Seguidores

Mostrando las entradas con la etiqueta Paulo Coelho. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Paulo Coelho. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de enero de 2017

"SER COMO EL RIO QUE FLUYE", PAULO COELHO


"SER COMO EL RIO QUE FLUYE",  PAULO COELHO

ELIGE LA MONTAÑA QUE DESEAS SUBIR. No te dejes llevar por los comentarios de otros, como "aquella es más bonita", o "ésta es más fácil". Vas a gastar mucha energía y mucho entusiasmo para lograr tu objetivo, por lo que eres el único responsable y debes estar seguro de lo que haces.

HAS DE SABER LLEGAR HASTA DELANTE DE ELLA. Muchas veces, se ve la montaña desde lejos; bella, interesante, llena de desafíos, pero, cuando intentamos aproximarnos, ¿Qué ocurre? Las carreteras la rodean, hay bosques entre tú y tu objetivo, lo que parece claro en el mapa es difícil en la vida real. Por tanto, prueba todos los caminos, los senderos, hasta que un día estés delante de la cima que pretendes alcanzar.

APRENDE DE QUIEN YA CAMINO POR ALLI. Por más que te consideres único, siempre hay alguien que tuvo ese mismo sueño antes y acabó dejando marcas que pueden facilitar la caminata: lugares para colocar la cuerda, senderos, ramas rotas, para agilizar la marcha. La caminata es tuya y la responsabilidad también, pero no olvides que la experiencia ajena ayuda mucho.

LOS PELIGROS, VISTOS DE CERCA, SON VENCIBLES. Cuando empieces a subir la montaña de tus sueños, presta atención a tu alrededor. Hay despeñaderos, claro. Hay grietas imperceptibles. Hay piedras tan pulidas por las tormentas, que se vuelven escurridizas como el hielo, pero, si sabes dónde colocar el pie, notarás las trampas y sabrás rodearlas.

EL PAISAJE CAMBIA, ASÍ QUE APROVÉCHALO. Claro que es necesario tener un objetivo fijado: llegar a lo alto, pero, a medida que se va subiendo, se pueden ver más cosas y no cuesta nada parar de vez en cuando y disfrutar un poco del panorama circundante. A cada metro conquistado, puedes ver un poco más lejos: aprovéchalo para descubrir cosas que aún no habías advertido.

RESPETA TU CUERPO. Solo consigue subir una montaña quien presta al cuerpo la atención que merece. Tienes todo el tiempo que la vida te da, por lo que debes caminar sin exigir lo que se te puede dar. Si andas demasiado deprisa, acabaras cansado y desistirás a la mitad. Si andas muy despacio, puede caer la noche y estarás perdido. Aprovecha el paisaje, disfruta del agua fresca de los manantiales y de las frutas que la naturaleza te da, generosa, pero sigue andando.

RESPETA TU ALMA. No te repitas todo el tiempo: “voy a conseguirlo”. Tu alma ya lo sabe, lo que ésta necesita es usar la larga caminata para poder crecer, extenderse por el horizonte, alcanzar el cielo. Una obsesión no ayuda nada a la búsqueda de tu objetivo y acaba privándote del placer de la escalada, pero atención: tampoco te repitas “es más difícil de lo que pensaba”, porque eso te hará perder la fuerza interior.

PREPÁRATE PARA CAMINAR UN KILÓMETRO DE MÁS. El recorrido hasta la cima de la montaña es siempre mayor de lo que piensas. No te engañes, ha de llegar el momento en que lo que parecía cerca esté aún muy lejos, pero, como estás dispuesto a llegar lejos, eso no llega a ser un problema.

ALEGRATE CUANDO LLEGUES A LA CUMBRE. Llora, da palmas, grita a los cuatro vientos que lo has conseguido, deja que el viento allí arriba (porque allí, en la cima, siempre sopla viento) purifique tu mente, refresque tus pies sudados y cansados, abra tus ojos, limpie el polvo de tu corazón. Qué bien: lo que antes era sólo un sueño, una visión distante, ahora es parte de tu vida, lo has conseguido.

HAZ UNA PROMESA. Aprovecha que has descubierto una fuerza que ni siquiera conocías y dite que a partir de ahora la usaras durante el resto de tus días. De preferencia, promete también descubrir otra montaña y partir hacia una nueva aventura.


CUENTA TU HISTORIA. Sí, cuenta tu historia. Da tu ejemplo. Di a todos que es posible y otras personas sentirán entonces el valor para afrontar sus propias montañas.

viernes, 4 de diciembre de 2015

EL AMOR TRANSFORMA....


Existen momentos en los que nos gustaría mucho ayudar a quienes amamos, pero no podemos hacer nada: o las circunstancias no permiten que nos aproximemos, o la persona permanece cerrada ante cualquier gesto de solidaridad y apoyo.

Entonces sólo nos resta el amor. En los momentos en que todo es inútil, aún podemos amar - sin esperar recompensas, cambios ni agradecimientos.

Si conseguimos actuar de esta manera, la energía del amor empieza a transformar el universo que nos rodea. Cuando esta energía aparece, siempre consigue realizar su trabajo.

"El tiempo no transforma al hombre. El poder de la voluntad no transforma al hombre. Lo transforma el amor", dice Henry Drummond.

Leí en el diario el caso de una criatura, en Brasilia, que fue brutalmente golpeada por sus padres. Como resultado su cuerpo perdió la capacidad de movimiento y además quedó sin habla.

Internada en el hospital, fue cuidada por una enfermera que le decía diariamente "yo te quiero". Aunque los médicos sostenían que no conseguía escucharla y que sus esfuerzos eran inútiles, la enfermera continuaba repitiendo "Yo te quiero, no lo olvides".

Tres semanas después, la criatura había recuperado sus movimientos. Cuatro semanas después, volvía a hablar y a sonreír.

La enfermera nunca concedió entrevistas, y el diario no publicaba su nombre - pero queda aquí el registro, para que no olvidemos nunca que el amor cura.

El amor transforma, el amor cura. Pero a veces el amor construye trampas mortales, y termina destruyendo a la persona que decidió entregarse por completo. ¿Qué sentimiento complejo es éste que - en el fondo - es la única razón para continuar vivos, luchando, procurando mejorar?

Sería una irresponsabilidad intentar definirlo porque, como todo el resto de los seres humanos, yo solamente consigo sentirlo. Se escriben miles de libros, se estrenan obras teatrales, se producen films, se crean poesías, se tallan esculturas en madera o mármol, pero, a pesar de ello, todo lo que el artista puede transmitir es la idea de un sentimiento, pero no el sentimiento en sí mismo.

No obstante, aprendí que este sentimiento está presente en las pequeñas cosas y se manifiesta en la más insignificante de las actitudes que tomamos; por lo tanto es necesario tener el amor siempre en mente cuando actuamos o dejamos de actuar.

Coger el teléfono y decir la palabra de cariño que postergamos. Abrir la puerta y dejar entrar a quien necesita nuestra ayuda. Aceptar un empleo. Abandonar un empleo. Tomar la decisión que estábamos dejando para después. Pedir perdón por un error que cometimos y que no nos deja en paz. Exigir un derecho que tenemos.

Abrir una cuenta en el florista, que es más importante que el joyero. Poner la música bien alta cuando la persona amada esté lejos, pero bajar su volumen cuando se halla cerca. Saber decir "sí" y "no", porque el amor lidia con todas las energías del hombre. Descubrir un deporte que pueda ser practicado por ambos. No seguir ninguna receta, ni siquiera las contenidas en este párrafo, porque el amor requiere creatividad.

Y cuando nada de eso sea posible, cuando lo que resta es apenas soledad, entonces los invito a recordar de una bella historia que un lector me envió una vez:

"Una rosa soñaba día y noche con la compañía de las abejas, pero ninguna venía a posarse en sus pétalos. La flor, sin embargo, continuaba soñando. Durante sus largas noches imaginaba un cielo donde volaban muchas abejas que venían a besarla cariñosamente. Así conseguía resistir hasta el día siguiente, cuando volvía a abrirse con la luz del sol.

Cierta noche, conociendo la soledad de la rosa, la luna preguntó:

¿Tú no estás cansada de esperar?

- Quizás. Pero tengo que seguir luchando.

¿Por qué?

- Porque si no me abro, me marchitaré."


En los momentos en que la soledad parece destruir toda la belleza, la única manera de resistir es continuar abiertos.


~ Paulo Coelho.

miércoles, 14 de octubre de 2015

SER COMO EL RIO QUE FLUYE....


"SER COMO EL RIO QUE FLUYE" 

ELIGE LA MONTAÑA QUE DESEAS SUBIR. No te dejes llevar por los comentarios de otros, como "aquella es más bonita" o "ésta es más fácil". Vas a gastar mucha energía y mucho entusiasmo para lograr tu objetivo, por lo que eres el único responsable y debes estar seguro de lo que haces.

HAS DE SABER LLEGAR HASTA DELANTE DE ELLA. Muchas veces, se ve la montaña desde lejos; bella, interesante, llena de desafíos, pero, cuando intentamos aproximarnos, ¿Qué ocurre? Las carreteras la rodean, hay bosques entre tú y tu objetivo, lo que parece claro en el mapa es difícil en la vida real. Por tanto, prueba todos los caminos, los senderos, hasta que un día estés delante de la cima que pretendes alcanzar.

APRENDE DE QUIEN YA CAMINO POR ALLI. Por más que te consideres único, siempre hay alguien que tuvo ese mismo sueño antes y acabó dejando marcas que pueden facilitar la caminata: lugares para colocar la cuerda, senderos, ramas rotas, para agilizar la marcha. La caminata es tuya y la responsabilidad también, pero no olvides que la experiencia ajena ayuda mucho.

LOS PELIGROS, VISTOS DE CERCA, SON VENCIBLES. Cuando empieces a subir la montaña de tus sueños, presta atención a tu alrededor. Hay despeñaderos, claro. Hay grietas imperceptibles. Hay piedras tan pulidas por las tormentas, que se vuelven escurridizas como el hielo, pero, si sabes dónde colocar el pie, notarás las trampas y sabrás rodearlas.

EL PAISAJE CAMBIA, ASÍ QUE APROVÉCHALO. Claro que es necesario tener un objetivo fijado: llegar a lo alto, pero, a medida que se va subiendo, se pueden ver más cosas y no cuesta nada parar de vez en cuando y disfrutar un poco del panorama circundante. A cada metro conquistado, puedes ver un poco más lejos: aprovéchalo para descubrir cosas que aún no habías advertido.

RESPETA TU CUERPO. Solo consigue subir una montaña quien presta al cuerpo la atención que merece. Tienes todo el tiempo que la vida te da, por lo que debes caminar sin exigir lo que se te puede dar. Si andas demasiado deprisa, acabaras cansado y desistirás a la mitad. Si andas muy despacio, puede caer la noche y estarás perdido. Aprovecha el paisaje, disfruta del agua fresca de los manantiales y de las frutas que la naturaleza te da, generosa, pero sigue andando.

RESPETA TU ALMA. No te repitas todo el tiempo: “voy a conseguirlo”. Tu alma ya lo sabe, lo que ésta necesita es usar la larga caminata para poder crecer, extenderse por el horizonte, alcanzar el cielo. Una obsesión no ayuda nada a la búsqueda de tu objetivo y acaba privándote del placer de la escalada, pero atención: tampoco te repitas “es más difícil de lo que pensaba”, porque eso te hará perder la fuerza interior.

PREPÁRATE PARA CAMINAR UN KILÓMETRO DE MÁS. El recorrido hasta la cima de la montaña es siempre mayor de lo que piensas. No te engañes, ha de llegar el momento en que lo que parecía cerca esté aún muy lejos, pero, como estás dispuesto a llegar lejos, eso no llega a ser un problema.

ALEGRATE CUANDO LLEGUES A LA CUMBRE. Llora, da palmas, grita a los cuatro vientos que lo has conseguido, deja que el viento allí arriba (porque allí, en la cima, siempre sopla viento) purifique tu mente, refresque tus pies sudados y cansados, abra tus ojos, limpie el polvo de tu corazón. Qué bien: lo que antes era sólo un sueño, una visión distante, ahora es parte de tu vida, lo has conseguido.

HAZ UNA PROMESA. Aprovecha que has descubierto una fuerza que ni siquiera conocías y dite que a partir de ahora la usaras durante el resto de tus días. De preferencia, promete también descubrir otra montaña y partir hacia una nueva aventura.

CUENTA TU HISTORIA. Sí, cuenta tu historia. Da tu ejemplo. Di a todos que es posible y otras personas sentirán entonces el valor para afrontar sus propias montañas.


~ Extracto de "Ser Como el Rio Que Fluye", de Paulo Coelho.

domingo, 4 de enero de 2015

CERRANDO CICLOS...



CERRANDO CICLOS....

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. 

¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los por qué, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante. 

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! 

Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros. 

Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.

Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente…

El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú… Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte lentamente, envenenarte y amargarte. 

La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas" por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones? , ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. 

Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio. 

Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida. 

Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir. 

Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Por eso cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate. 

Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida! .....

~ Paulo Coelho. 

lunes, 22 de septiembre de 2014

AMA TU CAMINO, PAULO COELHO

"Ama Tu Camino".

1.-Al principio del camino hay una encrucijada. Allí puedes pararte a pensar en la dirección que vas a tomar. Pero no te quedes demasiado tiempo, o nunca saldrás de ese lugar. Hazte la clásica pregunta de Castaneda: 

¿Cuál de estos caminos tiene un corazón? Reflexiona lo necesario sobre las opciones que tienes delante, pero una vez que des el primer paso, olvídate definitivamente de la encrucijada, pues en caso contrario nunca dejarás de torturarte con la inútil pregunta: 

“El camino que elegi era el correcto?” Si prestaste oídos a tu corazón antes de ponerte en movimiento, escogiste sin duda el buen camino.

2.- El camino no dura para siempre. Es una bendición recorrerlo durante algún tiempo, pero un día terminará, y por eso debes estar siempre listo para despedirte en cualquier punto. Por mucho que te deslumbren determinados paisajes, o te asusten ciertos trechos donde hay que esforzarse especialmente para seguir en pie, no te aferres a nada, ni a los momentos de euforia, ni a los interminables días en los que todo parece difícil, y el progreso es lento. Más tarde o más temprano llegará un ángel, y tu jornada habrá llegado a su término. No lo olvides.

3.- Honra tu camino. Fue tu eleccion, fue decisión tuya, y en la misma medida en que tú respetas el suelo que pisas, este mismo suelo respetará tus pies. Haz siempre lo más adecuado para conservar y mantener tu camino, y él hará lo mismo por ti.

4.- Equípate bien. Lleva un rastrillo, una pala, una navaja. Entiende que para las hojas secas las navajas son inútiles, y que para la hierbas muy enraizadas los rastrillos son inútiles. Conoce siempre qué herramienta hay que emplear en cada momento. Y cuida de ellas, porque son tus mayores aliadas.

5.- El camino va hacia delante y hacia atrás. A veces es necesario volver porque se perdió algo, o porque un mensaje que debía haber sido entregado se quedó olvidado en un bolsillo. Un camino bien cuidado permite que puedas volver atrás sin grandes problemas.

6.- Cuida del camino antes de cuidar de lo que está a su alrededor:  atencion y concentración son fundamentales. No dejes que las hojas secas del borde del camino te distraigan, ni que la manera como los otros cuidan sus propios caminos desvíe tu atención. Usa la energia para cuidar y conservar el suelo que recibe tus pasos.

7.- Ten paciencia. A veces es necesario repetir las mismas tareas, como arrancar las malas hierbas o cubrir los agujeros que surgieron tras una lluvia inesperada. Que esto no te enfurezca, pues forma parte del viaje. A pesar del cansancio, y a pesar de last areas repetitivas, ten paciencia.

8.- Los caminos se cruzan: las personas pueden explicar el tiempo que hace. Escucha los consejos, pero toma después tus propias decisiones. Tú eres el unico responsable del camino que te fue confiado.

9.- La naturaleza sigue sus propias reglas: por lo tanto, tienes que estar preparado para los súbitos cambios del otoño, para el hielo resbaladizo del invierno, para las tentaciones de las flores en primavera, y para la sed y las lluvias del verano. En cada estación, aprovecha lo mejor que te ofrezca, y no te quejes de sus particularidades.

10.- Haz de tu camino un espejo de ti mismo: no te dejes influir en absoluto por la manera como los demás cuidan de sus caminos. Tú tienes  un alma que escuchar, y los pájaros transmitirán lo que tu alma quiere decir. Qué tus historias sean bellas y agraden a todo lo que tienes en torno. Sobre todo, que las historias que cuente tu alma durante la jornada se reflejen en cada segundo del recorrido.

11.- Ama tu camino,  sin este principio, nada tiene sentido....



Autor: Paulo Coelho.


lunes, 11 de agosto de 2014

CUANDO UN ALMA SE DIVIDE....



“…En ciertas reencarnaciones, nos dividimos. Así como los cristales y las estrellas, así como las células y las plan­tas, también nuestras almas se dividen. Nuestra alma se transforma en dos, estas nuevas al­mas se transforman en otras dos, y así en algunas ge­neraciones, hacemos parte de lo que los alquimistas llaman el "Anima Mundi", se li­mitan a dividirse, están creciendo pero también que­dándose cada vez más débiles. Por eso, así como nos dividimos, también nos reencontramos.....

Y este reen­cuentro se llama Amor. Porque cuando un alma se divi­de, siempre se divide en una parte masculina y una fe­menina…”


~ Texto del Libro "Brida" de Paulo Coelho.

domingo, 3 de agosto de 2014

PREJUICIOS, EXTRACTO DE LOS LIBROS DE PAULO COELHO

PREJUICIOS

Dice el Maestro:

"De aquí en adelante, y a lo largo de unos cientos de años, el universo boicoteará a los que tienen prejuicios. La energía de la Tierra necesita ser renovada. Las ideas nuevas necesitan espacio. El cuerpo y el alma necesitan nuevos desafíos. El futuro llama a nuestra puerta y todas las ideas, excepto las que envuelven prejuicios, tendrán la oportunidad de surgir.

Lo que sea importante quedará; lo que sea inútil desaparecerá. Pero que cada uno juzgue simplemente las propias conquistas: no somos jueces de los sueños de nuestro prójimo.

Para tener fe en nuestro camino, no es preciso demostrar que el camino del otro es equivocado. El que actúa así, no confía en sus propios pasos."


~ Paulo Coelho.

martes, 29 de julio de 2014

CREER EN LO IMPOSIBLE.... PAULO COELHO


"William Blake decía en uno de sus textos: "Todo aquello que hoy es una realidad, antes no era más que parte de un sueño imposible". Y por ello tenemos hoy el avión, los vuelos espaciales, el ordenador con el que en este momento escribo esta columna, etcétera.

En la famosa obra maestra de Lewis Carroll, Alicia a través del espejo, hay un diálogo entre el personaje principal y la reina, que acaba de contar algo extraordinario.

–No puedo creerlo –dice Alicia.
–¿No puedes? –repite la reina con un aire triste–. Inténtalo de nuevo: respira hondo, cierra los ojos, y cree.

Alicia se ríe:

–No sirve de nada intentarlo. Sólo los tontos piensan que las cosas imposibles pueden suceder.

–Creo que lo que te falta es un poco de práctica –responde la reina–. Cuando yo tenía tu edad, practicaba media hora al día por lo menos: inmediatamente después del café de la mañana, hacía lo posible por imaginar cinco o seis cosas increíbles que pudieran cruzarse en mi camino, y hoy veo que la mayoría de las cosas que imaginé se han hecho realidad. Gracias a ello, he llegado hasta a ser reina.

La vida nos pide constantemente que creamos. Creer que un milagro puede suceder en cualquier momento es necesario para nuestra alegría, pero también para nuestra protección, o simplemente para justificar nuestra existencia. En el mundo de hoy, muchos consideran que es imposible acabar con la miseria, tener una sociedad justa, disminuir la tensión religiosa que parece crecer día tras día.

La mayoría de la gente evita la lucha esgrimiendo los más diversos pretextos: conformismo, madurez, sentido del ridículo, sensación de impotencia. Vemos la injusticia a nuestro alrededor, y nos quedamos callados: "No voy a meterme porque sí en una disputa", es la excusa.

Esta es una actitud cobarde. Quien recorre un camino espiritual lleva consigo un código de honor que hay que cumplir; la voz que clama contra lo que está mal siempre es oída por Dios. Sin embargo, de vez en cuando oímos el siguiente comentario: 

"Vivo creyendo en sueños, muchas veces intento combatir la injusticia, pero siempre acabo llevándome una decepción".

Un guerrero de la luz sabe que merece la pena librar algunas batallas imposibles, y por eso no teme a las decepciones, ya que conoce el poder de su espada y la fuerza de su amor. Rechaza con vehemencia a aquellos que son incapaces de tomar decisiones y que siempre quieren cargar a los demás con la responsabilidad de todo lo que de ruin tiene el mundo. Si él no lucha contra lo que está mal, aunque parezca estar más allá de sus fuerzas, jamás encontrará el buen camino.

Mi editor iraní, Arash Hejasi, me envió una vez un texto que decía:

"Hoy me ha pillado un gran chaparrón mientras iba caminando por la calle. Afortunadamente, tenía el paraguas y el impermeable, pero estaban en el coche, que estaba bastante lejos. Mientras corría para recogerlos, pensaba qué extraña señal estaba recibiendo de Dios: tenemos siempre los recursos necesarios para enfrentarnos a las tempestades que la vida nos depara, pero en la mayoría de las ocasiones estos recursos están encerrados en el fondo de nuestro corazón, y eso hace que perdamos un tiempo precioso buscándolos. Cuando por fin los encontramos, ya hemos sido derrotados por la adversidad."


Estemos, por lo tanto, siempre preparados: en caso contrario, perderemos la oportunidad o perderemos la batalla."


~ Extracto del libro "Como el Rio que Fluye.", de Paulo Coelho.

miércoles, 23 de abril de 2014

DIALOGO CON EL MAESTRO - EL SEXO



"La poción que beben los amantes no la prepara nadie: La preparan ellos mismos."

~ Paulo Coelho.


-¿Por qué el sexo se transformó en un tabú?

– Porque es un proceso de alquimia: él transforma en un gesto físico toda una gigantesca manifestación de energía espiritual, llamada amor.

"No podemos entender el sexo como lo vemos hoy, como una simple respuesta a algunos estímulos físicos. En verdad, es mucho más que eso, y lleva consigo toda la carga cultural del hombre y de la humanidad. Cada vez que estamos ante una nueva experiencia traemos todas nuestras experiencias pasadas – buenas o malas – y los conceptos que la civilización transformó en reglas. Y esto no puede ser así, es necesario des-condicionar el cerebro para que cada experiencia sexual sea única, así como cada experiencia amorosa es única."

– Es muy difícil.

– Mucho. Pero es preciso intentarlo, porque casi todos los seres humanos necesitan mantener esta energía en movimiento. Entonces, lo primero es entender que está compuesta por dos extremos, que caminarán juntos durante todo el acto: relajamiento y tensión.

¿Cómo poner estos dos estados opuestos en sintonía? Solo existe una manera: a través de la entrega. ¿Cómo entregarse? Olvidando los traumas del pasado y no intentando crear expectativas sobre el futuro, o sea el orgasmo. ¿Cómo lograrlo? Es muy simple: no teniendo miedo a fallar.

A decir verdad, la mayoría de las veces ya entramos en una relación sexual pensando que todo puede salir mal. Pero aunque así fuera, ¿qué importancia tiene eso? Basta con ser consciente de que tienes que dar lo mejor de ti mismo, y los fallos se transforman en aciertos.

En la medida en que la búsqueda del placer se hace con entrega, con sinceridad, sentimos que el cuerpo se va poniendo tenso como la cuerda de un arquero, pero la mente se va relajando, como la flecha que se prepara para ser disparada. El cerebro ya no gobierna el proceso, que pasa a ser guiado por el corazón. Y el corazón utiliza los cinco sentidos para mostrarse al otro.

– ¿Los cinco sentidos?

– Tacto, olfato, visión, oído, gusto, todos están implicados. Tiene gracia que en la mayoría de las relaciones sexuales, las personas intentan usar apenas el tacto y la visión: actuando así, empobrecen la plenitud de la experiencia.

– ¿Los dos miembros de la pareja tienen que saber todo eso?

– Si un miembro se entrega por completo, rompe el bloqueo del otro, por más fuerte que sea. Porque el acto de entrega significa "yo confío en ti". El otro, que al principio está un poco intimidado, queriendo probar cosas que aún no están en juego, queda desarmado con la espontaneidad de tal actitud, y se relaja. Es en este momento cuando la verdadera energía sexual entra en juego.

Y esta energía no reside apenas en las partes que llamamos "eróticas" Ella se esparce por el cuerpo entero, por cada hilo de cabello, por cada pedazo de piel. Cada milímetro está ahora emanando una luz diferente, que es reconocida por el otro cuerpo y se combina con él.

Cuando esto sucede, entramos en una especie de ritual ancestral, que es una oportunidad de transformación. Un ritual, sea el que sea, exige que uno esté listo para dejarse conducir a una nueva percepción del mundo. Es esa voluntad que hace que el ritual tenga sentido.

– ¿No es muy complicado todo esto?

– Es mucho más complicado practicar el sexo como se hace actualmente, como un simple acto mecánico que provoca tensión durante el transcurso y un vacío en el final. Todo lo que es espiritual se manifiesta de forma visible, todo lo que es visible se transforma en energía espiritual, no creo que sea complicado entender eso. Al fin y al cabo, ya nacemos sabiendo que poseemos un cuerpo y un alma. ¿Por qué no entender entonces que el sexo también los posee?

jueves, 10 de abril de 2014

ALMA GEMELA, PAULO COELHO


ALMAS GEMELAS

“Siempre existe en el mundo una persona que espera a otra..... Ya sea en medio del desierto o en medio de una gran ciudad. Y cuando estas personas se cruzan y sus ojos se encuentran, todo el pasado y todo el futuro pierde su importancia por completo, y sólo existe aquel momento y aquella certeza increíble de que todas las cosas bajo el sol fueron escritas por la misma Mano. La Mano que despierta el Amor, y que hizo un alma gemela para cada persona que trabaja, descansa y busca tesoros bajo el sol. Porque sin esto no habría ningún sentido para los sueños de la raza humana”.

~ Paulo Coelho

martes, 5 de noviembre de 2013

TU NIÑO INTERIOR


TU NIÑO INTERIOR...

"A veces nos invade una sensación de tristeza que no logramos controlar.

Percibimos que el instante mágico de aquel día pasó y que nada hicimos. Entonces la vida esconde su magia y su arte.

Tenemos que escuchar al niño que fuimos un día y que todavía existe dentro de nosotros. Ese niño entiende de momentos mágicos.

Podemos reprimir su llanto, pero no podemos acallar su voz. Ese niño que fuimos un día continúa presente.

Bienaventurados los pequeños, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

Si no nacemos de nuevo, si no volvemos a mirar la vida con la inocencia y el entusiasmo de la infancia, no tiene sentido seguir viviendo.

Existen muchas maneras de suicidarse. Los que tratan de matar el cuerpo ofenden la ley de Dios. Los que tratan de matar el alma también ofenden la ley de Dios, aunque su crimen sea menos visible a los ojos del hombre.

Prestemos atención a lo que nos dice el niño que tenemos guardado en el pecho. No nos avergoncemos por causa de él. No dejemos que sufra miedo, porque está solo y casi nunca se le escucha.

Permitamos que tome un poco las riendas de nuestra existencia. Ese niño sabe que un día es diferente a otro.

Hagamos que se vuelva a sentir amado. Hagamos que se sienta bien, aunque eso signifique obrar de una manera a la que no estamos acostumbrados, aunque parezca estupidez a los ojos de los demás.

Recuerden que la sabiduría de los hombres es locura ante Dios. Si escuchamos al niño que tenemos en el alma, nuestros ojos volverán a brillar.

Si no perdemos el contacto con ese niño, no perderemos el contacto con la vida...

~ Paulo Coelho ~

viernes, 26 de abril de 2013

LOS NIñOS, NUESTROS PEQUEñOS Y GRANDES MAESTROS...



"Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto: A ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo y a saber exigir con todas sus fuerzas aquéllo que desea."

- PAULO COELHO -