. Ampliemos un poco nuestra conciencia y a través de estas líneas podremos dar respuesta a muchas dudas sobre nuestro origen y participación en el Universo, principalmente sobre nuestro objetivo principal en nuestro paso por el mundo físico.

Extracto tomado del libro “Conversaciones con Dios”, en este libro el escritor hace una serie de preguntas que son contestadas por Dios a través de su mente, verdad para algunos, ficción o blasfemia para otros, ustedes mismos juzguen. Para mí es verdad, mi corazón me lo dice.

P.- ¿La vida no es una escuela?

R.- No.


P.- ¿No estamos aquí para aprender?

R.- No,

P.- Entonces ¿por qué estamos aquí?

R.- Para recordar, y re-crear, Quienes Son. Se los he dicho una y otra vez, y no Me creen. Pero así ha de ser; ya que, verdaderamente, si no se crean como Quienes Son, no pueden ser.

P.- Volvamos a lo de la escuela. He escuchado a un maestro tras otro decirnos que la vida es una escuela. 

R.- La escuela es un lugar adonde uno va si hay algo que uno no sabe y quiere saber. No es un lugar adonde uno va si ya sabe algo y simplemente quiere experimentar su sabiduría. La vida (como la llaman) es una oportunidad para ustedes de saber experimentalmente lo que ya saben conceptualmente. No necesitan aprender nada al respecto. Necesitan simplemente recordar lo que ya saben, y obrar en consecuencia.


P.- No estoy seguro de entenderlo.

R.- Empecemos por aquí El alma -su alma- ya sabe todo lo que se puede saber en todo momento. Nada se le oculta, nada desconoce. Pero saberlo no es suficiente. El alma aspira a experimentarlo. Pueden saber que son generosos, pero a menos que hagan algo que demuestre generosidad, no tienen sino un concepto. Pueden saber que son amables, pero a menos que hagan algo que demuestre amabilidad con alguien, no tienen sino una idea sobre ustedes mismos. El único deseo de sus almas es convertir ese magnífico concepto de sí misma en su mayor experiencia. En tanto el concepto no se convierta en experiencia, todo lo que hay es especulación. Yo he estado especulando sobre Mí mismo durante mucho tiempo. Más del que tú y Yo podríamos recordar conjuntamente. Más que la edad del universo multiplicada por si misma. ¡Ve, pues, qué joven es -qué nueva es- Mi experiencia de Mí mismo!  

P.- Me he perdido de nuevo. ¿Tu experiencia de Ti mismo? 

R.- Sí. Permíteme que te lo explique de este modo: En el principio, lo que “Es” (Dios) era todo lo que había, y no había nada más. Pero Todo Lo Que “Es” no podía conocerse a sí mismo, pues Todo Lo Que “Es” era todo lo que había, y no había nada más. Así, Todo lo Que “Es”... no era, ya que, en ausencia de cualquier otra cosa, Todo lo Que “Es” no es. Este es el gran «Es - No Es» al que han aludido los Místicos desde el principio de los tiempos. Ahora bien, Todo lo Que “Es” sabía que era todo lo que había; pero eso no era suficiente, puesto que sólo podía conocer su total magnificencia conceptualmente, no experiencialmente. Sin embargo, es la experiencia de sí mismo lo que anhelaba, puesto que quería saber que le apetecía ser tan magnífico. Aun así eso era imposible, ya que el propio término magnífico es un término relativo. Todo lo Que “Es” no podía saber que le apetecía ser magnífico a menos que lo que no es lo descubriera. 

En ausencia de lo que no es, lo que “Es” no es. ¿Lo entiendes? 

Creo que sí. Continúa. 

De acuerdo. Lo único que Todo lo Que “Es” sabía es que no había nada más. Así no podía, ni lograría nunca conocerse a Sí mismo desde un punto de referencia exterior a Sí mismo: dicho punto de referencia no existía. Sólo existía un punto de referencia, y era el único lugar interior. El «Es- No Es». El «Soy - No Soy». Aun así el Todo de Todo decidió conocerse experimentalmente. 

Esta energía -pura, invisible, inaudible, inobservada y, por lo tanto, desconocida por cualquier otra energía- decidió experimentarse a Sí misma como la total magnificencia que era. Para ello, se dio cuenta de que habría de utilizar un punto de referencia interior. Se hizo el razonamiento, totalmente correcto, de que cualquier parte de sí mismo había de ser necesariamente menos que el total y, por tanto, si simplemente se dividía a sí mismo en partes, cada parte, al ser menos que el total, podía mirar al resto de Sí mismo y ver su magnificencia. Así, Todo lo Que “Es” se dividió a Sí mismo, convirtiéndose, en un momento glorioso, en lo que es esto y lo que es aquello. Por primera vez, existían esto y aquello completamente separados lo uno de lo otro. Y aun así, existían simultáneamente; tal como sucedía con todo lo que no era ninguno de los dos. Así, de repente existían tres elementos: lo que está aquí; lo que está allí; y lo que no está ni aquí ni allí, pero que debe existir para que aquí y allí existan. 

Es la nada la que sostiene al todo. Es el no-espacio el que sostiene al espacio. Es el todo el que sostiene a las partes. 

¿Lo entiendes? ¿Me sigues? 

Creo que sí, realmente. Lo creas o no, lo has ilustrado de una forma tan clara que creo que verdaderamente lo entiendo.

Voy a ir más lejos. Esa nada que sostiene al todo es lo que algunas personas llaman Dios. Pero eso tampoco resulta acertado, puesto que sugiere que existe algo que Dios no es; a saber, todo lo que no es «nada».

Pero Yo soy Todas Las Cosas -visibles e invisibles-, de modo que esta descripción de Mí como el Gran Invisible, la Nada, el No-Espacio, una definición de Dios esencialmente Mística, al modo oriental, no resulta más acertada que la descripción esencialmente práctica, al modo occidental, de Dios como todo lo visible. Quienes creen que Dios es Todo lo Que Es y Todo lo Que No Es son quienes lo entienden correctamente.  

Ahora bien, al crear lo que está «aquí» y lo que está «allí», Dios hizo posible que Dios se conociera así mismo. En el momento de esta gran explosión de su interior, Dios creó la relatividad el mayor don que se hizo nunca a sí mismo. De este modo, la relación es el mayor don que Dios les hizo nunca; pero discutiremos este aspecto más adelante.

Así pues, a partir de la Nada surgió el Todo; por cierto, un acontecimiento espiritual del todo coherente con lo que vuestros científicos llaman la teoría del Big Bang.

Como todos los elementos se hallaban en movimiento, se creó el tiempo, puesto que algo que primero estaba aquí luego estaba allí, y el periodo que empleaba en ir de aquí a allí resultaba mensurable.  

Exactamente como las partes de Sí mismo visibles empezaron a definirse por sí mismas, unas «en relación» con las otras, así sucedió también con las partes invisibles.

Dios sabía que, para que existiera el amor -y se conociera a sí mismo como puro amor-había de existir también su contrario. Así Dios creó voluntariamente la gran polaridad: el opuesto absoluto del amor -todo lo que el amor no es- que ahora llamamos temor. Desde el momento en que existía el temor, el amor podía existir como algo que se podía experimentar.

Es a esta creación de dualidad entre el amor y su contrario a la que se refieren los humanos, en sus diversas mitologías, como el nacimiento del diablo, la caída de Adán. la rebelión de Satán, etc. Del mismo modo que han decidido personificar el amor puro en el personaje que llaman Dios, también han decidido personificar el temor abyecto en el personaje que llaman el demonio.

En la Tierra, algunos han establecido mitologías algo más elaboradas en tomo a este acontecimiento, completadas con argumentos de batallas y guerras, soldados angélicos y guerreros diabólicos, las fuerzas del bien y del mal, de la luz y la oscuridad. Esta mitología ha constituido el primer intento por parte de los hombres de entender, y explicar a los demás de manera que pudieran entenderlo, un acontecimiento cósmico del que el alma humana es profundamente consciente, pero que la mente apenas puede concebir.

Al dar el universo como una versión dividida de si mismo, Dios produjo, a partir de la energía pura, todo lo que ahora existe; tanto lo visible como lo invisible.

En otras palabras, no sólo se creaba de este modo el universo físico, sino también el universo metafísico. La parte de Dios que forma el segundo término de la ecuación «Soy - No Soy» explotó también en un infinito número de unidades más pequeñas que el conjunto. A estas unidades de energía las llamarían espíritus.

En algunas de vuestras mitologías religiosas se afirma que «Dios Padre» tiene muchos hijos espirituales. Este paralelismo con la experiencia humana de la vida que se multiplica parece ser el único modo de que las masas puedan captar en realidad la idea de la súbita aparición -la súbita existencia- de innumerables espíritus en el «Reino de los Cielos». En este caso, sus cuentos e historias Míticas no se hallan tan lejos de la realidad última, puesto que los infinitos espíritus, comprendiendo la totalidad de Mí; son, en un sentido cósmico, Mi descendencia.

Mi divino propósito al dividirme era crear suficientes partes de Mí como para poder conocerme a Mí mismo experimentalmente. Sólo hay una manera en que el Creador puede conocerse experimentalmente en cuanto Creador, y es creando. Así, di a cada una de las innumerables partes de Mí (a todos Mis hijos espirituales) el mismo poder de crear que Yo poseo en su totalidad. 

A eso es a lo que se refiere su religión cuando afirma que fueron credos «a imagen y semejanza de Dios». Esto no significa como han dicho algunos, que nuestros cuerpos físicos fueran iguales (aunque Dios puede adoptar cualquier forma física que quiera para un determinado propósito). 

Significa que nuestra esencia es la misma. Estamos hechos de la misma sustancia, ¡SOMOS «la misma sustancia»! Con las mismas propiedades y capacidades, incluyendo la capacidad de crear realidad física de un soplo.

Mi propósito al crearlos a ustedes, Mi descendencia espiritual, era conocerme a Mí mismo como siendo Dios. No tenía modo de hacerlo, salvo a través de ustedes. Así, se puede decir (y se ha dicho muchas veces) que Mi propósito respecto a ustedes es que ustedes se conozcan como siendo Yo. Esto parece extraordinariamente simple, pero resulta muy complejo, ya que sólo hay un modo de conocerse como siendo Yo, y es conocerse primero como siendo no Yo.

Ahora trata de seguirme -esfuérzate por no perder el hilo-, ya que el asunto se hace más sutil. ¿Listo?

Creo que sí.

Bien. Recuerda que me has pedido esta explicación. Has estado esperándola durante años. Y me la has pedido en términos profanos, no en doctrinas teológicas o teorías científicas.

Sí; soy consciente de lo que te he pedido.

Y tal como la has pedido te la voy a dar. Ahora bien, para simplificar las cosas, voy a utilizar su modelo mitológico de los hijos de Dios como la base de Mi exposición, ya que se trata de un modelo con el que están familiarizados, y en muchos aspectos no resulta tan lejano. Así; volvamos a cómo se desarrolla este proceso de auto-conocimiento.

Sólo había un modo de que Yo motivara a todos Mis hijos espirituales a conocerse a sí mismos como partes de Mí; y era simplemente diciéndoselo. Y eso hice. Pero, como puedes ver, no era suficiente para el Espíritu conocerme simplemente como siendo Dios, o parte de Dios, o hijo de Dios, o heredero del Reino (o cualquier mitología que quieras utilizar). Como ya he explicado, conocer algo y experimentarlo son dos cosas distintas. 

El Espíritu anhelaba conocerse experiencialmente (¡como Yo hice!). La conciencia conceptual no era suficiente para ustedes. Así ideé un plan. Es la idea más extraordinaria de todo el universo; y también la colaboración más espectacular. Digo «colaboración» porque todos ustedes están en esto conmigo. Con este plan, ustedes, en cuanto espíritu puro, entrarían en el universo físico recién creado. 

Y ello porque lo físico es la única manera de conocer experiencialmente lo que se conoce conceptualmente. Esta es, en efecto, la razón por la que he creado el cosmos físico para empezar, así como el sistema de relatividad que lo gobierna, y toda la creación.

Una vez en el universo físico, ustedes, Mis hijos espirituales, pueden experimentar lo que saben de ustedes mismos; pero primero deben de pasar por conocer lo contrario. Para explicarlo de una manera sencilla, no pueden conocerse a ustedes mismos en su grandeza a menos que -y hasta que- sean conscientes de su pequeñez. No pueden experimentar lo que ustedes llaman importante a menos que también pasen por conocer lo insignificante. Llevado a sus últimas consecuencias lógicas, no pueden experimentarse a ustedes mismos como lo que realmente son hasta que se hayan enfrentado a lo que no son. Este es el propósito de la teoría de la relatividad y de toda la vida física. Por eso es por lo que no son tal como ustedes se han definido.

Ahora bien, en el caso del conocimiento último -en el caso del conocimiento de ustedes mismos como siendo el Creador-, no pueden experimentar su propio Yo como creador a menos que -y hasta que- creen. Y no pueden crearse a ustedes mismos en tanto no se descreen a ustedes mismos. 

En cierto sentido, tienen primero que «no ser», con el fin se ser. ¿Me sigues?....

Creo que si... 

Quédate con esa idea. Por supuesto, no hay ninguna manera de que no sean quienes son y lo que son, simplemente lo son, espíritu puro, creador, siempre lo han sido y siempre lo serán. Así pues, hicieron lo mejor que podían hacer. Procuraron olvidar Quienes Son Realmente.

Una vez entrados en el universo físico, renunciaron a su recuerdo de ustedes mismos. Eso les permite decidir ser Quienes Son, en lugar de encontrarse simplemente siéndolo, por así decir. Es en el acto de decidir ser, y no en estar siendo simplemente lo que son, una parte de Dios, en el que se experimentan a ustedes mismos como siendo con total decisión, que es lo que, por definición, es Dios. Sin embargo, ¿cómo pueden decidir respecto a algo sobre lo que no hay ninguna decisión? No pueden no ser Mi descendencia por mucho que se empeñen; pero sí pueden olvidarlo.

Ustedes son, siempre han sido y siempre serán, una parte divina del todo divino, un miembro del cuerpo. He aquí por qué el acto de reunirse con el todo, de volver a Dios, se llama remembranza.

Verdaderamente deciden re-membrar Quienes Realmente Son, o reunirse junto con las diversas partes de ustedes para experimentar el todo de vosotros; es decir, el Todo de Mí. Su tarea en la Tierra, por lo tanto, no es aprender (puesto que ya saben), sino "re-membrar: Quiénes Son. Y "re-membrar" quiénes son todos los demás. 

He aquí por qué una parte importante de vuestra tarea consiste en recordar a los demás (es decir, recordarles a ellos y acordarse de ellos), de modo que también puedan re-membrar.

Todos sus maravillosos maestros espirituales han hecho precisamente esto. Este es su único objetivo. Es el único objetivo de su alma. 


Les comparto el enlace para que vean la pelicula basada en el best seller "CONVERSACIONES CON DIOS":


miércoles, 26 de febrero de 2014

DIECISIETE PASOS PARA SER MAS FELICES, NALE D. WALSH


Extracto del libro "DIECISIETE PASOS PARA SER MÁS FELICES", por Neale D. Walsh

He aquí diecisiete pasos que te pueden llevar hasta allí:

1. Pon fin a la Teología de la Separación
Trabaja tu propia vida y tu sistema personal de creencias para eliminar todo pensamiento de separación de Dios. Libérate de esa teología, sin más. La Teología de la Separación es una teología que se empeña en que nosotros estamos «aquí» y Dios está «allá». Su doctrina nos dice que Dios nos separó de Él en castigo por nuestros pecados, y que nuestra tarea consiste ahora en volver a Dios, lo cual sólo es posible si Dios lo permite; y sólo lo hará si obedecemos sus mandamientos.

Nuestra Patología de la Separación sólo se curará cuando nuestra Teología de la Separación se sustituya por una Teología de la Unidad. Debemos llegar a entender que toda la vida es Una….Es el comienzo de una creación nueva, del hacer realidad la próxima versión, la más grandiosa, de la visión más grande que hayas tenido nunca de Quién Eres.

La vida es la expresión de la Unidad Misma. Dios es la expresión de la Unidad Misma. La Vida y Dios son Uno. La Unidad es Dios y la vida.. Cuando hemos entendido esto, vemos a Dios en todos y en todo. Incluso en nuestros yos divinos. Vemos claramente que somos Dios diosando. Es decir,Dios en el acto de recrearse a sí mismo. ……

……Toda vida es divina, y cuando tratemos a toda vida como divina, lo cambiaremos todo. Pues ¿cómo es posible que un solo aspecto, que una sola Individualización de la Divinidad sea completamente feliz mientras alguna otra Individualización sea completamente infeliz? La respuesta es que no es posible. Y así nos elevaremos unos a otros, para que todos podamos vivirnos a nosotros mismos siendo «más felices que Dios».

2. Manténte en contacto con quien eres
Recuerda que tú no eres tu cuerpo sino un alma que realiza con el cuerpo un viaje de gozo. Recuerda que tu alma es una parte eterna de Dios. Recuerda que Dios y tú sois Uno. …….

Entiende que, por ser Quien Eres, nada puede hacerte daño, y no necesitas nada para ser absolutamente feliz en este cuando/donde de tu existencia eterna.

Lo que te digo aquí es que te veas a ti mismo como a un Ser Espiritual con cuerpo, con la misión sagrada de la autorrealización y de la autocreación. Empieza por darte cuenta de Quién Eres de Verdad; después, re-créate a ti mismo en la próxima versión, la más grandiosa, de la visión más grande que hayas tenido nunca de ese Quien Eres. Tu tarea diaria, que no es tan difícil como puede parecer al principio, es la siguiente: Recuerda tu identidad. Retén tu identidad. Recrea tu identidad.

3. Da a los demás todas las vivencias que buscas tú
El modo más rápido y más fácil de retener tu identidad es poner a los demás en contacto con la suya. El modo más rápido para tener cualquier vivencia es hacer que los demás tengan la misma vivencia. Si quieres vivir tu Yo Divino y tu identidad verdadera, haz que otro viva su Yo Divino y su identidad verdadera.

Devuelve a las personas a ellas mismas. Esto lo puedes hacer de cien maneras, en mil vidas, en un millón de momentos.
Si quieres vivir cualquier cosa en tu propia vida, haz que otro la viva en la suya. Si quieres vivir el amor, haz que otro sea amado. Si quieres conocer la abundancia, haz que otro tenga abundancia. Si quieres conocer el éxito, haz que otro alcance el éxito. Si quieres conocer el poder, haz poderoso a otro.

Si quieres conocer la paz, haz que otro esté en paz. Lo que estoy diciendo aquí es que por donde mejor empieza la Creación Personal es en otro. Enfócate primero en el otro, siempre en el otro, no empieces nunca por el Yo, y lo que quiera vivir el Yo se hará realidad multiplicado por siete. Cualquier cosa que quieras crear para ti mismo, créala para otro. Esta es la forma más poderosa de la Energía de Atracción.

4. Ten claro que nada de lo que ves es real
Vivimos en el mundo de la ilusión Entenderás tu relación verdadera con todo lo que te rodea cuando te consideres a ti mismo como un ilusionista que contempla sus propios trucos. Diviértete, como se divierte un buen ilusionista, pero no olvides ni por un instante que todo es una ilusión. Lo que es más importante, no olvides que eres tú el que estás creando la ilusión. Por tanto, procura no perderte en ella.

5. Decide que tú no eres tu «historia»
Para vivir lo que está pasando de una manera que mantenga tu felicidad,lo más probable es que tengas que abandonar tu historia. Tu «historia» son todos los datos que has recogido acerca de lo que te ha pasado en tu vida, y la realidad que te has fabricado acerca del tipo de personaque eres tú y que son las demás personas, y de cómo os hicisteis así todos……

La felicidad no la encontrarás nunca en tu historia; sólo la encontrarás en tu decisión más nueva y más grandiosa acerca de ti mismo y de los demás. Esto puede significar tener que decirte a ti mismo, respecto de muchas cosas que han sucedido: «Eso fue “entonces”; y esto es “ahora”». Ninguna de esas cosas ejerce ninguna relación sobre lo que está sucediendo en este momento.

……Es importante que entiendas que tu mente subconsciente no conoce la diferencia entre el Entonces y el Ahora. Guarda todos los datos en un lugar donde no existe el tiempo. Por eso te puedes despertar una noche cubierto de sudor frío por haber soñado con una cosa que pasó hace veinte años. Tu mente subconsciente (que, dicho sea de paso, controla la mayor parte de los sistemas de tu cuerpo) no sabe que lo que estás recordando no está sucediendo en realidad.

Reaccionar es ni más ni menos que lo que la misma palabra indica. Es actuar (accionar) otra vez como actuaste antes. Éste es un camino que conduce con toda seguridad a la infelicidad, pues la felicidad máxima se encuentra en la creación, no en la reacción.

Lo que estoy diciendo aquí es que lo que te está invitando a hacer la vida es a vivirte a ti mismo y vivir el momento que estás viviendo en cualquier cuando/donde determinado, tal como tú quieres vivirte a ti mismo, y no como solías vivirte a ti mismo.

Se te invita a que renuncies a tu identidad anterior, a que abandones tus ideas viejas acerca de ti mismo, y a que te figures que la vida ha vuelto a comenzar para ti ahora mismo, al menos en lo que respecta a las decisiones más importantes respecto de quién eres y de cómo te van las cosas. En algunos círculos, a esto se le llama volver a nacer.

6. Ten sólo preferencias
Muchas personas se hacen infelices a sí mismas simplemente porque les resulta imposible aceptar la vida tal como se está presentando aquí mismo, ahora mismo. Nada les parece lo bastante bueno y nada está bien del todo. Como en el cuento de la princesa y el guisante, estas personas no pueden sentirse cómodas de ninguna manera con su situación ni sus circunstancias, con su entorno o con sus compañías. Nada funciona, nada es lo bastante bueno, lo bastante rápido, lo bastante grande. Son unas personas que siempre encontrarán el motivo para no ser felices del todo, mientras exista eso que llamamos tiempo meteorológico. No son capaces de celebrar lo que es, sino que necesitan, más bien, quejarse de lo que no es.

Celebrar o quejarse: ésta es la opción de cada momento. Si eliges lo primero en vez de lo segundo, tu vida podrá llenarse de sonrisas para siempre. Verás, existe una manera de ser más felices que Dios, y consiste en no exigir que nada sea diferente en ningún sentido de como es ahora mismo.

Esto no significa que no aspires nunca a cambiar nada. Sí que significa que no bases tu felicidad en si se está produciendo o no ese cambio. Es una cuestión de dejar de vivir la vida a base de adicciones y pasar a vivirla a base de preferencias.

Siempre podrás saber si tienes adicción a algo, en vez de simplemente preferirlo, observando si la falta de ese algo te hace perder la felicidad.

La idea para la vida consiste en convertir tus adicciones en preferencias. Encontré por primera vez este concepto en el libro extraordinario de Ken Keyes Hacia la expansión de la conciencia. Recomiendo a todos este libro de visión profunda.

Las adicciones se transforman en preferencias por el sencillo método de observar sinceramente cuánto te perderías de verdad si no tuvieras lo que crees que quieres y que necesitas aquí mismo y ahora mismo. Suele ser con frecuencia mucho menos de lo que te piensas.

Lo que estoy diciendo aquí es que, mientras se esté viviendo la vida, siempre habrá algo que celebrar. Ver el vaso medio lleno, más que medio vacío, es algo más que un aforismo ñoño. Es la clave de la felicidad perdurable.

Si sales de tu historia el tiempo suficiente para echar una mirada a la vida con sinceridad y para darle una oportunidad, advertirás que la vida te está presentando ahora mismo y casi a cada momento todo lo que necesitas para estar satisfecho y en paz. Lo único que tienes que hacer para vivirlo así es cambiar tus requisitos para este momento presente.

El cambio de requisitos es muy sencillo, en realidad. No es más que una cuestión de cambiar de opinión acerca de lo que necesitas ahora mismo. La verdad es que no necesitas nada en especial. La «Necesidad» es una de las Diez Ilusiones de los Seres Humanos. No es real. A ti te puede parecer un desafio asumir esta idea dentro de tu realidad vital, pero quizá no te cueste tanto esfuerzo ver que la mayoría de las cosas que te parecía que no podías vivir sin ellas no las necesitabas en realidad. Habrás encontrado una manera no sólo de existir sin esas cosas, sino de sonreír, reír y ser feliz sin ellas.

El «Requisito» es otra de las Diez Ilusiones de los Seres Humanos (puedes ver la lista completa, con su explicación, en el Apéndice). Es la ilusión de que existe algo que debes tener absoluta y necesariamente para poder vivir. Pero no hay nada que debas tener aparte de lo que ya tienes ahora mismo, que es el Yo tal como es en realidad. No puedes morir, y tu vida no puede terminar, porque tú eres la vida misma manifestada. Cuando hayas entendido esto, ya no temerás a la muerte, y entonces ya no temerás a la vida. Tampoco volverás a sentir una necesidad apremiante y visceral de nada en particular. Esto lo cambia todo.

7. Ve la perfección
Velo todo tal como es: el suceso perfecto, que viene en el momento perfecto para proporcionarte la oportunidad perfecta de expresar de la manera perfecta aquello que es la Perfección Misma. En su relación personal contigo, la perfección es el Yo que has elegido ser y que ahora optas por demostrar y vivir.

Ésta es una cosa que la mayoría de la gente no es capaz de admitir y que se niega a reconocer; pero es la verdad acerca de ti; y Dios lo sabe. Lo que he aprendido yo a consecuencia de mis tratos directos con Dios es que yo soy íntegro, Completo y Perfecto tal como soy. Y tú también lo eres.

Esto se aplica igualmente al sabio y al pecador, al ángel y al canalla. En el mundo de Dios no hay pecadores ni canallas. Sólo hay Individualizaciones de la Divinidad, algunas de las cuales han olvidado Quiénes Son de Verdad.

En cada uno de los momentos dorados del Ahora tenemos la oportunidad de aprovechar ese momento, y todo lo que encierra y ofrece, para recordar Quiénes Somos de Verdad; y, a continuación, para demostrarlo. La vida nos otorga los dones de la eternidad y del infinito para que podamos conocernos a nosotros mismos en nuestras propias vivencias… y para que, después, nos recreemos a nosotros mismos de nuevo en la próxima versión, la más grandiosa, de la visión más grande que hayamos tenido nunca de Quiénes Somos.

Éste es el proceso que llamamos evolución. Éste es Dios diosando. Lo que estoy diciendo aquí es que no juzgues ni condenes a las personas ni los sucesos que te pone delante la vida, sino que mantengas la conciencia plena de que tú, tú mismo, te los has atraído, para que puedas cumplir todas las posibilidades de la vida, su promesa y su propósito.


8. Sáltate el drama
Recuerda que nada tiene más significado que el que tú le atribuyas. Repítelo mentalmente, en silencio, en cualquier momento de estrés o de alteración: Nada tiene más significado que el que yo le atribuyo. Es una variante de las palabras de Shakespeare que acabamos de citar, y la primera vez que las vi expresadas de este modo fue en Un curso de milagros. Estas diez palabras pueden cambiar toda tu manera de vivir la vida. Pueden frenar en seco el drama. Pueden partir por la mitad la confusión y la angustia emocional. De hecho, pueden llegar a eliminarlos por completo.

Apréndete de memoria esas diez palabras y utilízalas a modo de mantra cuando te parezca que se te está estropeando el día… o la carrera profesional, o la vida de pareja, o cualquier otra cosa que hayas preparado y trabajado con tanta dedicación. Recuerda que en muchos casos en que parece que se nos está estropeando la vida, lo que pasa es que se nos está arreglando por primera vez.

Cuando yo me alteraba por las cosas cuando era niño, mi madre me decía: «¿Qué importancia crees que tendrá esto cuando tengas noventa años?».

Esto me tranquilizaba un poco, evitando que cayera en excesos emocionales que no eran buenos para nadie, y mucho menos para mí. «Si crees que dentro de noventa años vas a estar sentado en tu mecedora, en el porche de tu casa, preocupado por esto, preocúpate ahora. Si crees que entonces vas a estar alterado por esto, altérate ahora. Si no lo crees, déjalo sin más.» Esto es lo que me decía mi madre. Me encanta esta palabra, «déjalo». Respira hondo y relájate. Lo que estoy diciendo aquí es que no te precipites a ponerte en modo de «reacción» en cuanto aparezca una energía negativa. Trabaja duro contigo mismo para quedarte en el espacio de «creación». Date cuenta de que lo que estás viendo puede ser simplemente el funcionamiento de la Ley de los Opuestos, que ejerce su efecto en el Proceso de la Creación Personal. Adopta una postura de agradecimiento siempre que puedas. . . y no dudes en servirte del humor para alcanzar esa postura. Yo he descubierto que el mejor es el humor con el que te ríes de ti mismo.

Es lo mejor de todo, sin discusión. Para acabar con los reveses y el drama innecesario de mi vida, todo lo que tengo que hacer es reírme de mí mismo. Es una excelente medicina.

9. Entiende la tristeza
No es lo mismo la tristeza que la infelicidad. ¿Captas la diferencia?

Tu tristeza no tiene por qué hacerte infeliz. Tu tristeza, como señal de tu situación en tu camino evolutivo, puede servirte de confirmación interior de la profundidad de tus sentimientos y, por tanto, de quién eres como persona y como ser espiritual.

Cuando alguien te haga daño, permítete sentir tristeza. Y sobre todo cuando haces daño a otra persona, permite que tu arrepentimiento vaya acompañado de tristeza. Otórgate a ti mismo el don de la tristeza, y verás cómo sanas más deprisa de todas las vivencias que te inspirarían la tentación de olvidarte de tu identidad plena.

Lo que estoy diciendo aquí es que tu tristeza acerca de cualquier cosa no debe impedirte ser más feliz que Dios, más feliz de lo que fuiste antes. La felicidad es acumulativa. Cuanto más la sientes, mayor se hace.

10. Deja de discutir con la vida
Una gran proporción de la falta de felicidad que sentimos en nuestras vidas es consecuencia de nuestros juicios de valor. Tendemos a juzgarlo todo. A las personas que nos rodean, las circunstancias que presentan éstas, los hechos del momento y, naturalmente, a nosotros mismos.

Hay personas que no pierden una sola oportunidad de adoptar su postura de juicio de valor. Es casi como si estuvieran juzgando la vida misma. Constantemente.

Lo que resulta especialmente interesante acerca de la mayoría de los juicios humanos es que la gente ni siquiera se basa en una medida objetiva para llegar a sus conclusiones. En general, aplican una vivencia anterior, sus ideas propias, su propia «historia», como base para tomar una decisión sobre otra persona.

Naturalmente, nunca se les ocurre que bien podrían ser sus propias vivencias, sus ideas, su «historia», las que estén algo desviadas. He observado esto con el distanciamiento suficiente para llegar a la conclusión de que probablemente yo mismo lo esté haciendo así. Por eso me he esforzado mucho en sustituir los juicios a los demás por la reflexión sobre mí mismo.

Cuando siento la tentación de juzgar a los demás, miro dentro de mí para determinar cuándo obré yo de esa manera en mi vida; cuándo produje yo esos resultados en mi vida; cómo es posible que yo cometiera tales errores en mi vida.
De pronto, me llega una oleada de compasión que barre los juicios de valor y que hace imposible una condena por mi parte.

Lo que estoy diciendo aquí es que en un corazón que tiene amor no hay lugar para los juicios de valor. Pero recuerda que juzgar no es discernir, y observar no es juzgar. Saber discernir es muy saludable, y hacer observaciones es muy natural. Una observación dice: «Esto es así». Un juicio de valor dice: «Esto no debe ser así».

Sobre todo, no te juzgues a ti mismo; pues Dios no te juzgará jamás. No; ni ahora ni nunca. Esta es la verdad que está detrás de la verdad. Esta es la verdad que no se puede pronunciar. Esta es la blasfemia de entre las blasfemias.
El Juicio y la Condena se cuentan entre las Diez Ilusiones de los Seres Humanos. Sencillamente, no son reales.

11. Abandona todas las expectativas
Nada representa un obstáculo mayor para la felicidad duradera (o incluso para la felicidad a corto plazo) que las expectativas. Abandónalas ahora mismo y no vuelvas a albergarlas jamás, acerca de nada ni de nadie.

Olvídate de cómo crees que «deben ser» las cosas. En el universo no existe el «debe ser». El «debe ser» es una invención humana que no tiene nada que ver con la realidad última. Debes saber que los giros y los desvíos que nos apartan del camino que creíamos que íbamos a seguir no son rodeos en absoluto, sino que son el camino más rápido que conduce de donde estamos a donde queremos estar. De lo contrario, no lo seguiríamos.

Confía en que Dios sabe lo que hace. Debes saber que la vida siempre está conspirando a tu favor. Entiende que las expectativas no son más que la idea que tienes acerca de algo, y que esta idea no tiene ni puede tener en cuenta el tejido complejo de los viajes vitales que todos emprendemos de manera secuencial y simultánea, en la vivencia cocreativa y colectiva del Alma Única expresada a través de los Muchos.

Dicho de otro modo, aquí pasan más cosas de las que se aprecian a simple vista. Hay más de un programa de trabajo. El objetivo es único, pero el proceso es múltiple.

Si eres consciente de ello constantemente, descubrirás que el hecho de aferrarte a las expectativas sólo sirve para encrespar el Plan Perfecto y su representación en el escenario de la vida por todos los actores.

Lo que estoy diciendo aquí es que las expectativas marcan un límite al modo en que defines la perfección, y que este límite constriñe tu creación de la perfección misma. Por tanto, no esperes nada y acepta todo lo que recibas. Acoge todo lo que se presente. Ama lo que es.

12. Ten compasión contigo mismo
No te consideres «malo» por ninguna vivencia negativa con que te encuentres ahora (aunque tengas la sensación de que «te lo mereces» o de que«tú te lo has buscado»; de hecho, sobre todo si tienes esta sensación). En vez de ello, ten compasión con tu propio Yo y sabe que Dios te ha dotado del poder interior necesario para cambiarte a ti mismo, para cambiar tus motivos, tus conductas, tus circunstancias externas y tu vida misma, de aquí a un instante.

Recuerda siempre que tú no eres tu pasado; que tú no eres quien eras ayer, ni siquiera quien eras hace un momento. Que cada nuevo día, cada nuevamhora, cada nuevo momento, señalen un nuevo comienzo. Aunque estés en elmúltimo momento de tu vida, no será demasiado tarde para declarar tu próximanidentidad, la más grandiosa, y para asumirla.

Lo que estoy diciendo aquí es que la transformación es una cosa instantánea-momentánea, que tenemos abierta y disponible a cada segundo. La vida comienza de nuevo cuando tú lo dices. Por eso, sé delicado contigo mismo acerca de ti mismo. Perdónate con un beso tus (supuestos) defectos, debilidades y faltas, y recuerda siempre lo siguiente: si te vieras a ti mismo tal como te ve Dios, sonreirías mucho.

13. Di tu verdad en cuanto la conozcas
La mayor lección que he aprendido en mi vida está relacionada con la verdad. No existe la Verdad Absoluta en el sentido objetivo; pero sí existe la verdad subjetiva; existe lo que es verdad para ti; y esto tiene una importancia extraordinaria para tu vida.

Aspira a vivir de manera auténtica; aspira a ser plenamente tú mismo; pues cuando vives enseñando sólo la mitad de ti, dando a conocer sólo la mitad de ti, expresando sólo la mitad de ti, es cuando tienes garantizada la infelicidad. corazón; pues la verdad eleva el espíritu, la verdad libera la mente, la verdad abre el corazón y la verdad enciende la pasión y libera el amor del alma.

14. Observa las energías, atrapa las vibraciones
Observar las energías que te rodean. Escuchar las energías. Percibir las vibraciones. Éstos son los tres niveles de la recepción. Puedes recibir energías viéndolas, oyéndolas y sintiéndolas.

La energía que ves se llama luz. La energía que oyes se llama sonido. La energía que sientes se llama sentimiento. El sentimiento es el lenguaje del alma.

Presta atención a las energías de la vida. Las estás recibiendo y enviando a cada instante. ¿Están en resonancia las energías que envías con las energías que recibes?
La felicidad es el estado de resonancia más elevado. Esta noticia es muy interesante, pues significa que la felicidad no es algo que nos caiga del cielo, sino que es algo que podemos crear.

Para crear felicidad te basta con crear resonancia entre tu interior y tu exterior. Por ejemplo, puedes conjuntar la energía de la ropa que te pones con el estado de ánimo en que te encuentras hoy. De hecho, esto lo haces de manera automática. Puedes conjuntar la energía de los alimentos que comes con la energía de tu cuerpo en cualquier momento dado.

Estos ejemplos son sencillos. Aprende a escucharte a ti mismo. Siente las vibraciones de quien eres, y no hagas nada ni estés con nadie de una manera importante si las vibraciones no concuerdan.

Yo soy incapaz de ir a ver una película, ni de escuchar música, ni de comer algo, ni de ponerme ropa, ni siquiera de decir palabras ni de albergar pensamientos con los que no esté en resonancia. Estas cosas las sientes. Puedes pasar la mano por encima de unos alimentos y sentir, literalmente, si te sientan bien ahora mismo. Puedes sentir a la gente, los espacios, los colores y… sentirlo todo, si prestas atención. Presta atención a tu vivencia exterior y presta atención a tu vivencia interior. Asegúrate de estar en resonancia con las personas, con los lugares y con las cosas que te rodean.

Y escucha. Simplemente, escucha. Escuchar es un gran arte. ¿Sabes que puedes hacer felices a las personas con sólo escucharlas? ¿Sabes que te puedes hacer feliz a ti mismo a base de escuchar a los demás? Escuchar es una de las maneras más ricas de hacer el amor. Está cargada de gratificaciones, cargada de gozo. Intenta absorber todo lo que está pasando en tu espacio. Después, mira a ver si hay concordancia. Y si no hay concordancia, rehuye ese espacio.

Lo que estoy diciendo aquí es que, cuando sigues este paso, tienes muchas más posibilidades de ser feliz. No hace falta «seguir la corriente» para poder «llevarse bien». Presta atención a la energía, capta las vibraciones, y si está en resonancia con Quien Eres y con Quien Eliges Ser, fusiónate con ella y cocrea con ella. Pero si la energía y las vibraciones no están sincronizadas con Quien Eres y con Quien Eliges Ser, apártate de ellas. No de manera brusca, ni grosera, ni con juicios de valor, sino con suavidad, con dulzura, con delicadeza, con amabilidad… y con decisión. No cambies de opinión diciéndote: «Bueno, esto lo puedo aguantar…». Cambia tu vivencia.

Prestar atención a las energías y a las vibraciones de la vida te puede hacer cambiar tu alimentación, tus hábitos de lectura, lo que ves en televisión y en el cine, tu manera de vestir, tu manera de hablar… hasta te puede hacer cambiar de compañías.

Da la bienvenida a estos cambios. Son los primeros pasos del viaje a la dicha.

15. Sonríe
Esto puede parecer una tontería, pero es uno de los recursos más poderosos que me he encontrado en mi vida. Sonríe cinco veces al día sin ningún motivo especial. Y, desde luego, y claro está, sonríe en seguida, ampliamente, cuando sí tengas algún motivo para sonreír.

Hay personas que no sonríen nunca, o muy rara vez. No son capaces de sonreír ni siquiera cuando todos los presentes se están riendo a carcajadas. Estas personas pueden ser simplemente tímidas, o pueden tener un dolor profundo. Pero lo importante es saber que la sonrisa es capaz de curar estas dos dolencias. La sonrisa no tiene por qué ser un mero acto reflejo. La sonrisa puede ser un acto deliberado e intencionado. Cuando lo es, se convierte en un acto de creación y, por tanto, en una herramienta poderosa. Sonríe con facilidad y comparte con facilidad tu sonrisa con los demás. Iluminarás tu corazón, e iluminarás también el lugar donde estés.

Hace años encontré un libro estupendo, Sonríe, aunque no tengas motivo, de Lee L. Jampolsky. Léelo; lo encontrarás maravilloso.

Lo que estoy diciendo aquí es que ¡hay que sonreír más! La sonrisa cambia, verdaderamente, las vibraciones de tu cuerpo. Modifica fisiológicamente la química de tu ser. Libera endorfinas de efecto salutífero. ¿Lo sabías? Lo dice la ciencia médica, y es verdad.

16. Canta
Si lo anterior te pareció ñoño, ¡a ver qué te parece esto! Canta.Quiero que me prometas que vas a cantar una vez al día por lo menos. Prométemelo. Lo cambiará todo. No puedes cantar con mala disposición. Y no puedes mantener una mala disposición mientras cantas. ¡Canta todas las mañanas en la ducha!. ¡Canta en el coche!. Canta bajito aloído de tu persona amada. Canta en voz alta en el parque. ¡Mira cómo se ilumina lo que te rodea!. ¡Mira cómo aparecen las sonrisas! ¿ Crees que alguien puede resistirse a una persona que está cantando? ¿Crees que puede resistírsele el mundo?

Cantar conecta la mente con el corazón y el corazón con la mente. De manera que canta. ¡Te reto a que lo hagas! Lo que estoy diciendo aquí es que las herramientas y los recursos con los que podemos crear la felicidad son muy sencillos, tienen una sencillez elegante. Y los tenemos delante. ¿De qué estamos hablando aquí? De dar. Observar. Escuchar. Sentir. Sonreír. Cantar. ¡Dios mío, son cosas que no nos cuestan nada!

17.Sabe lo que debes hacer cuando las cosas están verdaderamente mal
Está claro que hay ocasiones en que las cosas están verdaderamente mal. Eso no se puede cambiar ni con todo el pensamiento positivo del mundo. Las cosas son lo que son. No puedes taparlas, ni fingir, ni convertir una cosa en lo que no es. Qué hacer, qué hacer… En primer lugar, no te resistas a lo que está pasando. A lo que te resistes, persiste. Te va a parecer raro, pero… bendícelo. Bendice a todas las personas y todos los hechos que te están desilusionando, que te están asediando, que te están asaltando como flechas lanzadas desde lejos.

viernes, 1 de noviembre de 2013

EL DESPERTAR, NEALE DONALD WALSCH


El Despertar....

"Hay personas que no saben y no saben que no saben.

Son totalmente inocentes, y nosotros debemos animarles a saber.

Luego están las personas que no saben, y saben que no saben.

Tienen ganas de saber…

¡¡ Enséñales !!

Luego están las personas que no saben, pero creen que saben.

Estos son peligrosos…

¡¡ Evítales !!

Luego están los que saben pero no saben que lo saben.

… Están dormidos …

¡¡ Despiértales !!

Finalmente están las personas que saben y saben que saben.

Pero no sigas sus pasos.

Porque si ellos saben que saben, ellos no dejarían que les sigas.

Pero escucha las cosas que tengan que decirte.

Porque a lo mejor te dicen alguna cosa que te recuerda a lo que ya sabes…"


- Neale Donald Walsch - Autor del libro “Conversaciones con Dios”.

jueves, 3 de octubre de 2013

LAS NUEVAS REGLAS PARA LA TIERRA, POR NEALE D. WALSCH


LAS NUEVAS REGLAS PARA LA TIERRA

Artículo escrito por Neale Donald Walsch en la revista "CONVERSACIONES CON DIOS".

Desde ahora Las Nuevas Reglas para La Tierra, o los nuevos acuerdos, requieren que demos un salto gigantesco desde donde estamos en este momento hacia la sociedad altamente evolucionada en la que nos podríamos convertir si así lo deseáramos. ¿Cómo damos este salto? Con pequeños pasos, día a día.


1. Actuarás como un ser único en todas las cosas
2. No afirmarás tener la razón
3. No usarás la violencia para resolver los problemas
4. Compartirás y compartirás por igual
5. No juzgarás ni condenarás
6. Amarás sin condiciones
7. Preservarás y protegerás tu hogar: la Tierra
8. No afirmarás ser propietario de nada
9. No afirmarás ser superior a nadie
10. No declararás ser ignorante


Existe una forma para que la Humanidad viva junta en armonía sobre este planeta. La "Paz en la Tierra" no es una meta inalcanzable. Pero será inalcanzable si continuamos operando bajo las mismas reglas y la misma forma de entender la vida que hemos practicado hasta el desastre que parecemos estar viviendo.

Aquí, entonces, está la clave: Tenemos que olvidar lo que creíamos que sabíamos, lo que pensábamos que iba a funcionar y lo que pensábamos que era correcto. Debemos estar dispuestos a re-crear la sociedad de una nueva forma, con nuevos acuerdos.


Acá tenemos algunos puntos que considerar. Propongo Las Nuevas Reglas para la Tierra y por supuesto, las escribí deliberadamente para que parecieran los Diez Mandamientos y así llamar tu atención. En verdad, no hay ningún requerimiento y no hay nada que "tengamos" que hacer en la vida.


Así que la pregunta ahora es ¿Cuál es nuestro deseo? ¿Deseamos vivir voluntariamente unos nuevos acuerdos que reflejen nuestra comprensión sobre cómo eliminar la lucha y la muerte y reemplazar esto con paz y armonía, o queremos continuar viviendo como hasta ahora?

Si escogemos lo primero, acá tenemos un camino que seguir:


1. Actuarás como un ser único en todas las cosas
El mayor problema que tenemos en el planeta es nuestro pensamiento ocreencia sobre la Separación. Insistimos en imaginarnos separados de Dios (si es que acaso creemos que existe un Dios) y separados los unos de los otros. Todos nuestros conflictos mortales y la mayoría de nuestros problemas humanos quedarían eliminados si simplemente decidiéramos que lo opuesto es verdad, que somos Uno con todo y que la Unidad es la naturaleza esencial de todas las cosas .


La Unidad no es Igualdad. En nuestra mano, ningún par de dedos es igual, ni son iguales a nuestro pulgar, sin embargo todos son parte de la misma mano. Es de esta forma en la que podemos comprender la Unidad. Cuando así lo comprendemos, automáticamente le haremos a los otros lo que deseamos que nos hagan a nosotros, porque nos daremos cuenta de que lo que estamos haciendo a otros nos lo estamos haciendo a nosotros mismos. Nada que le hagamos al prójimo, ya sea lo que llamamos bueno o malo, deja de regresar a nosotros. Todo se Devuelve. Así es. Esto es todo lo que hay que saber. Si sabes esto, no tienes que saber nada más sobre como vivir juntos, sobre cómo conducir la política, sobre cómo diseñar la economía, sobre cómo practicar la religión.


En vista de que somos Un Solo Ser, lo que hacemos a otro nos lo hacemos a nosotros mismos, lo que dejamos de hacer por otro, lo dejamos de hacer por nosotros mismos, lo que es bueno para otro es bueno para nosotros y lo que no es bueno para otros tampoco lo es para nosotros. La mayoría de los seres humanos no comprendemos esto. Eso es lo que hace que actuemos de forma demente, haciendo cosas continuamente para molestarnos los unos a los otros.


2. No afirmarás tener la razón
El segundo de los grandes problemas que tenemos en el planeta es nuestracreencia de que "tenemos la razón" sobre algo. Esta creencia ha asesinado más gente que cualquier otra invención de la mente humana. Lo triste de esto es que las cosas que creíamos "correctas" en un momento de la historia - lo suficientemente "correctas" para matar - son las mismas cosas que declaramos que son "equivocadas" sólo unos años después. Nos imaginamos que existe algo "correcto" o "incorrecto" intrínseco en el Universo, y en medio de nuestra arrogancia, nos imaginamos que somos nosotros quienes lo controlamos. Que nosotros estamos claros.

Es nuestro punto de vista y nuestra comprensión y nuestro sistema de valores y nuestra clasificación de rangos y nuestra estructura económica y nuestra creencia religiosa las que son "correctas". Todos los demás están equivocados. ¿Y cómo sabemos esto? Simple. Así lo "dice" Dios. Pero, ¿qué pasaría si Dios no tuviese ninguna preferencia en este sentido? ¿Qué pasaría si Dios tuviese todo lo que necesita? ¿Qué pasaría si Dios no necesitase nada ni de nosotros ni de nadie más y por lo tanto, no tendría ninguna razón para imponer ningún tipo de requerimientos sobre nosotros? ¿Y entonces qué utilizaríamos como medida de lo que es "correcto" o "incorrecto"? Tendríamos que usar otro tipo de medida: Lo Que Funciona y Lo Que No Funciona. Y esto quedaría definido por lo que la sociedad en sí busca experimentar. Nadie en nuestra sociedad demandará estar Absolutamente en lo Correcto sobre nada (mucho menos matar a otro por esto), porque se daría cuenta de que lo absolutamente correcto o absolutamente incorrecto no existe y que Lo Que Funciona y Lo Que No Funciona son evaluaciones subjetivas, tomando en cuenta muchos factores y condiciones .


3. No usarás la violencia para resolver los problemas
Si comprendiésemos que nuestra propia idea o creencia sobre Lo Que Funciona y Lo Que No Funciona podría cambiar a medida que transcurre el tiempo, nunca utilizaríamos la fuerza o la violencia para resolver nuestras diferencias. Tristemente, aceptaríamos que podríamos estar atacando o asesinando a alguien sobre algún asunto con el que podríamos estar de acuerdo en el futuro. Igualmente, si comprendiésemos que Todos Somos Uno, nunca nos atacaríamos, heriríamos o mataríamos, porque comprenderíamos que estaríamos haciéndonos esto a nosotros mismos - y que nosotros, tarde o temprano sentiríamos el efecto de lo que le estamos haciendo a la Otra Parte de Nosotros. En nuestra nueva sociedad comprenderíamos todo esto - porque esto es lo que se nos enseñaría. Nuestras escuelas ya no modificarían y santificarían nuestro pasado para que fuese enarbolado como el Método Correcto y Perfecto. Y ya no utilizaríamos la violencia para resolver el problema de entretener a nuestra juventud. (¿Aún no les suena extraño que la mayoría de los terroristas suicidas son menores de 30 años de edad ?)


4. Compartirás y compartirás por igual
Hay suficiente en este mundo para todos. El problema no es sobre la carencia sino sobre el temor. El temor o la creencia de que "no haya suficiente". Si pensáramos que hay una cantidad suficiente de todo, no habría razón para sentir temor. Podríamos compartir todo lo que tenemos con todos aquellos cuyas vidas tocamos. En nuestra nueva sociedad, se nos invitaría a aceptar la abundancia de todo y se nos invitaría a no pasar nuestras vidas luchando por adquirir, adquirir, adquirir - acumular y proteger todo lo que hemos adquirido, no vaya a ser que alguien se coma un pedazo de nuestra manzana o de nuestro pastel, o una parte de nuestros dulces-. Comprenderíamos que hay suficientes dulces para todos. Ya no sucedería que unos pocos acumulasen la mayor parte de la riqueza y los recursos de la Tierra. En nuestra nueva sociedad nos aseguraríamos que nadie tenga carencias sobre este planeta, que nadie muera de hambre mientras millones de personas desechan millones de kilos de comida. Nos aseguraríamos que nadie se vea forzado a vivir en ranchos de lata corrugada en barrios, mientras gastamos millones en construir un country club a cinco kilómetros de distancia. Eliminaríamos el hambre y la pobreza por fin (es posible) y elevaríamos al más bajo entre nosotros en todas las formas. Así, no sólo eliminaríamos la miseria y la desesperación, sino los malestares y la violencia que estos producen o pueden producir. Es vergonzoso señalar algo tan obvio. Que la raza humana evite aceptar esto o hacer algo sobre esto es aún más vergonzoso. También es mortal.


5. No juzgarás ni condenarás
En las sociedades altamente evolucionadas, no existen ni los juicios ni las condenas. Igualmente, no existirían en nuestra nueva sociedad. Viviríamos por tres códigos de conducta: Conciencia, Honestidad, Responsabilidad. Las observaciones reemplazarían los juicios y las consecuencias naturales reemplazarían los castigos. Siempre y cuando observásemos a aquellos que hacen Lo Que No Funciona, la consecuencia natural sería que la sociedad los enfrentase a un panel de iguales, para ver si están conscientes de los efectos de lo que están creando, se les pediría ser honestos sobre su papel en esa creación y evaluar sus razones; igualmente, se les invitaría a ser responsables por Sus acciones haciendo lo que fuese necesario para compensar cualquier daño que se haya podido ocasionar .


6. Amarás sin condiciones
La naturaleza del amor en nuestra nueva sociedad estaría redefinida. El amor se vería no como una respuesta sino como una decisión, no como una reacción sino como una acción, no como una declaración de cómo es la otra persona y lo que ha hecho, sino de quien somos nosotros y lo que escogemos hacer. En la nueva sociedad, todo el paradigma del amor quedará al revés. Se recordará que el amor es lo que somos, y que ha sido en la sublimación de esto que hemos perdido el camino.

Todos serían capaces de amar a todos en libertad, de la forma que todos considerasen apropiada en cada momento, tomando en cuenta la Conciencia, la Honestidad y la Responsabilidad.

Entonces, cuando a nadie le falte el amor ni la oportunidad de buscarlo y ofrecerlo, ya no nos sentiríamos agraviados, porque el amor le da todo a todos y no requiere nada en retorno.


7. Preservarás y protegerás tu hogar: la Tierra
En nuestra nueva sociedad se nos invitaría a prestarle atención a lo que le hacemos a nuestro planeta hogar. Cuidaríamos, no dañaríamos el medio ambiente. Conservaríamos, no despilfarraríamos nuestros recursos.Protegeríamos, no destruiríamos nuestra ecología. Y ya no ignoraríamos la relación de interdependencia que tenemos con nuestra Tierra, la veríamos como un sistema vivo, tal como nosotros. Ya no negociaríamos pérdidas a largo plazo por ganancias a corto plazo - ni nos parecería aceptable que otros lo hiciesen- pues esto no sería considerado como algo Que Funciona .


8. No afirmarás ser propietario de nada
La idea o creencia de que realmente podamos ser "propietarios" de cualquier cosa, en el sentido de que es nuestro y solamente nuestro, ahora y para toda la eternidad, ya no sería parte de nuestra forma de pensar en la nueva sociedad. En los días ya pasados se pensaba que podíamos ser dueños de cualquier cosa - hasta de otros seres humanos, que convertíamos en esclavos. Hasta de nuestros hijos. Hasta de nuestras esposas. Y actuamos de esta forma.

Existen lugares alrededor del globo en los que todavía se actúa de esa forma. Y aún en muchas partes aún nos imaginamos que poseemos la tierra debajo de nosotros y el cielo por encima de nosotros. (Hasta discutimos sobre la altura por encima de nosotros y la profundidad por debajo de nosotros sobre las que tenemos "derechos" de "propiedad"). En nuestro delirio hemos reclamado ser propietarios de lo que está dentro de la Tierra - de cada roca, mineral y gota de agua.

Observen que estas cosas les pertenecen a la Tierra y por lo tanto a todas las personas sobre la Tierra.

Hemos creido que les pertenecen a aquellas personas sobre la Tierra en ese preciso lugar. Y así funciona nuestra lógica. Pero, en nuestra nueva sociedad, tal "lógica" sería considerada una locura como la que es y el planeta no sería considerado "propiedad" de nadie, sino de la humanidad.

Se nos invitará a aceptar la administración de las tierras, con la posibilidad de cosechar todos los beneficios que resulten de esa función, siempre que cuidemos de la tierra sabiamente y hagamos que su producto esté disponible justamente. La "propiedad" de cualquier cosa sería considerada como el mito que es.

Aún aquello que nos hubiésemos "ganado" sería visto sólo como algo que obtendríamos gracias a la infraestructura creada por la misma sociedad (es decir, por todos). Por lo tanto, de nuevo, se nos invitaría a administrar esa "parte" de la vida - pero una vez más, sólo si la usásemos sabiamente y no abusásemos de ella, o abusásemos de otros por ella.

Por lo tanto, se nos invitaría a disfrutar de "nuestro" dinero o "nuestro" poder o de "nuestras" posesiones como mejor nos pareciese y pasaríamos la administración de estas cosas a nuestra familia e hijos; sin embargo, si usásemos estas cosas para herir a otros o dañar a la sociedad como un todo, se nos decomisaría.


9. No afirmarás ser superior a nadie
La idea o creencia de que somos "mejores" en cualquier forma que otros es lo que nos ha permitido justificar nuestras acciones de quitarle a otros lo que es suyo o no darle a otros lo que es nuestro.

Hemos cometido todo tipo de atrocidades y perpetrado todo tipo de crímenes contra la humanidad y todo con el razonamiento de que tenemos "el derecho" de hacerlo, por nuestra raza, religión o nacionalidad superior.

Cuando otros usan la violencia contra nosotros, gritamos trampa. Pero cuando usamos la violencia contra otros, decimos que es justo, porque nuestra razón es "mejor". En nuestra nueva sociedad se nos invitaría a acabar con nuestra idea sobre lo que es "mejor" y reemplazarla con la idea de "otra idea". Por lo tanto, nuestra "mejor" idea, nuestra "mejor" religión se convertirían en "otra" idea, otra "religión"; nuestra "mejor" forma de vivir o gobernar se convertiría en "otra" forma .


10. No afirmarás ser ignorante
Finalmente, la idea de que no sabemos y "no podemos saber" que la forma antigua de vivir no es "Lo Que Funciona" será dada de alta por fin por nuestra nueva sociedad.

Sacaríamos la cabeza de la arena. Abriríamos los ojos. Evitaríamos pensar que no podemos saber nada acerca de realidades superiores, o Quien Somos en Realidad, o nuestra relación con Dios y el Universo.

Y entonces, por fin, el deseo tradicional de la Navidad de "paz sobre la Tierra, buena voluntad a los hombres" podría convertirse en una realidad .


Desde Ahora Hasta Entonces Las Nuevas Reglas para La Tierra o los nuevos acuerdos requieren que hagamos un salto gigantesco desde donde estamos ahora hacia la sociedad altamente evolucionada en la que nos podríamos convertir si así lo deseáramos.

¿Cómo damos este salto? Con pequeños pasos, día a día. Estamos proponiendo una nueva senda llamada Unidad-Ahora-En-Todo-Lugar.

Por medio de este programa, sugerimos que la gente se reúna en sus pueblos, sus comunidades, en todas partes para discutir las nuevas formas de ser, sus posibilidades, sus retos y su manifestación en nuestras vidas.


Así que, de hecho, éste podría ser un camino para que la humanidad viva junta en armonía sobre nuestro querido planeta.

“Hombre, conócete a ti mismo como Dios, y conocerás el Universo y sus secretos”. Y esta es la gran clave de las eras. Esta clave dice que debes conocerte a ti mismo como quién realmente eres, como el Dios que tú eres.