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domingo, 8 de diciembre de 2013

LA MUERTE NO ES REAL (Robert Lanza)


LA MUERTE NO ES REAL(Robert Lanza)

Robert Lanza es un científico de renombre mundial que ha abarcado muchos campos y una de las mentes más brillantes de nuestro tiempo; su teoría del biocentrismo está en sintonía con las tradiciones más antiguas del mundo. Su "nueva teoría del Universo" tiene en cuenta "todos los conocimientos que hemos adquirido durante los últimos siglos".

Robert Lanza afirma que según la teoría del Biocentrismo la muerte es una ilusión. La vida crea el universo, y no al revés. El espacio y el tiempo no existen en la forma lineal que pensamos que lo hace; y si el espacio y el tiempo no son lineales, entonces la muerte no puede existir en el 'sentido real'.

Robert Lanza afirma que tiene pruebas para confirmar la existencia más allá de la tumba y se encuentran en la física cuántica; el biocentrismo muestra que la muerte tal como la conocemos es una ilusión creada por nuestra conciencia.

Lanza dice que como seres humanos creemos en la muerte, porque "nos han enseñado que morimos", y nuestra conciencia asocia la vida con el cuerpo biológico.

El Biocentrismo es clasificado como una teoría del todo y viene de la palabras griegas "vida' y 'centro". Es la creencia de que la vida y la biología son centrales a la realidad y que la vida crea el universo, y no al revés.

Lanza utiliza el ejemplo de la forma en que percibimos el mundo que nos rodea. Una persona ve un cielo azul, y se le dice que el color que están viendo es azul, pero las células en el cerebro de una persona podría ser cambiadas para que el cielo pareciese de color verde o rojo.

En un experimento, cuando los científicos ven pasar partículas a través de dos rendijas, la partícula pasa a través de una ranura a la otra. Pero si ninguna persona lo observa, actúan como una onda y puede ir a través de las dos rendijas al mismo tiempo. Esto demuestra que la materia y la energía pueden mostrarse con características de onda o partícula en base a la percepción y la conciencia de una persona. El espacio y el tiempo son meros instrumentos de nuestra mente.

Al observar el universo desde el punto de vista biocéntrico, esto también significa que el espacio y el tiempo no se comportan de la manera dura y rápida que nuestra conciencia nos dicen que lo hacen. En resumen, el espacio y el tiempo son "meros instrumentos de nuestra mente" y esto implica que la idea de la inmortalidad existe en un mundo sin fronteras de espacio y tiempo. Del mismo modo, los físicos teóricos creen que hay infinidad de universos con diferentes variaciones que tienen lugar al mismo tiempo.

Lanza añade que todo lo que posiblemente puede ocurrir está ocurriendo en algún punto en este multiverso y esto significa la muerte no puede existir en "ningún sentido real".

"La idea de que la conciencia crea la realidad tiene soporte cuántico ... y también es coherente con algunas de las cosas que la biología y la neurociencia nos está informando sobre las estructuras de nuestro ser", señala Ronald Green, director del Instituto de Ética de la Universidad de Dartmouth, sobre el trabajo de Lanza.

En el siglo XV se afirmaba que si la tierra fuera realmente redonda, entonces la gente de la parte inferior se caerían. El Biocentrismo revoluciona la visión del mundo, volviendo el planeta "patas arriba" otra vez con la visión revolucionaria de que la vida crea el universo en lugar de al revés. Al mismo tiempo, estos hallazgos han aumentado la duda y la incertidumbre acerca de explicaciones físicas tradicionales de la génesis y la estructura del universo.

Robert Lanza es director científico de la compañía Advanced Cell Technology (ACT) y Profesor Adjunto en el Instituto de Medicina Regenerativa de la Universidad de Wake Forest. Ha publicado un libro titulado "Biocentrismo" en dónde detalla sus argumentos tanto de forma convincente como estimulante.

**Fuente y creditos de la nota: robertlanza.com

CREO QUE EL PROPOSITO DE LA MUERTE ES LA LIBERACION DEL AMOR


Creo que el propósito de la muerte es la liberación del amor...

Laurie Anderson -artista, meditadora y esposa de Lou Reed- escribió en la revista Rolling Stone de esta semana una descripción sobre la muerte de su marido de una belleza extraordinaria.

Ambos eran estudiantes de Yonge Mingur Rinpoche y habían seguido las enseñanzas budistas sobre la preparación para la muerte y sobre cómo hacer cuando uno de los cónyuges tiene una enfermedad terminal. Después de que Lou Reed enfermara de cáncer de hígado y otras enfermedades, Anderson escribe: Tratamos de entender y aplicar las enseñanzas de nuestra maestra Mingyur Rinpoche: Tienes que aprender a sentirte triste sin sucumbir a la tristeza.

Cuando su muerte era ya inminente, Lou dejó el hospital y volvió a casa. Como meditadores, nos habíamos preparado para esto -cómo mover la energía desde el vientre, subirla al corazón y de ahí hacia fuera a través de la cabeza. Nunca he visto una expresión con tanta fascinación como la que tenía Lou mientras moría. Sus manos estaban haciendo el movimiento 21 de Taichi, el del "agua que fluye". Sus ojos estaban muy abiertos. Tuve entre mis brazos a la persona que más amaba en el mundo, y estuve hablando con él mientras moría. Su corazón se detuvo. Él no tenía miedo. Pude caminar con él hasta el final del mundo. Pude ver la vida -tan bella, dolorosa y deslumbrante- en su máxima expresión. ¿Y la muerte? Creo que el propósito de la muerte es la liberación del amor.

En este momento me siento plenamente feliz. Estoy muy orgullosa de la forma en que vivió y murió, de su increíble fortaleza y de su gracia. Estoy segura de que regresará a mí en sueños y que en ellos parecerá estar vivo de nuevo. Y de repente me doy cuenta de que estoy aquí sola, de pie, asombrada y agradecida. ¡Qué extraño,emocionante y milagroso es el hecho de que hayamos podido ayudarnos el uno al otro a evolucionar, que hayamos podido amarnos tanto a través de nuestras palabras, nuestra música y la realidad de nuestras vidas.

VIDAS PASADAS Y EL KARMA


VIDAS PASADAS Y EL KARMA

La ley del karma es un ejemplo especial de la ley de causa y efecto que establece que nuestras acciones físicas, verbales y mentales son causas, y nuestras experiencias son sus efectos. La ley del karma enseña por qué cada individuo posee una disposición mental, una apariencia física y unas experiencias únicas. Estas son los efectos de las incontables acciones que cada uno ha realizado en el pasado. Puesto que no hay dos personas que hayan realizado las mismas acciones en vidas pasadas, nadie puede tener los mismos estados mentales, experiencias y apariencia física que otro. Cada ser posee su propio karma individual. Algunas personas disfrutan de buena salud y otras sufren enfermedades sin cesar. Unas tienen un físico atractivo y otras no. Algunas siempre están alegres y se conforman con poco, mientras que otras suelen estar de mal humor y nunca están satisfechas. Algunas personas entienden con facilidad el significado de las enseñanzas espirituales, pero otras las encuentran difíciles y oscuras.

La palabra karma significa 'acción' y se refiere principalmente a nuestras acciones físicas, verbales y mentales. Las acciones que efectuamos dejan huellas o impresiones en nuestra mente muy sutil que, con el tiempo, producen sus correspondientes resultados. Nuestra mente es comparable a un campo de siembra, y las acciones que cometemos, a las semillas que en él se plantan. Las acciones virtuosas son las semillas de nuestra felicidad futura, y las perjudiciales, las de nuestro sufrimiento. Estas semillas permanecen ocultas en nuestra mente hasta que producen su efecto, cuando se reúnen las condiciones necesarias para su germinación. Además, desde que se realiza la acción original hasta que maduran sus consecuencias, pueden transcurrir varias vidas.

Como resultado de nuestras acciones o karma, renacemos en este mundo impuro y contaminado y tenemos problemas y dificultades sin cesar. Nuestras acciones son impuras porque nuestra mente está contaminada por el veneno interno del aferramiento propio. Esta es la razón principal por la que experimentamos sufrimiento. Este es producido por nuestras propias acciones o karma y no es un castigo impuesto por nadie. Sufrimos porque hemos cometido numerosas acciones perjudiciales en vidas pasadas. El origen de estas malas acciones son nuestras propias perturbaciones mentales, como el odio, el apego y la ignorancia del aferramiento propio.

Cuando hayamos eliminado de nuestra mente el aferramiento propio y demás engaños, nuestras acciones serán puras. Como resultado de estas acciones, nuestras experiencias, nuestro mundo, cuerpo y disfrutes, y los seres que nos rodean, también serán puros. No quedará ni el menor rastro de sufrimiento, impureza ni dificultades. De esta manera, encontraremos la verdadera felicidad en nuestra mente.


Por cada acción que realizamos, experimentamos un efecto similar. Cuando un granjero planta semillas de una planta medicinal, brotará esta planta y no una venenosa; y si no siembra nada, no recogerá ninguna cosecha. Del mismo modo, si realizamos acciones virtuosas, disfrutaremos de felicidad; si cometemos acciones perjudiciales, experimentaremos sufrimiento; y si realizamos acciones neutras, los resultados serán neutros.

Por ejemplo, si padecemos enfermedades mentales es porque en el pasado hemos molestado a los demás, y si tenemos una enfermedad física es porque los hemos maltratado o herido con un arma, administrado medicinas equivocadas u ofrecido alimentos venenosos. Si no hemos creado la causa kármica para enfermar, es imposible hacerlo aunque estemos en medio de una epidemia que esté causando estragos a nuestro alrededor. Aquellos que han alcanzado el nirvana, por ejemplo, no experimentan sufrimiento físico ni mental porque han dejado de cometer acciones perjudiciales y han eliminado sus potenciales, la causa principal del sufrimiento.

La causa principal de la pobreza es robar. Las causas principales de estar oprimidos son haber tratado con orgullo a personas de posición inferior a la nuestra, haberlos maltratado o exigido sus servicios, o haber despreciado a los demás en lugar de amarlos y haber sido bondadosos con ellos. Las causas principales del sufrimiento de tener que separarnos de nuestros familiares y amigos son acciones como seducir a la pareja de otra persona o poner a sus amigos o trabajadores en su contra.

Por lo general, pensamos que nuestros problemas son causados por las circunstancias propias de la vida. Puesto que de este modo no es posible entender la verdadera razón de nuestras desgracias, a menudo pensamos que no nos las merecemos y que vivimos en un mundo injusto. En realidad, la mayoría de nuestras experiencias son el resultado de acciones que cometimos en vidas pasadas.

La siguiente historia extraída de las escrituras budistas nos ayudará a comprender que nuestras experiencias tienen su origen en vidas pasadas, y que los resultados de nuestras acciones van aumentando con el tiempo, al igual que una pequeña semilla se convierte en un gran árbol. Había una vez una monja llamada Upala que antes de su ordenación había experimentado mucho sufrimiento. Se casó tres veces, pero todos sus maridos e hijos habían fallecido de manera violenta y sus padres también murieron en un incendio. Después de sufrir tantas desgracias, Upala generó un intenso deseo de liberarse del sufrimiento y le contó a Buda su triste historia. Este le explicó que en su vida anterior había sido una de las mujeres de un rey y que debido a sus celos había interferido en las relaciones de este con las demás. Estos celos eran la causa de sus calamidades. A continuación, Buda le enseñó cómo purificar la mente y, gracias a que practicó con sinceridad sus instrucciones, alcanzó el nirvana en esa misma vida.

Si reconocemos que es inevitable que nuestras acciones produzcan resultados y que estos se incrementan, tomaremos la resolución de abandonar hasta la más pequeña acción negativa y practicar la virtud. Para consolidar nuestra decisión, meditamos en ella sin distracciones. Si podemos recordarla en todo momento, nuestras acciones físicas, verbales y mentales serán cada vez más puras y finalmente dejaremos de crear causas para padecer sufrimiento en el futuro.


Acciones siempre tienen resultados

Si no realizamos una determinada acción, no experimentaremos su resultado. Cuando los soldados van a la guerra, unos mueren y otros sobreviven. Estos últimos no se salvan debido a su valentía, sino porque no han creado la causa de perder la vida en esa guerra. En la prensa podemos encontrar a diario numerosos relatos similares. Cuando un terrorista pone una bomba en un edificio, unos mueren y otros resultan ilesos aunque hayan estado cerca de la explosión. En los accidentes aéreos o cuando un volcán entra en erupción, unas personas mueren y otras escapan de manera milagrosa. En estos casos, los mismos supervivientes se sorprenden de haberse librado de la muerte, mientras que otras personas que estaban a su lado habían perecido.

Las acciones de los seres sintientes nunca se pierden aunque pase mucho tiempo antes de experimentar sus resultados. Las acciones no se desvanecen por sí mismas ni las podemos traspasar a otros, intentando evadir nuestra responsabilidad. Aunque las intenciones que iniciaron nuestras acciones pasadas han cesado, los potenciales que dejaron en nuestra mente no desaparecerán hasta su maduración. La única manera de eliminar los potenciales perjudiciales antes de que maduren en forma de sufrimiento es practicar la purificación por medio de los cuatro poderes oponentes.

Por desgracia, resulta fácil perder nuestros potenciales virtuosos, puesto que si no dedicamos nuestras buenas acciones, pueden ser destruidos en un solo instante de odio. Nuestra mente es como un gran cofre, y nuestras acciones virtuosas, como joyas preciosas. Si no las protegemos con oraciones de dedicación, cuando nos enfademos será como mostrar nuestro tesoro a un ladrón.


Clases de acciones

Aunque hay innumerables acciones físicas, verbales y mentales, todas pueden incluirse en tres: virtuosas, perjudiciales y neutras. Las prácticas de la generosidad, la disciplina moral, la paciencia, el esfuerzo en el adiestramiento espiritual, la concentración y la sabiduría son ejemplos de acciones virtuosas. Matar, robar, mantener una conducta sexual incorrecta, mentir, causar desunión con la palabra, pronunciar palabras ofensivas, chismorrear, la codicia, la malicia y sostener teorías erróneas son acciones perjudiciales. Las tres primeras son físicas, las cuatro siguientes, verbales, y las tres últimas, mentales. Además de estas diez acciones perjudiciales, hay otras, como maltratar o torturar a los demás. Cada día también realizamos numerosas acciones neutras. Cuando vamos de compras, cocinamos, comemos, dormimos o descansamos sin ninguna intención en particular, estamos realizando esta última clase de acciones.

Todas las acciones perjudiciales son contaminadas porque están motivadas por los engaños, en particular, la ignorancia del aferramiento propio, y lo mismo ocurre con la mayoría de nuestras acciones virtuosas y neutras. Cuando, por ejemplo, nos adiestramos en la disciplina moral, nos aferramos a un yo con existencia inherente que la practica, por lo que esta virtud sigue siendo contaminada.

Nos aferramos a un yo y un mío con existencia inherente en todo momento, día y noche. Esta mente es la ignorancia del aferramiento propio. Cuando estamos avergonzados o atemorizados, nos enfadamos o nos sentimos orgullosos, nuestro sentido del yo aumenta. El yo al que nos aferramos en estas situaciones es el yo con existencia inherente. Incluso cuando estamos relajados y tranquilos, seguimos aferrándonos a este yo, aunque con menor intensidad. Esta mente de aferramiento propio es el origen de las demás perturbaciones mentales y la causa de nuestros problemas. Para liberarnos de ellos debemos comprender que el yo con existencia inherente al que nos aferramos con tanta intensidad no existe en absoluto, nunca lo ha hecho y nunca lo hará. No es más que una mera invención de nuestra ignorancia del aferramiento propio.

Fuente y creditos de la nota: http://www.introduccionalbudismo.com/

sábado, 7 de diciembre de 2013

COMO LIBERARSE DEL KARMA


COMO LIBERARSE DEL KARMA:

"Todos' 'procedemos' de la misma fuente. Si 'tratas' mal a 'alguien', 'te' estás haciendo a 'ti' lo mismo."


Hay sucesos dentro de nuestra vida que son inexplicables para nosotros, buenos o malos, acontecimientos que se repiten una y otra vez a lo largo de nuestra existencia, ¿Casualidad?.El Karma es el resultado de nuestras acciones pasadas, y no solo del pasado de nuestra vida, sino también de otras vidas. Es una Ley de enseñanza, no es ni premio ni castigo, es una señal de que algo no hemos aprendido.

En el momento en que comprendamos la causa de cada uno de los sucesos de nuestra vida, en ese momento tendremos la capacidad de transmutar (cambiar) nuestro karma y por consecuencia, cambiar nuestro destino.

En este curso aprenderás, por medio de ejercicios de auto análisis a encontrar la causa de cada hecho que se te presenta, interpretando su mensaje para comprender lo que necesitas aprender de la vida como experiencia.

Podrás sacarle partido a tu libre albedrío para elegir aprender cada experiencia por medio del amor y no del dolor, cambiando así tu vida y tu destino.

Karma:

Concepto de Karma: Es la ley del crecimiento psíquico espiritual que involucra una reacción igual y en sentido contrario para cada acción. El Karma es un proceso que asegura la evolución de la conciencia.

La definición anterior puede sonarte conocida, podría ser un equivalente a la Ley de Newton en el ramo de la física. Los físicos como Newton y Einstein tenían un amplio conocimiento de la física y la relación del universo con el hombre, pero tal parece que hasta la fecha hemos hecho caso omiso de estos conceptos.

El conocimiento del Karma nos ayuda a entender los hechos “inexplicables” que nos suceden a lo largo de nuestra vida.
El karma es una Ley Universal que nos enseña que por cada acción nuestra habrá una reacción lógica. Todos nuestros actos tienen una consecuencia.

Podríamos utilizar al Karma como una señal, si algo no funciona bien en nuestra vida, bastará con hacer un análisis de los hechos para poder concluir en donde es que estamos fallando.

El Karma no es cuestión de premio o castigo, tampoco es que exista un destino escrito, o que nuestro éxito o fracaso se deba a “nuestra buena estrella”. Nuestra vida es responsabilidad nuestra, y el karma nos enseña justamente eso, nos responsabiliza a nosotros mismos de nuestros actos, ya no culparemos a las circunstancias, al destino o a nuestra familia de nuestro fracaso. Teniendo este conocimiento, nos damos el derecho de ir armando nuestra vida con la conciencia total de cual será el resultado final en cada acción.


Las Leyes Primera y Segunda del Movimiento de Newton son también paradigmas ocultos del crecimiento personal y espiritual:

1. Todo cuerpo permanece en un estado de reposo o movimiento uniforme en una línea recta a menos que se actúe con una fuerza ejercida externamente. (Traducción: Si sigues haciendo lo que siempre has hecho, seguirás obteniendo lo que siempre has obtenido. Alguien señaló que imaginar otra manera de hacer las cosas es una muy buena definición de la “locura”.)

2. El nivel de cambio del impulso es proporcional a la fuerza ejercida, y tiene lugar en la misma dirección de la fuerza.(Traducción: “Dios ayuda a aquellos que se ayudan a sí mismos”).

A continuación cito algunos pasajes del Nuevo Testamento en donde hay posibles referencias acerca del karma:

… No te sientas engañado: Dios no es burlado: porque cualquier cosa que el hombre siembre, ésa será su cosecha. … porque aquel que siembre en la carne, de la carne cosechará la corrupción de ésta; pero aquel que siembre en el Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna. …. y no nos cansemos de obrar bien; porque a su debido tiempo cosecharemos si no desfallecemos. Gálatas, Cap. 6:7-9

El Karma va más allá de cualquier religión, es una Ley Universal que nace de la filosofía hindú y budista. Se trata de acciones y consecuencias y nada tiene que ver con la religión que se profese. Es una Ley que siempre está presente.


Dharma:

Es la responsabilidad esencial que cada uno le debe a la sociedad de seres sensibles dentro de la que nace, al medio ambiente y por último, a nuestro “Ser” interior más alto.

El Dharma es lo que le debemos a la vida, la vida no nos debe nada, ya que ¡nos ha regalado la vida misma! Somos nosotros los que estamos comprometidos con ella con la finalidad de favorecer la evolución del grupo y el desarrollo personal por el solo acto de estar vivos.

Al hablar de numerología, se dice, que al momento de nacer se nos da un Dharma, esto tiene que ver con la fecha de nuestro nacimiento, podríamos decir que es la misión que nos ha sido encomendada. Si no aprendemos a escuchar nuestro interior, y no actuamos acorde con nuestra esencia, estaremos dentro de una vida de sufrimiento y dolor, esto es señal de que no estamos cumpliendo nuestra misión. No hay mayor tristeza que no seguir la voz de nuestro corazón, seguir nuestro Swadharma.

El Swadharma es el camino a la alegría y la felicidad. Tiene que ver con la tendencia psíquica individual o naturaleza, y sus necesidades para el crecimiento.

Es muy común criticar los defectos de los demás y que no podamos ver los nuestros, Cristo nos decía: “Como puedes ver la paja en el ojo ajeno y no puedes ver la viga que hay en tu ojo”, ya que la “paja” que criticamos es la misma “viga” que no vemos, es decir, cuando nos molesta algo de alguna persona, cuando criticamos su forma de ser o conducirse, debemos detenernos a analizar si este defecto no lo tenemos nosotros, por lo general sucede un fenómeno de proyección en donde vemos nuestros defectos proyectados en la gente con la que convivimos, es como una advertencia, una señal, es la forma más directa que tenemos de vernos a nosotros mismos y corregir lo que haya que corregir.

Por eso es mejor no malgastar nuestra energía juzgando y criticando a los demás y emplearla mejor en ordenar nuestra vida, superar nuestros defectos, acrecentar nuestras virtudes para continuar en nuestro proceso evolutivo ¡eso ya es suficiente trabajo!.


Ejercicio:

Como primer ejercicio medita sobre la pregunta ¿Quién soy yo?

Toma una hoja de papel, un lápiz y en un sitio tranquilo, pregúntate ¿Quién soy yo?. Haz una descripción de tus sentimientos reales “Yo siento… me gusta… me dolió que me sucediera…etc.) no se trata de enfatizar el hospital en el que naciste, la escuela en la que estudiaste o que en tu vida anterior fuiste Cristóbal Colón. Se trata de hacer una lista de tus emociones, de tus pensamientos, de que te hace feliz o infeliz, hacer un análisis de tu verdadera esencia.

“La vida, sin ser analizada, no vale la pena de ser vivida.” - Sócrates -

La palabra Karma viene de la raíz sánscrita kri, y significa ritual, acto, palabra, hecho o ceremonia.

Ceremonia: Serie de acciones que garantizan que el resultado de las acciones que se llevan a cabo sea el correcto.

El manejo del Karma es constantemente la función primaria del ritual en todas las religiones y en todos los sistemas de crecimiento interno. La función secundaria es alterar el estado de la conciencia de lo mundano a lo arcano, y de lo físico a lo sutil.

Si consideramos que nuestra vida es un viaje, podríamos decir que el Karma es la forma creativa de desarrollar este viaje. No es un destino ya que contamos con nuestro libre albedrío. El curso de la vida es un cambio constante que depende de nuestra actitud ante ella. El Karma es todo un proceso.

Proceso: Secuencia de acciones:

Al final podríamos concluir que el Karma es todo un proceso que nos garantiza un resultado ya sea positivo o negativo. Se deriva de la ley de acción y reacción, todo efecto tiene su causa.

Categorías del Karma:

El Karma tiene muchas divisiones y categorías, en este momento citaremos las 3 más importantes, que son las siguientes:
1. SaBija Karma: Es con el que hemos nacido, como resultado de vidas anteriores.

2. Agami Karma: Es el que recolectamos durante toda nuestra vida, a partir de nuestro nacimiento.

3. Parabdhra: Es el Karma inevitable, la cosecha de toda nuestra vida.

Más adelante nos enfocaremos en cada una de estas categorías.

Este Karma nos es dado desde el momento de la concepción y el proceso dura los nueve meses de gestación. Es todo un proceso de creación, vida y muerte. Ya que el tiempo en que el feto vive dentro del vientre de la madre, es para el todo un ciclo que se cierra al nacer, se puede decir que para el bebé, el nacimiento es como para nosotros la muerte. De una manera vertiginosa, el feto pasa por las fases de siembra, plantación, cultivo y cosecha.

El ciclo de gestación, si lo comparáramos con nuestra vida a partir del nacimiento, quedaría de la siguiente manera:

Nacimiento Concepción Juventud Primer trimestre como embrión Vida adulta Transición del segundo trimestre hacia feto, con sus 5 sentidos y genitales desarrollados Senectud con la muerte cercana El tercer trimestre, que concluye con el nacimiento
Los nueve meses de gestación son muy importantes y trascendentes para el bebé, tal vez más que los 70 años de vida que le siguen. Ya que es en esa etapa, donde surge el SaBija Karma.

El SaBija Karma no es dado como una semilla que se guardará dentro de nosotros esperando el momento oportuno para germinar. Nadie puede saber con exactitud el tipo de Karma que trae al nacer, las semillas están latentes, en espera, algunas germinarán y otras no, todo depende del agua con que se les riegue… dicha agua son las emociones.

El SaBija Karma brota cuando recibe algún estímulo que le recuerde “algo” del tiempo en el que vivió en el vientre de su madre. La reacción será una explosión de rechazo a la circunstancia actual que se haya presentado.

Al ser el SaBija Karma una semilla que se alimenta del agua de las emociones, podemos subrayar la importancia que tiene la madre como principal transmisor de emociones y lo importante que será la actitud que tenga la madre hacia su bebé y hacia la vida. Todo cuanto ella sienta, será transmitido.

Los sucesos en esa etapa también son importantes, la reacción de los padres ante la noticia del embarazo, la estabilidad emocional de ambos durante la gestación, el tipo de parto, la forma en que reaccionaron los padres ante su llegada, en fin. Todo es información que el bebé recibe, y que será trascendente a lo largo de su vida, porque estos recuerdos que viven guardados en el subconsciente, saldrán a flote en cuanto se presente alguna experiencia parecida, a lo largo de su vida.


Ejercicio:

En un lugar tranquilo, contesta las siguientes preguntas:

¿Quién es o fue tu mamá? ¿Cuál fue el comentario más importante que te hizo tu mamá o cuál fue su actitud hacia la vida?
Con estas preguntas, se intenta ir despertando el inconsciente, ya que es ahí en donde las semillas del Karma se alimentan y germinan.

Agami Karma:

El Agami Karma, es el Karma que recolectamos durante nuestra vida a partir del nacimiento, son las consecuencias de lo que hemos hecho, es el resultado de nuestras acciones, la reacción inevitable. Hay que recordar que el Karma es una continua siembra de semilla, en este caso, sembramos las semillas y quedan en espera para germinar. A veces parece increíble que un acontecimiento que sufres a los 80 años, fue producido por una acción creada a los 10. Conforme vas viviendo el hoy estás creando el mañana, es automático.

Todo actúa por ciclos Kármicos y esto puede ser en personas, negocios, naciones, en fin… en todo. Aún cuando la comprensión de al algún suceso no lo podamos comprender, este está regido por el Agami Karma.

Medita sobre el siguiente axioma hindú/budista:

Siembra un pensamiento, cosecha una acción; Siembra una acción, cosecha una reacción; Siembra una reacción, cosecha un hábito; Siembra un hábito, cosecha una característica; Siembra una característica, cosecha un DESTINO.


Ciclos Kármicos:

La actividad de la vida se centra en 4 ciclos:

1. Primer Ciclo- 0-27 años: La etapa del estudio y educación en la vida.

2. Segundo Ciclo – 25-54 años: Período productivo, de la familia y profesional, es el momento para trabajar en la vida.

3. Tercer Ciclo – 50-81 años: Retiro de la vida activa, tiempo libre y movimiento profundo hacia la vida interior y la espiritualidad.

4. 81 años en adelante: Renuncia a todo menos a Dios, se experimenta cualquier momento de la vida.

Estos 3 ciclos arriba mencionados, están a su vez, dividido en 3 ciclos cada uno, por ejemplo, el Primer Ciclo que abarca de los 0 a los 27 años, comprende etapas Kármicas de los 0 a los 9 años, de los 9 a los 18 y de los 18 a los 27 años. Todo lo que se haga en cada uno de estos ciclos, va a repercutir en el siguiente y a su vez cuando se complete el Primer Ciclo completamente, éste va a mover el ciclo siguiente.

Todo funciona como ruedas de engranaje, cada etapa, cada acción presente es la que moverá la siguiente etapa futura, es decir, en el presente, estamos preparando el terreno del desarrollo de nuestro futuro. Esto comprende no solamente acciones, también abarca nuestros pensamientos.

Hay algo muy importante que subrayar, para que nosotros sembremos algún tipo de Karma, en esta etapa, debemos saber que lo importante es la intención y no la acción, es decir, el sentimiento o pensamiento que me mueve para hacer algo es lo que en definitiva creará mi Karma. No importa siquiera si al cometer algún ilícito hacemos daños a alguien o no, lo que importa es nuestra intención. El acto de cometer algún ilícito en plena consciencia de lo que se está haciendo, es lo que creará un Karma que en un futuro tendrás que experimentar. Jesús lo decía de esta manera:

“Haz a otros lo que quieras que te hagan a ti” porque ” de la manera en que siembres, cosecharás”.

El Karma será diferente según la familia, cultura o país donde se viva, dependiendo de los valores que cada uno establezca.


Ejercicio:

Los psicólogos afirman que propiciamos nuestras psicopatologías de generación en generación.

Pregúntate a ti mismo ¿Quién fue o es mi padre?

Con esto comprobarás que muchos de los patrones que llevas en las acciones y pensamientos han sido aprendidos por tus padres.

¿Cuál fue el comentario más importante que tu padre te hizo o cuál fue su actitud ante la vida?

Prarabdha Karma:

Esta fase del Karma es la culminación de todo, es irreversible, es la semilla ya germinada y creciendo, es nuestra cosecha…
En esta etapa, las consecuencias de nuestras acciones (buenas o malas) se hacen presentes, se manifiestan de una manera clara e irrevocable.

Como vimos ya en los capítulos anteriores:

El Sabija Karma, es almacenado antes y durante el nacimiento y se encuentra prácticamente oculto.

Con el Agami Karma, las semillas que se han ido sembrando (nuestras acciones) están ya plantadas y esperando para brotar al más ligero estímulo de irrigación (las emociones).

Con el Prarabdha Karma, las semillas ya se plantaron, germinaron ¡y están creciendo!.

Ejercicio:

Contesta a la siguiente pregunta, ¿Qué es lo que admiras y te agrada de ti mismo?

Ciclo Kármico:

Dridha Karma

Este Karma está ligado a esos acontecimientos “casuales”, a esas relaciones que “tienen que ser”. Son los hechos que no comprendemos y que muchas veces nos sorprende por la forma en la que llegan, inesperada, sorpresiva, imposible de evitar. Son los acontecimientos que tenemos que vivir, porque la causa que lo produce es demasiado fuerte.

Estas vivencias pueden ser tanto felices como dolorosas, y puede considerarse como destino, ya sean acontecimientos o personas, se trata de algo que tenemos que vivir, aunque aparentemente nos sea ilógico e incongruente.

Desactivando nuestro Karma:

Debemos tener en cuenta que nuestra vida actual es el resultado de una serie de acciones pasadas. Cosechamos tanto lo que hacemos, como lo que dejamos de hacer. Debemos fijarnos muy bien en que suelo sembramos.

Si hacemos un análisis, y tratamos de buscar cual fue la causa o las causas que han formado nuestra vida actual, en ese momento estaremos en posibilidades de romper con el ciclo kármico.

El Karma, como hemos dicho anteriormente, es aprendizaje. Cuando nos enfrentamos a situaciones vivenciales repetitivas, por ejemplo, amores que no se concretan, vivir en condición de escasez, o que ningún negocio prospera, todo esto proviene de algo que no hemos aprendido aún. Si nos detenemos a analizar que es eso que no hemos aprendido, en ese momento podremos corregirlo y la situación Karmática dejará de presentarse.

Una técnica que puede resultar muy útil para desactivar nuestro Karma, es el Karma Yoga.

El Karma y la Vida Diaria:

Vamos a plantear un poco, como se desarrolla el Karma dentro de nuestra vida diaria.

Al nacer, se nos ha provisto de algunos elementos importantes que nos servirán para vivir y desarrollarnos dentro de este mundo, el buen uso que le demos a esos elementos es decisión nuestra y es parte de nuestro libre albedrío.

Contamos con un cuerpo físico, el cuál es un vehículo de expresión de la conciencia. Cuando algo en nuestra vida está fallando, ya sea nuestra salud, la economía, nuestras relaciones, etc., lo que nuestro cuerpo físico y nuestro entorno del mundo material está manifestando, es precisamente la falta de conciencia, es decir, ignoramos las instrucciones de nuestra conciencia superior.

Contamos también con nuestra mente, ésta en consiente de sí misma exceptuando los momentos en que se encuentra en estado de vigilia. La mente, es la parte de nosotros mismos que emerge como ego, aquella parte individual que se encuentra más apegada a nosotros, la parte que me dice “me van a lastimar”, ya sea física o emocionalmente.

Cada ser humano cuenta también con una conciencia Crística, aquí se encuentra todo el conocimiento, la guía más allá de la conciencia latente dentro de cada uno de nosotros. La conciencia Crística es la parte que sabe que todo es un juego del cosmos. La mente debe seguir el apremio de la conciencia de Cristo, y después disciplinar los cinco sentidos en el campo de la vida. Nuestra conciencia Crística esta en todo nuestros ser, en todos nuestros sentidos, pensamientos y emociones.

Pero hay algo más… el campo de batalla… la vida misma. Todos estamos involucrados aquí, nos guste o no, tenemos una vida propia que debemos vivir, la vida, es el plano de nuestra existencia, por la cual cada uno debe vivir, luchar, defenderse, responsabilizarse y morir. La vida es un juego, un juego cósmico y las únicas opciones que tenemos es ser buenos o malos jugadores.

El Karma y la Vida Diaria:

Contamos también con nuestro cinco sentidos, de los cuales recibimos impulsos, ya sea de vidas pasadas o de esta vida, y también recibimos impresiones. Es nuestra reacción a la acción lo que engendra emociones, determinando de esta manera nuestro Karma, recordemos que el Karma es la cosecha de nuestra siembra y la semilla son las emociones.

Dentro de nuestro interior representamos solamente dos clases de emociones o fuerzas, la negativa y la positiva, el bien y el mal, el blanco y el negro, materia y energía y todos los opuestos que pueda concebir la mente humana, cada una generará un diferente tipo de Karma, bueno o malo según sea la calidad de la emoción que sintamos.

Como resultado de esta dualidad, el ser humano vive en una constante lucha entre el bien y el mal, entre sentimientos positivos y negativos, entre deseos y tentaciones de los cinco sentidos y las respuestas emocionales que despiertan sus acciones en nuestro inconsciente, con las reacciones conscientes resultantes.

Como habíamos dicho ya en capítulos anteriores, no es nuestra acción lo que determina nuestro Karma, es nuestra actitud ante la vida la que lo crea, es decir, no es lo que hagamos sino la emoción que se genera. Dos personas pueden hacer exactamente lo mismo, y cada una tendrá un Karma diferente, dependiendo de la emoción que hayan vivido al hacerlo.

Ejercicio:

¿Cómo crees que vas a morir y a que edad?

¿Qué te gustaría que dijera tu lápida? Escribe tu propio epitafio, un elogio para ti mismo.

Ciclo de Renovación:

El Karma es un proceso cíclico, no tiene tiempo. Una persona puede actuar de cierta manera que produzca un tipo de Karma (bueno o malo), pero este Karma puede manifestarse de manera inmediata o tardar años, pudiera ser que se crea en la niñez y se presenta en la edad adulta.

El tiempo es algo relativo, incluso para nosotros que vivimos presos en el. Las experiencias que tenemos día con día, nos renueva constantemente, nadie es el mismo que ayer, que hace un año… nosotros pensamos que si, no notamos los cambios, pero todos vivimos en proceso de cambio, nuestra memoria crea esta ilusión. Vivimos en continuo ciclo de renovación, de vida y muerte, de principio y fin.

La Ley del Karma puede ser incomprensible para nuestra mente lógica, es un gran misterio, nos es difícil comprender ciertas cosas, como los desastres naturales o los niños enfermos de cáncer ¿Esto también es cuestión de Karma? Si… también lo es.


Los Desastres Naturales:

Los temblores, las erupciones volcánicas, y cualquier tragedia de este tipo entra también en este ciclo de renovación, se trata de reconstruir. A veces los granjeros queman sus campos para generar una rica capa de tierra cubierta de cenizas. ¿Quién es el granjero del cosmos?. Explicar este tipo de Karma es como si quisiéramos explicarles a las hormigas por qué estás a punto de destruir por completo su nido para poder arar el campo.


Enfermedades Infantiles:

El Karma no es un castigo que venimos arrastrando de vidas anteriores, reiteramos que es un proceso de aprendizaje también.
¿Qué sientes cuando te enteras que un bebé a nacido con sida, o cuando un niño a muerto de cáncer? ¡Eso es lo que estos niños nos vienen a enseñar! La compasión.

Una vez más, el Karma es un ciclo de renovación, a veces nos toca aprender el dolor y la enfermedad, otras, la compasión. Todos tenemos un turno en este juego cósmico, durante varias edades en el tiempo, para asegurar que la sensibilidad y empatía emerjan en la raza humana.

La mayoría de las veces, pensamos en el Karma como “premio y castigo” y a eso le añadimos que serán de manera tangible, física, palpable, no siempre es así. Al ser el Karma una semilla que nace y se forma de una emoción, la mayoría de las veces, el resultado es otra emoción, es decir, muchas veces el resultado de una vida llena de errores, en donde nos aferramos a nuestros pensamientos y actitudes sin querer reflexionar y sin querer cambiar, nos lleva a vivir períodos de soledad, tristeza, enojo, etc, en una palabra: Intranquilidad. El Karma también puede ser el no encontrar la paz en esta vida, nuestra vida.

En esta vida de continua renovación, es aconsejable detenernos diariamente a reflexionar sobre nuestros actos y nuestros pensamientos, solamente cambiando nuestra actitud ante la vida, podemos cambiar nuestro Karma malo, para darle paso al Karma bueno. Si es posible cambiar nuestra vida, aunque esto no quiere decir que estarás libre de problemas, ya que estos son tu oportunidad de aprender.


Ejercicio:

Si tuvieras una botella y de ella saliera un genio ¿Qué le pedirías que cambiara de ti mismo?

Limpiando nuestro Karma:

A continuación, te presento un programa de 9 días que te ayudará a eliminar el Karma malo de aquí en adelante. Llevando este programa, puedes cambiar totalmente el curso de tu vida.

Antes de empezar, es necesario prescindir de 3 cosas:

Radio, Televisión, Periódicos.


En estos momentos debemos aprender a ser selectivos con las cosas que alimentan nuestra mente. Las noticias, los programas llenos de violencia o la música con un mensaje altisonante influye de manera negativa en nuestra mente, crea sensaciones que provocan la creación de sustancias químicas en el cerebro que interfieren con el buen funcionamiento de nuestro organismo en general. La mayor fuente de envenenamiento mental y constante agitación provocadora de ansiedad son la televisión y los periódicos. Vivimos en una sociedad sobrecargada de información y somos bombardeados por los medios con toxinas psicológicas que igualan o exceden cualquier toxina ecológica. Ver la televisión antes de dormir o al levantarse es totalmente perjudicial ya que en estos periodos de tiempo, nos encontramos híper sugestionables e inmersos en un estado debilitado e irracional. Exponerse a tales estímulos es el equivalente mental a tomar un baño en aguas de alcantarilla.

Enseguida te daré los pasos que llevarás durante estos 9 días.

No Comuniques tus Insatisfacciones

No le comuniques a nadie que tus finanzas van mal o que tienes problemas con tu familia, nada, absolutamente nada a nadie.

El decir este tipo de cosas te quita la posibilidad de reflexionar sobre las cosas que hay que corregir o cambiar.

Cuando logramos mantenernos callados en cuanto a nuestras insatisfacciones, hacemos cierta presión en el cerebro que agiliza la solución a nuestros problemas.

Cuando nos quejamos por lo general decimos más de lo que hemos hecho por cambiar nuestras circunstancias..... No Critiques!

Cristo decía:

“No es lo que va hacia la boca del hombre lo que lo corrompe, sino aquello que sale de su boca, eso corrompe al hombre”
Mateo 15:11

No vamos a desperdiciar tiempo ni energía criticando a nuestros amigos, o nuestra forma de conducirnos. No vamos a criticar, vamos a solucionar, para ello nuestra mente necesita tener espacio libre para accionar correctamente. No vamos a ocuparla con pensamientos inútiles.


La cadena de los pensamientos y las acciones:

Al dejar la crítica y las quejas empezamos a sentir una presión mental que hará que las soluciones empiecen a brotar.

Poco a poco descubrirás la mágica relación que tiene los pensamientos con las acciones. Un pensamientos lleva a los sentimientos y dichos sentimientos llevan a una y otra acción.

Esto te permitirá hacer tu vida como la piensas, o por lo menos observas tus emociones para en realidad encontrar lo que está pasando allí.

Al cultivar nuestros pensamientos tendremos como consecuencia acciones que nos den una mejor calidad de vida, la vida que tu deseas.


Despierta más temprano:

Levántate una hora más temprano por la mañana y practica algún tipo de ejercicio, el yoga o las artes marciales pueden ser una buena opción. Cualquier cosa que involucre la actividad física te ayudará a cambiar el biorritmo normal de tu cuerpo, y de esta manera estimularás tu conciencia personal.

La meditación es otra buena opción para practicar, ya que antes del amanecer se recibe una ola de energía benéfica que para a través de la atmósfera, ya que hay un cambio especial en la concentración iónica de la atmósfera y que todo el balance electromagnético de la estratosfera cambia justo antes del amanecer.


Haz una comida fuerte:

Haz una comida fuerte al día, sin carne o pescados, sólo frutas o vegetales, toma mucho agua natural. Esto puede producir alguna hipoglucemia, la cual te puede ayudar a eliminar toda clase de reacciones emocionales.

Mientras emergen estas sensaciones, no se te permitirá criticar o expresar insatisfacción y en consecuencia, tendrás la oportunidad de descubrir los aspectos más profundos de ti mismo.

Esto no tiene nada que ver con dietas, es sólo un trabajo sobre nuestras vidas emocionales y un método para romper con patrones profundamente arraigados.


Practica la Meditación:

Medita por lo menos 20 min. diarios, busca un rato de tranquilidad entre en amanecer y el atardecer (antes de que se meta el sol), la razón de esto tiene que ver una vez más con los biorritmos y ciclos de la Tierra.

La meditación al final de la tarde permitirá que el material inconsciente salga y aclare los patrones kármicos.

Hay una gran cantidad de métodos para la meditación, busca y encuentra el que más se adapte a ti, una vez que hayas encontrado tu método, hazlo tuyo, no vayas de prueba en prueba.

La meditación diaria te permitirá restaurarte, es como “reiniciar” la computadora cuando algo sale mal o se bloquea.


Realiza diariamente algo que te desagrade:

Realiza diariamente algo que no te guste hacer y que no sea parte esencial de la supervivencia diaria, por ejemplo, a muchas personas no les gusta su trabajo, sin embargo es parte esencial de la supervivencia diaria ya que gracias a ello obtenemos un beneficio económico.

En este caso se trata de realizar algo que no te guste y no sea necesario, esto tiene como finalidad comenzar a tomar conciencia de lo superficiales que son nuestras vidas, y es aquí donde podemos aprender a percatarnos de nuestra existencia robotizada, el forzarnos diario a hacer algo superfluo ¡es el secreto para desarrollar la fuerza de voluntad!.


Ayuda desinteresadamente:

Diariamente haz algo por el bien de alguien y ¡no lo pregones!.El hacer el bien ya sea a alguien en particular, para el mundo o el universo sin que esto esté relacionado contigo será el verdadero desprendimiento del los frutos de tus acciones.
A todos nos gusta hacer el bien cuando va el reconocimiento de por medio, pero cuando no se nos permite que nadie más sepa de ello, nos sentimos jalados por una correo psíquica. Los efectos espirituales kármicos de este ejercicio son profundos.


Reflexiona:

A lo largo de nuestra vida podemos vivir acontecimientos que aún pasado el tiempo, no podemos asimilar. Esto funciona más o menos de la siguiente manera:

Todos estamos conscientes de que comer es el inicio de un proceso. El hecho de ingerir no garantiza que obtendremos beneficios de ello (sin importar la calidad del pensamiento). Así que para poder obtener beneficios de los alimentos, deben ser digeridos y asimilados, esto es, transformados en pequeñas moléculas que puedan ser absorbidas por el hígado y el torrente sanguíneo, para obtener carbohidratos, proteínas y grasas.

Del mismo modo ocurre con la vida. Podemos tener una experiencia que nos impacta directamente, pero es como ingerir los alimentos (todavía no hemos asimilado esa experiencia). El procedimiento automático del Karma que intenta asimilar nuestras experiencias en la vida es el estado de sueño. Es por medio del sueño que liberamos algo de nuestro Karma, trabajamos algunas experiencias, y tenemos la oportunidad de asimilarlas y digerirlas.

Lo que deseamos en este momento es acelerar este proceso, sería como vaciar la papelera de reciclaje de nuestra computadora cada noche antes de terminar el trabajo.

El siguiente ejercicio te ayudará a acelerar este proceso:

Ya acostado, preparado para dormir, empieza a revisar todo lo que hiciste durante el día, hazlo inversamente, es decir, subir a la cama, lavarte los dientes, y así repasa todo el día. No te preocupes si al principio te duermes justo en el momento en que te lavaste los dientes, es normal, ya que el cerebro rechaza los acontecimientos que pudieron haberte causado molestia o dolor y “te pone a dormir”. Sigue intentándolo, cuando logres avanzar en tu trayecto por el día ve al siguiente paso.

Cuando encuentres alguna experiencia que te provoca alguna emoción ponle “pausa” a tus recuerdos. Experimenta esa emoción y analiza los detalles mientras recuerdas la experiencia. Analiza si puedes ser rectificada, imagínala de otra forma, si crees que pudiste haberlo hecho de una mejor manera, hazlo, visualiza esa experiencia con otra actitud tuya. De esta manera, estarás construyendo nuevos caminos mentales para la resolución de tus problemas, ya no actuarás de manera impulsiva, tus actos empezarán a ser conscientes.

Como consecuencia de esto, empezarás a ponerte metas, si una persona viaja por esta vida sin una meta, estará viajando sin rumbo ¿a dónde va? ¿cuál es el punto a seguir? ¿Cuál es la finalidad?. Empieza a trazarte metas y establece tiempos razonables para cumplirlas, tampoco se trata de presionarnos y que al final no podamos cumplirlas eso solo nos dejara frustración.

Para finalizar este curso, solamente quisiera hacer un último comentario acerca del Karma.

El Karma es como las semillas de mostaza negra (características de la cocina del sur de la India). Estas semillas pueden ser plantadas para la futura cosecha, o ser utilizadas para la preparación de alimentos.

Las semillas de mostaza fritas en aceite nunca germinarán y en el proceso de cocción proporcionan un sabor maravilloso a lo que se esté aderezando con ellas.

Cuando freímos las semillas de nuestro Karma, el sabor de nuestra vida se enriquece, la vida siempre debe ser un viaje de placer.... ¡Nunca un simple destino llamado muerte!.


jueves, 5 de diciembre de 2013

EL CAMINO HACIA A LA MUERTE, La Experiencia de Muerte Clínica de Mellen-Thomas Benedict.


"EL CAMINO HACIA A LA MUERTE"

La Experiencia de Muerte Clínica de Mellen-Thomas Benedict.

Introducción:

Mellen-Thomas Benedict es un artista que sobrevivió a una experiencia cercana a la muerte en 1982. Murió durante más de una hora y media, durante ese tiempo se elevó por encima de su cuerpo y fue a la Luz. Con curiosidad por el universo, fue llevado lejos a las remotas profundidades de la existencia e incluso más allá, en el Vacío energético de la Nada más allá del Big Bang.

En relación con su experiencia cercana a la muerte el Dr. Kenneth Ring declaró:

“Su historia es una de las más notorias de entre las que he tenido conocimiento en el curso de mis amplias investigaciones sobre las experiencias cercanas a la muerte.”


EL CAMINO HACIA A LA MUERTE:

Por Mellen-Thomas Benedict.

En 1982 me morí de un cáncer terminal. Mi caso era inoperable y cualquier tipo de quimioterapia que pudiesen darme tan sólo me haría ser aún más un vegetal. Me dieron de seis a ocho meses de vida.

En los años 70, había sido un fanático de la información y me volví cada vez más pesimista con respecto a la crisis nuclear, la crisis ecológica, y así sucesivamente. Así, como no tenía una base espiritual, empecé a creer que la naturaleza había cometido un error, y que probablemente éramos un organismo canceroso en el planeta. No veía la forma de salir de todos los problemas que nos habíamos creado a nosotros mismos y al planeta. Percibía a todos los humanos como cáncer, y eso es lo que tuve.

Eso es lo que me mató. Ten cuidado con cuál es tu visión del mundo. Ello puede volver a ti, especialmente si es una visión negativa del mundo. Yo tenía una visión seriamente negativa. Eso es lo que me llevó a mi muerte. Intenté todo tipo de métodos curativos alternativos, pero nada funcionó.

Entonces determiné que aquello en realidad era un asunto tan sólo entre Dios y yo. Nunca antes me había encarado realmente con Dios, ni siquiera había tratado con Él. En aquel tiempo, no estaba dentro de ningún tipo de espiritualidad, pero comencé un viaje de aprendizaje sobre espiritualidad y terapias alternativas. Me embarqué en la lectura de todo lo que podía y me zambullí en el tema, pues no quería sorpresas al otro lado. Así que empecé a leer sobre varias religiones y filosofías. Todos eran muy interesantes y daban esperanzas de que hubiera algo al otro lado.

Por otro lado, como era trabajador autónomo (yo era entonces artista sobre vidrios de colores) no tenía ningún seguro médico. Los ahorros de toda mi vida, pues, se esfumaron de la noche a la mañana en exámenes médicos. También tuve que hacer frente al personal médico sin seguro alguno. No quería que mi familia se arruinase, por lo que decidí ocuparme de ello personalmente. No tenía dolores permanentes pero perdía el conocimiento. Aquello evolucionó de tal manera que ya no me atreví a conducir más. Acabé, finalmente, en el hospicio.

Una cuidadora del hospicio se ocupaba personalmente de mí. Este ángel fue una verdadera bendición, sufrió conmigo la última fase. Resistí unos 18 meses. No quería tomar muchos medicamentos porque quería permanecer lo más consciente posible. Padecí entonces tal dolor, que me impedía percibir nada más. Afortunadamente, esto sucedía tan sólo durante períodos de unos días.


LA LUZ DE DIOS:

Recuerdo que me desperté en casa una mañana a eso de las 4 y media de la madrugada y supe sin más que había llegado el momento. Ése era el día en que me iba a morir. Así que llamé a unos pocos amigos y me despedí. Desperté a mi cuidadora del hospicio y se lo dije. Tenía un acuerdo privado con ella, y era que dejaría mi cadáver a solas durante seis horas, ya que había leído que cuando uno muere suceden toda clase de cosas interesantes. Volví a dormir.

Lo siguiente que recuerdo es el comienzo de una típica experiencia cercana a la muerte. Súbitamente, me encontraba totalmente consciente y de pie, pero mi cuerpo seguía en la cama. Había aquella oscuridad a mi alrededor. Estar fuera del cuerpo era una experiencia aún más vívida que la ordinaria. Era tan vívida, que podía ver cada habitación de la casa, podía ver el techo de la casa, podía ver los alrededores de la casa, podía ver por debajo de la casa.

Había esta Luz brillando. Me volví hacia la Luz. La Luz era muy parecida a lo que tantos otros han descrito en sus experiencias cercanas a la muerte. Era tan magnífica. Es tangible. Se la puede sentir. Es atractiva. Quieres ir a ella como querrías hacerlo a los brazos de tu madre o padre ideal.

Cuando empecé a moverme hacia la Luz, supe intuitivamente que, si iba hacia ella, moriría. Por lo que, mientras me movía hacia la Luz, dije: “Por favor, espera un minuto, paremos aquí tan sólo un segundo. Quiero pensar sobre esto; querría hablarte antes de ir.” Para mi sorpresa, toda la experiencia se paró en ese punto. Tú controlas tu experiencia de vida tras la muerte. No vas montado en una montaña rusa.

Así que mi petición fue atendida y tuve algunas conversaciones con la Luz. La Luz continuaba transformándose en diferentes figuras, tales como Jesús, Buda, Krishna, mandalas, imágenes arquetípicas y signos. Le pregunté a la Luz: “¿Qué pasa aquí? Por favor, Luz, aclárate para mí. De veras que quiero conocer la realidad de la situación.” En realidad no puedo decir las palabras exactas, porque era una especie de telepatía.


LA LUZ RESPONDIÓ:

La información que se me ha transmitido es que, durante tu experiencia de vida tras la muerte tus creencias dan forma al tipo de reacción que se obtiene ante la Luz. Si fuiste budista o católico o fundamentalista, según lo que haya en ti así será la respuesta que obtengas de vuelta. Tú tienes la oportunidad de mirarla y examinarla pero la mayoría de la gente no puede. Cuando la Luz se me reveló a sí misma, me hice consciente de que lo que estaba viendo en realidad era la matriz de nuestro Yo superior.

Todos tenemos un Yo Superior o super-alma que forma parte de nuestro ser. Se reveló a mí en su forma más verdadera de energía. La única forma en que puedo describirlo es que el ser de nuestro Yo Superior es más como un conducto. No se parecía a eso, pero es una conexión directa a la Fuente que todos y cada uno de nosotros tenemos. Estamos directamente conectados a la Fuente. Así que la Luz me estaba mostrando la matriz de nuestro Yo Superior.

Se me apareció muy claramente que todos los Yos Superiores están conectados a un solo ser, todos los humanos están conectados a un solo ser, somos de hecho un solo y mismo ser, diferentes aspectos del mismo ser. Yo no estaba comprometido con ninguna religión en particular, así que eso era lo que estaba retroalimentándose hacia mi en mi experiencia de vida tras la muerte.

Cuando le pedí a la Luz que me siguiera aclarando, que siguiera explicando, entendí lo que es la matriz de nuestro Yo superior. Tenemos una red alrededor del planeta donde están conectados todos los Yos superiores. Es como una gran compañía, un cercano y sutil nivel de energía en torno a nosotros, el nivel espiritual podríamos decir. Entonces, tras un par de minutos, pedí más clarificación. Quería en verdad saber lo que es el universo, y en aquel momento estaba listo para partir. Dije: “Estoy listo, llévame.”

Entonces la Luz se transformó en la cosa más hermosa que he visto jamás: un mandala de almas humanas en este planeta. Vine ahora a esto con mi visión negativa de lo que sucedía en el planeta. Por lo que, como le pedí a la Luz que se me siguiera aclarando, vi en este magnífico mandala cuan hermosos somos todos en nuestra esencia, nuestro núcleo. Somos las más bellas creaciones.

El alma humana, la matriz humana que formamos todos juntos es absolutamente fantástica, elegante, exótica, todo. Apenas puedo describir lo mucho que cambió mi opinión sobre los seres humanos en aquel instante. Dije: “¡Oh Dios! ¡No sabía lo hermosos que somos!” A cualquier nivel, alto o bajo, en cualquier forma en la que estés, eres la más hermosa creación, lo eres.

Las revelaciones provenientes de la Luz parecían seguir y seguir, entonces le pregunté a la Luz: “¿Significa esto que la Humanidad será salvada?” Entonces, como un toque de trompeta con una lluvia de luces en espiral, la Gran Luz habló diciendo: “Recuerda esto y no lo olvides nunca; tú te salvas, tú te redimes y tú te curas a ti mismo. Siempre lo has hecho. Siempre lo harás. Fuiste creado con el poder de hacerlo así desde antes del principio del mundo.

En ese instante, me di cuenta de más cosas aún. Me di cuenta de que NOSOTROS YA HEMOS SIDO SALVADOS, y nos salvamos porque fuimos diseñados para auto-corregirnos como el resto del universo de Dios. De eso es de lo que trata el segundo advenimiento. Le di las gracias a la Luz de Dios con todo mi corazón. Lo mejor que acerté a decir fueron estas sencillas palabras de total aprecio: “Oh querido Dios, querido Universo, querido Gran Yo, Amo Mi Vida.”

La Luz pareció aspirarme aún más profundamente. Fue como si la Luz me absorbiera completamente. El Amor Luz sigue siendo, aún a día de hoy, indescriptible. Entré en otro reino, más profundo que el último, y advertí algo más, mucho más. Era una enorme corriente de Luz, vasta y plena, profunda en el Corazón de la Vida. Pregunté qué era esto.

La Luz respondió: “Éste es el RÍO DE LA VIDA. Bebe de esta agua del maná hasta que se contente tu corazón.” Por lo que lo hice. Tomé un gran trago y luego otro. ¡Beber de la misma Vida! Estaba en éxtasis.

Entonces la Luz dijo: “Tú tienes un deseo.” La Luz lo sabía todo sobre mí, cada cosa pasada, presente y futura. “¡Sí!”: susurré.
Pedí ver el resto del Universo; más allá de nuestro sistema solar, más allá de toda ilusión humana. La Luz me dijo entonces que yo podía ir con la corriente. Lo hice, y fui llevado a Través de la Luz hasta el Final del Túnel. Sentí y oí una serie de estampidos sónicos muy suaves. ¡Qué torrente!


EL VACÍO DE LA NADA:

Súbitamente, parecí ser propulsado lejos de este planeta en esta corriente de Vida. Ví la tierra volar a lo lejos. El sistema solar, en todo su esplendor, pasó zumbando y desapareció. Más rápido que la velocidad de la luz, volé a través del centro de la galaxia, absorbiendo más conocimiento al pasar. Aprendí que esta galaxia, y todo el Universo, es una explosión de muchas diferentes variedades de VIDA. Vi muchos mundos. ¡La buena noticia es que no estamos solos en este Universo!

Mientras cabalgaba esta corriente de conocimiento a través del centro de la galaxia, la corriente se expandía en impresionantes ondas fractales de energía. Las super agrupaciones de galaxias con toda su antigua sabiduría pasaron volando. Al principio pensé que iba a algún sitio; viajando realmente. ¡Pero entonces me di cuenta de que, a medida que la corriente se expandía, mi conciencia también se expandía hasta englobar cada cosa del Universo! Toda la creación pasó por mí. ¡Era una maravilla inimaginable! ¡Yo era realmente un Niño Maravilloso; un bebé en el País de las Maravillas!

Era como si todas las creaciones del Universo desfilasen por mi lado y se desvanecieran en una mancha de Luz. Casi inmediatamente, una segunda Luz apareció. Venía de todas partes. Era tan diferente; una Luz compuesta de frecuencias más numerosas que las presentes en el Universo. De nuevo, sentí y oí múltiples dulces explosiones sonoras. Mi consciencia, o mi ser, se expandía para interfazarse con todo el Universo y más aún.

Cuando pasé en la segunda Luz, tomé consciencia de que acababa de trascender la Verdad. Es como mejor puedo explicarlo, pero voy a intentar explicarlo. Cuando pasé en la segunda Luz, me desarrollé más allá de la primera Luz.

En este punto, me encontré en una calma profunda, más allá de todo silencio. Podía ver o percibir PARA SIEMPRE, más allá del Infinito.


Estaba en el Vacío...

Estaba en la pre-creación, antes del Big Bang. Había cruzado el principio del tiempo / la Primera Palabra / la Primera vibración. Estaba en el Ojo de la Creación. Sentí como si tocara la Cara de Dios. No era un sentimiento religioso. Simplemente era uno con la Vida y la Conciencia Absolutas.

Cuando digo que podía ver o percibir para siempre, quiero decir que podía experimentar toda la creación generándose ella misma. Era sin comienzo y sin fin. Es un pensamiento que expande la mente ¿No?

Los científicos perciben el Big Bang como un solo evento que creó el Universo. Vi durante mi experiencia de vida después de la muerte que el Big Bang es sólo uno de un infinito número de Big Bangs creando Universos simultáneamente y sin fin. Las únicas imágenes que se les aproximan en términos humanos serían aquellas creadas por supercomputadoras usando ecuaciones de geometría fractal.

Los antiguos sabían de esto. Ellos decían que Dios periódicamente creaba nuevos Universos al exhalar y des-creaba otros Universos al inspirar. Estas épocas eran llamadas Yugas. La ciencia moderna llamó a esto Big Bang. Yo estaba en la pura consciencia absoluta. Podía ver o percibir todos los Big Bangs o Yugas creándose y des-creándose a sí mismos. Instantáneamente, entré en todos ellos simultáneamente. Vi que toda y cada pequeña pieza de la creación tenía el poder de crear. Es muy difícil tratar de explicar esto. Y sigo sin encontrar palabras acerca de esto.

Me llevó años tras volver de mi experiencia cercana a la muerte asimilar cualesquiera palabras para la experiencia del Vacío. Puedo deciros esto ahora: ¡El Vacío es menos que nada, pero es más que todo lo que es! El Vacío es el cero absoluto; caos formando todas las posibilidades. Es la Consciencia Absoluta; mucho más incluso que la Inteligencia Universal.

El Vacío es la vacuidad o la nada entre todas las manifestaciones físicas. El ESPACIO entre los átomos y sus componentes. La ciencia moderna ha empezado a estudiar este espacio entre todo. Lo llaman el punto Cero. Siempre que tratan de medirlo, sus instrumentos llegan a su límite de escala, o se van al infinito por así decirlo. No tienen manera, de momento, de medir el infinito con exactitud. ¡Hay más del espacio 0 en tu cuerpo y en el Universo que cualquier otra cosa!

Lo que los místicos llaman Vacío no es un vacío. Está tan repleto de energía, una clase diferente de energía, que ha creado todo lo que somos. Después del Big Bang todo es vibración, desde la primera Palabra, que es la primera vibración. El bíblico “Yo soy” en realidad lleva un signo de interrogación tras él. “Yo soy--- ¿Qué soy yo?”. Así que, la creación es Dios explorando el Ser de Dios de cada manera imaginable, en una exploración permanente e infinita a través de cada uno de nosotros. Empecé a ver durante mi experiencia cercana a la muerte que todo lo que existe, es el Ser, literalmente, tu Ser, mi Ser. Todo es el gran Ser. Por eso Dios sabe hasta cuándo cae una hoja. Eso es posible porque dondequiera que estés ahí está el centro del universo. Dondequiera que se encuentre un átomo ahí está el centro del universo. Hay Dios en eso y hay Dios en el Vacío.

Mientras exploraba el Vacío durante mi experiencia cercana a la muerte y todas las Yugas o creaciones, estaba completamente fuera del tiempo o el espacio tal como los conocemos. En este estado expandido, descubrí que la creación es la Conciencia Absoluta Pura, o Dios, adentrándose en la Experiencia de Vida tal como la conocemos. El Vacío en sí está desprovisto de experiencia. Es pre-vida, antes de la primera vibración. La Divinidad es más que la Vida y la Muerte. ¡Por lo tanto hay aún más que la Vida y la Muerte que experimentar en el Universo!

Cuando me di cuenta de esto, había terminado con el Vacío, y quise volver a esta creación, o Yuga. Hacer eso, sencillamente parecía ser lo natural. Entonces, súbitamente volví a través de la segunda Luz, o Big Bang, oyendo varios estampidos aterciopelados más. Cabalgué el río de consciencia de vuelta a través de toda la creación, ¡vaya cabalgada! Los super grupos de galaxias pasaron a través de mí con más comprensiones aún. Pasé por el centro de nuestra galaxia que es un agujero negro. Los agujeros negros son los mayores procesadores o recicladores del Universo.

¿Saben lo que hay al otro lado de un Agujero Negro? Nosotros, nuestra galaxia, que ha sido reprocesada desde otro Universo. En su configuración energética total, la galaxia parecía una fantástica ciudad de luces. Toda energía de este lado del Big Bang es luz. Cada partícula subatómica, átomo, estrella, planeta, incluida la consciencia misma, está hecho de luz y tiene una frecuencia y / o partícula. La luz es algo vivo. Todo está hecho de luz, incluso las piedras. Por lo que todo está vivo. Todo está hecho de la Luz de Dios; todo es muy inteligente.


LA LUZ DE AMOR:

Mientras cabalgaba y cabalgaba el río, pude eventualmente ver llegar una inmensa luz. Supe que era la Primera Luz; la Matriz de la Luz del Yo Superior de nuestro sistema solar. Luego, el sistema solar entero apareció en la Luz, acompañado de uno de estos estampidos de terciopelo.

¡Pude ver toda la energía que este sistema solar genera y es un increíble espectáculo de luz! Pude oír la Música de las Esferas. Nuestro sistema solar, como todos los cuerpos celestes, genera una matriz única de luz, de sonidos y de energías vibratorias. Gracias a la impresión de la matriz energética o vibratoria, las civilizaciones avanzadas de otros sistemas estelares pueden detectar en el universo la vida tal como la conocemos. Es un juego de niños. El niño Maravilla de la tierra (los seres humanos) produce una abundancia de sonido en este mismo momento, como niños jugando en el patio trasero del universo.

Cabalgué el río directamente en el centro de la Luz. La sentí abrazarme cuando me englobó de nuevo en su respiración. Le siguió otro estallido sonoro.

Yo estaba en esa gran Luz de Amor con el río de la vida pasando a través de mí. Tengo que decirlo otra vez, es una Luz extremadamente amante, sin juicio. Es el padre ideal del Niño Maravilla. “¿Y ahora?” me pregunté.

La Luz me explicó que la muerte no existe; somos seres inmortales. ¡Nosotros ya hemos estado vivos desde siempre! Me di cuenta de que formamos parte de un sistema vivo natural que se recicla interminablemente. Nunca se me dijo que tenía que regresar. Simplemente sabía que así sería. Era totalmente natural tras lo que había visto durante mi experiencia cercana a la muerte.

Ignoro cuánto tiempo estuve con la Luz en tiempo humano. Pero llegó un momento en que me di cuenta de que todas mis preguntas habían sido contestadas y que mi regreso estaba cerca. Cuando digo que todas mis preguntas recibieron una respuesta en el más allá, es eso exactamente lo que quiero decir. Todas mis preguntas habían sido contestadas. Cada humano tiene una vida y un conjunto diferente de preguntas que explorar. Algunas de nuestras preguntas son Universales, pero cada uno de nosotros está explorando esta cosa que llamamos Vida de un modo propio único. Y así es para todas las otras formas de vida, desde las montañas hasta cada hoja en cada árbol.

Y eso es muy importante para el resto de nosotros en este Universo. Porque todo contribuye al Gran Retrato, la plenitud de la Vida. Somos literalmente Dios explorando el Ser de Dios en una infinita Danza de Vida. Tu singularidad realza toda la Vida.


REGRESO A LA TIERRA:

Cuando comencé mi regreso al ciclo vital, nunca se me cruzó por la mente, ni se me dijo que regresaría al mismo cuerpo. Simplemente carecía de importancia. Tenía plena confianza en la Luz y en el proceso de la Vida. Cuando la corriente se unió con la gran Luz, pedí que no se me olvidaran nunca las revelaciones ni los sentimientos de lo que había aprendido al otro lado.
Hubo un “Sí”. Lo sentí como un beso a mi alma.

Entonces fui llevado de vuelta a través de la Luz de nuevo al interior del reino vibratorio. El proceso entero revirtió, dándoseme más información aún. Volvía a casa, y se me estaban dando lecciones desde mi experiencia cercana a la muerte sobre los mecanismos de la reencarnación. Se me estaban dando respuestas a todas esas pequeñas preguntas que tenía: “¿Cómo funciona esto? ¿Cómo funciona aquello?” Sabía que sería reencarnado.

La tierra es un gran procesador de energía y de ahí evoluciona la conciencia individual en cada uno de nosotros. Por primera vez, pensé en mí mismo como humano y era feliz de serlo. Después de lo que había visto, sería feliz de ser un átomo en este universo. Un átomo. Así que ser la parte humana de Dios…eso es la bendición más fantástica. Es una bendición más allá de nuestra más salvaje estimación de lo que una bendición puede ser. Para todos y cada uno de nosotros, ser la parte humana de esta experiencia es impresionante y magnífico. Todos y cada uno de nosotros, no importa dónde nos encontremos, estemos fastidiados o no, es una bendición para el planeta, precisamente ahí donde nos encontremos.

Así que pasé por el proceso de la reencarnación, esperando ser un bebé en cualquier parte. Pero se me dio una lección sobre cómo evoluciona la identidad individual y la consciencia. Estaba tan sorprendido cuando abrí mis ojos. No sé por qué, pues yo lo entendía, pero siguió siendo una gran sorpresa estar de vuelta en este cuerpo, de vuelta en mi habitación con alguien inspeccionándome, llorando a lágrima viva. Era mi cuidadora del hospicio. Mi cuerpo estaba rígido e inflexible.

No sabemos cuánto tiempo estuve muerto, pero sabemos que fui descubierto una hora y media antes. Tanto tiempo como pudo, durante unas horas, respetó mi voluntad de dejar solo mi cuerpo recién muerto. Con el fin de ver lo que pasaba, disponíamos de un estetoscopio amplificado y de numerosos medios para verificar las funciones vitales del cuerpo. Ella pudo verificar que estaba realmente muerto. No era una experiencia cercana a la muerte, sino que experimenté la muerte misma durante al menos hora y media. Ella me descubrió muerto, verificó durante hora y media con el estetoscopio, el monitor cardíaco y de presión arterial. Ella entró a otro cuarto. Entonces desperté y vi luz fuera. Traté de levantarme para ir allí pero me caí de la cama. Ella oyó un fuerte ruido, corrió y me halló en el suelo.

Cuando me recuperé, estaba muy sorprendido, y mucho más aún fascinado, en relación con lo que me acababa de suceder durante mi experiencia cercana a la muerte. Al principio, toda la memoria del viaje que ahora tengo, se hallaba ausente. Sin cesar, me deslizaba fuera de este mundo y sin cesar me preguntaba: “¿Estoy vivo?”. Este mundo se parecía más a un sueño que aquél. Al cabo de tres días, me sentía normal de nuevo, más claro, pero diferente como nunca me había sentido en mi vida. Mi memoria de mi experiencia cercana a la muerte volvió más tarde. No pude ver nada malo en ninguno de los seres humanos con quienes me pude encontrar. Antes de todo esto, yo juzgaba mucho. Pensaba que mucha de la gente estaba mal de la cabeza, de hecho pensaba que todos lo estaban menos yo. Pero ahora lo veo todo claro.

Unos tres meses más tarde, un amigo me dijo que debería examinarme, fui pues y me hice escáneres y todo lo demás. Me sentía realmente bien, por lo que temía recibir malas noticias. Recuerdo al médico de la clínica mirando los escáneres de antes y de después, diciendo: “Bien, aquí ahora no hay nada.” Yo dije: “Realmente, debe ser un milagro.” Él dijo: “No, estas cosas pasan; se les llama remisión espontánea.” No parecía nada impresionado. Pero ahí había un milagro, y yo estaba impresionado, aunque nadie más lo estuviese.


LAS LECCIONES QUE APRENDIÓ:

El misterio de la vida tiene muy poco que ver con la inteligencia. El universo no es en absoluto un proceso intelectual. El intelecto es útil, es brillante, pero hoy en día no nos servimos más que de él, en vez de nuestros corazones y de la parte más sabia de nosotros mismos.

El centro de la tierra es un gran transformador de energía, como puede verse en las imágenes que representan el campo magnético de nuestro planeta. Es nuestro ciclo, retirando las almas reencarnadas y reinsertándolas de nuevo. La señal indicativa de que se va a alcanzar el nivel humano es cuando se empieza a desarrollar una consciencia individual.

Los animales tienen un alma colectiva y se reencarnan con almas colectivas. Un ciervo siempre será un ciervo. Pero el simple hecho de nacer humano, ya se sea malformado o genial, muestra que se está en el camino del desarrollo de la consciencia individual, que forma parte ella misma de la consciencia de grupo llamada humanidad.

Vi que las razas son agrupaciones de personalidades. Las naciones como Francia, Alemania y China tienen su propia personalidad. Las ciudades tienen su personalidad, existen almas de grupo locales que atraen a ciertas personas. Las familias tienen un alma de grupo. La identidad individual se desarrolla como ramificaciones fractales, el alma de grupo explora nuestra individualidad. Las diferentes preguntas que se plantea cada uno de nosotros son muy, muy importantes. Es así cómo la Divinidad explora el Yo Divino, a través de vosotros. Plantead, pues, vuestras preguntas, realizad vuestras investigaciones. Encontraréis vuestro Ser y encontraréis a Dios en ese Ser, pues sólo Él es el Ser.

Más que eso, empecé a ver que cada uno de nosotros, los humanos, somos almas gemelas. Formamos parte de una sola alma ramificándose en fractales en muchas direcciones creativas, pero permaneciendo siempre esa misma alma. Ahora miro a cada ser humano que veo y distingo un alma gemela, mi alma gemela, ésa que siempre he buscado. Más allá de esto, la mayor alma gemela que se puede tener, es uno mismo.

Cada uno de nosotros es macho y hembra. Lo vivimos en el seno materno y lo experimentamos en los estados de reencarnación. Si buscáis el alma gemela última fuera de vosotros, podríais no encontrarla jamás. No está “allí”, al igual que Dios no está “allí”, hay que buscar a Dios aquí. Rebuscar en vuestro Ser. Empezad la mayor historia de amor que hayáis tenido jamás…con vuestro Ser.
A partir de allí, lo amaréis todo.

Bajé a lo que se podría llamar el Infierno, era muy sorprendente. No ví ni a Satanás ni al diablo. Mi descenso al Infierno fue un descenso a la miseria humana, la ignorancia y la oscuridad del no-conocimiento personalizados de cada individuo. Aquello parecía ser una eternidad miserable. Sin embargo, cada una de las almas, por millones a mi alrededor, tenía siempre una pequeña estrella de luz a su alcance. Pero ninguna parecía darse cuenta. Estaban tan abrumadas por su propia pena, su malhumor, su estado de shock. Pero, tras lo que pareció ser una eternidad, empecé a llamar a esta Luz, como un niño pide auxilio a su padre.

La Luz entonces se desplegó, formó un túnel que vino derecho sobre mí y me aisló de todo este miedo y este dolor. He ahí lo que es realmente el Infierno. Así, lo que nosotros hacemos, es aprender a tomarnos las manos, a juntarnos. Las puertas del Infierno están ahora abiertas. Vamos a juntarnos, a tomarnos de la mano y a salir juntos del Infierno. La Luz vino hacia mí y se transformó en un inmenso ángel dorado. Yo dije: “¿Eres tú el ángel de la muerte?” Me comunicó que era mi super-alma, la matriz de mi Yo Superior, una parte de nosotros mismos super antigua. Luego fui llevado a la Luz.

Pronto nuestra ciencia cuantificará el espíritu. ¿No será maravilloso? Ahora inventamos aparatos que son sensibles a la energía sutil o energía del espíritu. Los físicos utilizan los aceleradores de partículas para romper los átomos con el fin de ver de qué están compuestos. Los han reducido a quarks, a charms, etc. Pues bien, un día llegarán a la pequeña cosa que mantiene todo esto junto y tendrán que llamarlo…Dios. Apenas hemos empezado a entender que, de igual modo, estamos creando mientras progresamos. Cuando vi la eternidad, fui a un reino en el que se halla un punto donde sobrepasamos todo conocimiento y donde empezamos a crear el siguiente fractal, el siguiente nivel. Tenemos ese poder de crear a medida que exploramos. Y es Dios quien se desarrolla a través de nosotros.

Tras mi regreso, experimenté espontáneamente la Luz, aprendí cómo ir casi en cualquier momento a este espacio mediante la meditación. Cualquiera de vosotros lo puede hacer, no necesitáis morir para hacerlo. Ello forma parte de vuestro equipamiento; ya estáis “cableados” para ello. El cuerpo es el ser de Luz más magnífico que existe. El cuerpo es un universo de increíble Luz. El Espíritu no nos empuja a disolver este cuerpo. Eso no es lo que ocurre. Deja de tratar de volverte Dios; Dios se está convirtiendo en ti. Aquí.

El pensamiento es como un niño corriendo alrededor del universo, exigiendo esto y aquello, pensando que él ha creado el mundo. Pero yo le pregunto al pensamiento: “¿Cuál es la participación de tu madre en todo esto?” Y es entonces el nivel siguiente de consciencia espiritual. ¡Oh! ¡Madre mía! De golpe se abandona el ego porque no se es la única alma en el universo.

Una de mis preguntas a la Luz fue: “¿Qué es el Paraíso?” Me hicieron visitar todos los paraísos que han sido creados: los Nirvanas, los Felices Territorios de Caza, todos. Fui allí. Son creaciones de pensamientos-formas que hemos creado. En realidad, no vamos al paraíso, sino que somos reciclados. Pero, sea lo que sea lo que hemos creado, lo dejamos allí como una parte de nosotros mismos. Es real, pero no es la totalidad del alma.

Vi el paraíso Cristiano. Se espera que sea un bello lugar donde se permanece delante del trono en eterna adoración. Lo he intentado. ¡Se aburre uno ahí! ¿Y eso es todo lo que vamos a hacer? Es pueril. No tengo la intención de ofender a nadie, algunos paraísos son muy interesantes y otros muy aburridos. Encontré que los más antiguos eran los más interesantes, tales como los de los indígenas americanos, los Felices Territorios de Caza, los Egipcios los tienen fantásticos. Y así sigue sin fin. Hay tantos. En cada uno de ellos hay un fractal que es una interpretación individual. A menos que no se forme parte de un alma de grupo que no cree más que en un Dios de una religión específica. Entonces se está muy cerca, juntos sobre el mismo terreno de juego. Sin embargo, incluso en este caso, cada uno es un poco diferente. Es una parte de sí mismo que se deja ahí. La Muerte es la vida, no el paraíso.

Le pregunté a Dios: “¿Cuál es la mejor religión del planeta? ¿Cuál tiene razón?” La Divinidad respondió con un gran amor: “Eso no me importa.” Es una gracia increíble, eso significa, que en la ocurrencia, nosotros somos los seres a quienes eso interesa. La Divinidad Última de todas las estrellas nos dice: “La religión que ustedes practican no importa.” Las religiones aparecen y desaparecen, cambian. El Budismo aún no ha existido, el Catolicismo todavía no ha existido, todas van a estar más iluminadas. Más luz llega actualmente a todos los sistemas. Va a haber allí una reforma de la espiritualidad que será tan radical como la Reforma Protestante. Muchos se batirán a causa de eso, religión contra religión, creyendo que poseen la verdad.

Cada religión y filosofía cree poseer a Dios, pero sobre todo las religiones, pues forman grandes instituciones alrededor de su filosofía. Cuando la Divinidad dijo: “Eso no me importa” comprendí inmediatamente que los seres a los que les interesa eso somos nosotros. Ello es importante, porque nosotros somos los seres que se interesan. Es crucial para nosotros, y ahí es donde radica su importancia. Se trata de la ecuación de energía en la espiritualidad. A la Divinidad Última no le importa si eres Protestante, Budista o cualquier otra cosa. Todo es una floreciente faceta del total. Deseo que todas las religiones se den cuenta de ello y se dejen existir mutuamente. No es el fin de toda religión, sino que hablamos del mismo Dios. Vivir y dejar vivir. Cada uno tiene una visión diferente que se añade a la imagen general, todas son importantes.

Pasé al más allá con muchos miedos en lo que respecta a los residuos radiactivos, los misiles nucleares, la explosión demográfica, la deforestación. Volví amando cada problema. Amo los residuos radiactivos. Amo el champiñón atómico, es el mandala más santo que hayamos manifestado hasta hoy en día como arquetipo. Éste, más que toda filosofía o religión sobre la tierra, nos ha reunido de repente en un nuevo nivel de consciencia. Sabiendo que podemos hacer explotar el planeta quizás 50 veces, o 500 veces, nos hemos dado finalmente cuenta de que quizás ahora estamos todos juntos.

Durante un tiempo, hizo falta seguir poniendo a punto más bombas para que comprendiésemos. Luego, empezamos a decir: “Ya no necesitamos esto.” De hecho, ahora estamos en un mundo más seguro de lo que nunca lo ha sido y lo va a ser más aún. Volví, pues, amando los residuos radiactivos porque nos reúnen. Estas cosas son tan grandes. Como lo podría decir Peter Russell, estos problemas están ahora a escala del alma. ¿Tenemos respuestas a escala del alma? ¡SI!

La deforestación de la selva tropical se desacelerará, en cincuenta años habrá más árboles en el planeta de lo que nunca los hubo desde hace mucho tiempo. Si os ocupáis de la ecología, implicaros a fondo; vosotros sois aquella parte del sistema que se ha vuelto consciente. Comprometeros con todas vuestras fuerzas, pero no os deprimáis. Se trata tan sólo de parte de algo mucho más grande.

La tierra está en proceso de domesticarse a sí misma. Nunca más será un sitio tan salvaje como lo ha sido. Habrá grandes zonas salvajes, reservas donde la naturaleza prosperará. La jardinería y las reservas serán el futuro. El crecimiento de la población se aproxima mucho al umbral óptimo de energía que traerá un cambio de consciencia. Este cambio de consciencia cambiará la política, el dinero, la energía.

Tras morir y haber vuelto, realmente respeto la vida y la muerte. En nuestros experimentos con el ADN, quizás hemos abierto la puerta a un gran secreto. Pronto, seremos capaces de vivir tanto tiempo como lo queramos en este cuerpo.

Tras haber vivido unos 150 años, tendremos intuitivamente en nuestra alma la sensación de que queremos cambiar de canal. Vivir eternamente en un cuerpo no es tan creativo como la reencarnación, como transferir la energía en este fantástico torbellino energético en el que nos encontramos. Vamos en realidad a percibir la sabiduría de la vida y la muerte, y a gozarla.

Tal como están las cosas actualmente, ya hemos estado vivos eternamente.

Este cuerpo en el que estás, ha estado vivo desde siempre. Viene de una corriente interminable de vida, volviendo al Big Bang y más allá.

Este cuerpo da vida a la vida siguiente, en energía densa y sutil.

Este cuerpo ha estado vivo desde toda la eternidad.

*Por Mellen-Thomas Benedict.