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domingo, 17 de mayo de 2015

QUE ES EL AURA, TECNICAS Y PRÁCTICAS PARA VER Y LIMPIAR EL AURA


QUE ES EL AURA:

El aura es una energía luminosa o campo electromagnético que rodea en forma de óvalo a todos los seres vivos y que es imperceptible a plena vista. Es la combinación del cuerpo etéreo, emocional y físico, al igual que de la información de nuestras almas. El aura está ligada a los chakras.

Todos nuestros pensamientos, sentimientos, y experiencias están reflejadas en el aura, al igual que energía que atraemos de nuestro entorno.

En este sentido, el alma refleja nuestra energía y atrae energía de otros cuerpos y ambientes.

Al igual que todo lo demás en el universo, el aura es vibración y como tal, responde a otras vibraciones. De esta manera, vibraciones en forma de pensamiento, sentimiento o interacción con otras energías (en el espacio o de otras personas), afectan y moldean la vibración del aura.

Los objetos inanimados tienen también una energía que las rodea. Típicamente, estas auras son la combinación del entorno y de las energías de las personas que han estado en contacto con dicho objeto.

El aura no es estático. Cambia con el tiempo, con nuestra evolución personal y espiritual, y con el entorno. También podemos cambiarle con nuestra intención y con ejercicios de visualización y rituales de purificación.

Parte de lo que refleja nuestra aura es el reflejo de nuestro cuerpo físico que emite energía también. Por eso, algunos expertos en auras dicen que pueden decir si la persona sufre de alguna dolencia física al ver su aura.


El color o colores del aura de una persona dicen mucho de ella. Hablan de sus intenciones y su esencia. Cada color refleja una cualidad y los tonos del ese color hablan de la cantidad o deficiencia de dicha cualidad en la persona en cuestión.

Muchas veces la primera reacción que tenemos hacia alguien o que alguien tiene hacia nosotros, tiene que ver con nuestras auras. De alguna manera, el aura es como un magneto que atrae ciertas energías hacia sí mismo, y repele otras igualmente. Dependiendo de qué tan “sana” y fuerte esté nuestra aura, vamos a atraer esto o aquello del entorno y de otras personas. Energías más puras atraerán similares y rechazarán las oscuras o más densas – y viceversa.

En teoría todos podemos ver el aura si practicamos. También existen las máquinas Kirlian, que retratan el aura de personas y objetos y se usan frecuentemente para “diagnosticar” a la persona, de acuerdo a los colores que salen en su foto. Algunos creen que los niños pequeños pueden ver auras naturalmente pero con la edad todos vamos perdiendo la habilidad.

El aura usualmente se extiende entre uno y tres pies de distancia del cuerpo físico en todas las direcciones, rodeando a la persona como un “huevo de luz” de múltiples capas.

Se dice que el aura consiste en 7 capas o cuerpos sutiles (algunos dicen que son 12 o muchos más) que se interconectan y afectan mutuamente constantemente.

El cuerpo etéreo es el más cercano al cuerpo físico y usualmente refleja nuestra salud física y nuestros instintos más básicos. Se manifiesta usualmente con un color azul o plateado suave pero si existe una enfermedad, se torna en colores oscuros, sobre todo alrededor del área afectada.

El cuerpo emocional, como su nombre lo indica, refleja el estado anímico de la persona, al igual que las reacciones emocionales frente a otros individuos y a situaciones. Por esta razón, es la capa del aura más inestable, y cambia continuamente de acuerdo con el estado de ánimo de la persona. Sin embargo, los residuos de las emociones más fuertes como la rabia y miedo, permanecen almacenados en esta capa por algún tiempo y pueden con el tiempo afectar la salud emocional y física de la persona. Cada emoción genera colores diferentes en la capa emocional del aura y por lo tanto ésta puede manifestarse en cualquier tono o combinación de colores. Los colores más brillantes y puros usualmente indican emociones elevadas y paz. Los colores turbios son más característicos de emociones violentas o instintos bajos.

La capa o cuerpo mental se relaciona con lo que llamamos consciencia. Los pensamientos e intenciones conscientes del individuo se reflejan en esta capa. El amarillo y naranja son los tonos característicos del cuerpo mental. Se dice que las personas altamente intelectuales tienen un cuerpo mental de color amarillo brillante.

El cuerpo astral está atado al cuerpo físico por un cordón plateado, y refleja nuestros deseos superiores y nuestro avance espiritual en términos de amor incondicional. Es de alguna manera un portal con otras dimensiones, y se dice que puede desprenderse del cuerpo físico y transportarse libremente en las llamadas proyecciones astrales. También está ligado en parte a nuestra fuerza de voluntad. Puede manifestarse en varios colores que van desde el rosado puro hasta una mezcla de todos los colores del arco iris.

El cuerpo espiritual tiene que ver realmente con conexión y comunicación – con otros, con nosotros mismos y con nuestro propósito superior.

El cuerpo mayor o celestial es la conexión entre nuestra consciencia humana y el plano espiritual en donde frecuentemente se encuentran sueños y memorias de otras vidas o de experiencias extracorporales.

El cuerpo divino o espiritual es la conexión con el plano superior y la sabiduría divina, y se puede manifestar en un rayo y luz dorada brillante. Entre más separado esté el individuo de su propósito supremo y su camino espiritual, más oscura o bloqueada estará esta capa del aura.


SE PUEDE VER EL AURA?

Realmente el aura no es visible a plena vista, aunque existen personas, sobre todo niños, que pueden ver algunas de sus capas.

Típicamente, el aura se ve como capas de color que rodean al cuerpo físico.

Para qué ver el aura? Porque contiene información física y también espiritual y emocional del sujeto. Está información influye en los colores del aura, haciéndolos más claros o turbios. Al ver el aura, podemos identificar problemas físicos o de carácter de la persona.

El aura también refleja pensamientos, por lo que ver el aura nos deja saber lo que la persona piensa incluso antes de que ésta actúe, y también nos ayuda a determinar la honestidad detrás de sus acciones y palabras. 

Las personas más avanzadas espiritualmente tienen auras más claras y brillantes. Mientras que los seres más atrasados tienen colores turbios.


Como ver el aura:

1. Para aprender a ver el aura, empiece con partes del cuerpo como las manos y la cabeza.

2.Posicione a la persona en contra de un fondo sólido, como una pared o una sábana.

3.Determine la luz del lugar de manera que los bordes del cuerpo contrasten suficiente con el fondo que ha elegido. La idea es poder ver el borde del cuerpo casi como un trazo claro de lápiz.

4.Empiece por mirar fijamente un punto específico de la parte del cuerpo en cuestión. Ya sea por ejemplo, la coronilla o la punta de un dedo. Cierre sus ojos levemente pero no del todo. Concéntrese por un tiempo sin cambiar de luz o lugar.

5.Al principio, muy seguramente verá solo un cuerpo sutil del cuerpo etéreo, manifestado en una luz azul claro, muy similar a la parte azul de una llama de fuego.

6.Al ver la luz azul, no cambie de fondo ni desespere. Con la práctica, esta luz azul se hará más fuerte y eventualmente pasará a un segundo plano y colores con apariencia gaseosa empezarán a aparecer – estos son los colores del aura.

7.Tenga mucha paciencia. Ver el aura no es cosa de media hora o de un día. Algunas personas tienen la facilidad pero la mayoría tenemos que practicar una y otra vez. Sin embargo, tenga confianza en que sí es posible.


4 aspectos para ver en el aura:

Cuando vemos el aura, nos queremos concentrar en cuatro aspectos principalmente: el color, la claridad, la forma y la localización.

El color o colores del aura de una persona dicen mucho de ella. Hablan de sus intenciones y su esencia. Cada color refleja una cualidad.

La claridad de los colores del aura hablan de la cantidad o deficiencia de dicha cualidad en la persona en cuestión. Por ejemplo, si el rojo indica pasión. Un tono claro y brillante de rojo indica que la persona es dedicada, alegre y enamorada de la vida y de lo que hace. Pero un tono turbio de rojo, casi marrón, puede indicar pasión manifestada en rabia y violencia.

La localización del color también nos habla de la cualidad. Por ejemplo, no es lo mismo un color amarillo alrededor de la cabeza que puede indicar inteligencia, que un color amarillo en el pecho, que puede indicar compasión.

La forma del aura también nos dice mucho. El aura no es necesariamente consistente. Puede tener ondulaciones, puntas y vacíos. Estos pueden indicar lesiones físicas, por ejemplo.


PRACTICA #1

Buscamos una posición cómoda, y durante algunos minutos nos relajaremos, tanto el cuerpo físico, como las emociones y  los pensamientos que haya en nuestro interior.

Nos pondremos a dos o tres metros de una pared blanca, delante de ella. Levantamos la mano a la altura de nuestros ojos y la ponemos entre nosotros y la pared blanca.

Comenzaremos a observar nuestra mano, sin moverla, con sumo detalle, podemos ver su forma, su color, los dedos, los nudillos, las uñas, etc. . Observamos detalladamente por algunos momentos (2 o 3 minutos) toda nuestra mano.

Cuando pase este tiempo de observación , comenzamos a retirar la mano lentamente hacia la derecha y podremos observar, como  en el espacio que vamos dejando, va quedando un alo de energía similar  a la forma de nuestra mano. Si llegamos a ver esto, estaremos mirando nuestro doble energético, el aura o también llamado el cuerpo vital.


Para ver nuestra aura lo más sencillo es seguir dos pasos:

En el primer paso se busca que la persona aprenda a sentir su campo energético y en el segundo paso ya se da el salto para aprender a verla directamente con los ojos. Sería bueno que si de verdad queremos aprender a ver las auras comenzáramos por el primer paso, puesto que aunque para algunas personas este paso pueda resultar aburrido es de gran utilidad para poder acostumbrar mejor a nuestros ojos para el segundo paso.


Primer paso: sentir nuestra aura

Sentir que tenemos aura nos proporciona más seguridad a la hora de intentar verla. Hay diversos métodos para intentar sentirla, pero sin duda el más conocido y fácil de hacer es juntando las palmas de las manos.

Para realizarlo ponemos nuestras palmas de las manos una al lado de la otra y con una distancia de 30 cm. Así en esa posición prestamos especial atención a qué sentimos en nuestras manos y cómo lo sentimos. Estaremos unos tres minutos.

Pasados los tres minutos acercaremos las palmas de las manos a unos 20 centímetros y repetiremos el proceso de prestar atención a qué sentimos y cómo lo sentimos. Estaremos otros tres minutos.

Pasado ese tiempo acercaremos nuestras manos unos 10 centímetros y repetiremos el mismo proceso que las otras veces.

Finalmente acabaremos a una distancia de entre 3 y 5 centímetros en la que realizaremos el mismo análisis que las fases anteriores.

Lo más normal es que sea en esta última fase en la que notemos una ligera presión, algo parecido a cuando metemos la mano en el agua, pero mucho más suave, incluso casi imperceptible si no prestamos atención. Algunas personas con una mayor sensibilidad pueden sentir su aura en las primeras fases, pero no es lo común.

Analiza especialmente los cambios que vas notando a medida que acercas las palmas de la mano. Lo más tradicional suele ser notar un cambio de temperatura, pero se pueden notar muchas más cosas.


Realiza esta fase hasta que tengas totalmente controlada y analizada la sensación. Tómate todos los días que te hagan falta, porque no será en vano.


Segundo paso: ver nuestra aura

Lo primero es hacerse con dos tipos de cartulinas, una de color negro y otra de color blanco. Estas cartulinas nos ayudarán a hacer de pantalla para facilitarnos la visión del campo energético. Hay personas que ven mejor con un fondo negro y otras que ven mejor con un fondo blanco, así que con la práctica podrás determinar con cual de ella te sientes más cómodo. De todas formas de momento vamos a trabajar con ambas.

La parte del cuerpo que vamos a utilizar para ver nuestra aura será la mano. Vale la izquierda o la derecha, lo que te resulte más fácil. Utilizamos la mano porque en ella siempre se concentra mucha energía y nos facilita las cosas.

Es muy importante que tengas en cuenta que vas a ver el aura no con tu visión central, sino con tu visión periférica, lo que equivale a decir que mientras tu mirada estará depositada en una parte de la mano tu atención se dirigirá a los bordes de la misma. Esto resulta un poco difícil al principio porque estamos muy acostumbrados a concentrar nuestra atención donde ponemos nuestra mirada.

En este caso aquellos individuos que suelen quedarse ensimismados o en su mundo de vez en cuando, tendrán más posibilidades y facilidades para comenzar a ver su aura. También es posible que te duelan los ojos por el esfuerzo, que te marees un poco o que te comiencen a lagrimar. Incluso al principio puede que quedes momentáneamente cegado por una luz. Pero no has de preocuparte porque esto es lo más normal del mundo debido a que tienes la visión periférica atrofiada, y has de volver a recuperarla.

No forces demasiado las cosas, comienza con unos minutos al día y a medida que vayas sintiéndote cómodo puedes ampliar el tiempo. Recuerda que tus ojos son un bien muy preciado y que hay que cuidarlos así que una vez más te recomendamos que no te excedas mientras estás aprendiendo.

Bien, el ejercicio se desarrolla de la siguiente manera:

Pon una de las cartulinas debajo de la mano que quieres ver. A una distancia de unos 10 a 30 cm. La mano ha de estar abierta y los dedos un poco separados entre sí de manera que puedas ver también su energía por separado. Ahora deposita tu mirada en el centro de la mano, pero utilízala más bien como un punto de fuga, es decir, aunque tu mirada está dirigida hacia el nudillo del centro haz como si quisieras ver más allá, es decir, como si quisieras ver qué hay detrás de la mano en la cartulina. A veces puede ser muy útil desenfocar un poco la mirada.

Poco a poco tendrás que ir intuyendo como una neblina transparente rodea tu mano que es tu doble etérico y con el paso de los segundos tendrás que ir descubriendo ya esa neblina con tus propios ojos. Descansa tras unos minutos y prueba el mismo ejercicio con la otra cartulina.

No es normal que las primeras veces veas colores en esa neblina, lo más natural es que la veas transparente y de poco grosor. Pero si sigues practicando verás cada vez con más claridad que esa neblina se hace mucho más gruesa y que adopta algún que otro color. Recuerda que no tienes que ver nada prefijado, ni de una forma concreta. De hecho a veces es posible que veas como uno de tus dedos parece más largo que los otros, o que en determinada zona de la mano la neblina es más gruesa que en el resto.

Tómate lo que veas de manera natural, no lo trasciendas demasiado porque recuerda que es una capacidad que ya tenías de pequeño, pero que se te olvidó. Además te recordamos que todo el mundo puede conseguirlo, así que no desesperes y si de veras tienes ganas de conseguirlo sigue practicando.

También podemos cambiarle con nuestra intención y con ejercicios de visualización y rituales de purificación.

El aura es un reflejo pero también influye en nuestra salud física, mental y emocional. La limpieza del aura es importante para vivir una vida sana y en paz.


PRACTICA #2:

Busca un lugar cómodo en tu casa, donde nadie te moleste, durante 10 minutos (aproximadamente).
Debes ubicarte frente a un espejo, en el que te veas por completo. Ubícate en una silla o en el suelo, y siéntate delante de él, a unos 2 mts. Agrega a tu ambiente, una música suave de relajacion que mas sea de tu agrado.

Aquieta tu MENTE…

Fija tu vista mirando tu rostro (en el entrecejo), y mantenla así, por unos minutos…

Aquiétate, y respira profunda y suavemente… siempre por la nariz. Vas a notar que todo tu entorno comienza a brillar al poco tiempo.

No temas… es normal, es tu campo áurico que se manifiesta al estar relajado. Comienzas a descubrir quién eres en realidad!

Y como tu te observas en el espejo, lo ves… Ahora … cierra tus ojos y haz lo siguiente:

Aspira profundamente.. contando mentalmente, Uno…dos…tres…cuatro… Reten el aire...uno...dos…tres, y luego de retener…Exhala el aire suavemente…(siempre por la nariz) hasta vaciar casi completamente los pulmones. Hazlo pausadamente … Repítelo tres veces y así culminarás el ejercicio.

Abre tus ojos y vuelve a observarte en el espejo.... VERÁS A UN SER MARAVILLOSO!

A ti mismo!.

De esta manera, vas logrando un cambio en tu vida. Al “encender” tu energía y que ésta se manifieste

Pruébalo, ¿qué pierdes?  Nada.


Cómo limpiar el aura:

Sal de mar. 

Nadar en el mar es un remedio rápido y efectivo para limpiar el aura y protegerla contra ataques psíquicos y energéticos. Si no tiene la oportunidad de estar cerca del mar, consiga sal de mar en el supermercado (pura y sin refinar) y úsela en cualquiera de estas formas.

Música. 

La música es vibración, al igual que el aura y todo lo que existe. Cómo vibración puede afectar el entorno y específicamente en el caso del aura, puede armonizar el cuerpo etéreo y los chakras. Usualmente, la música con la que usted se siente más a gusto es la indicada, pero hay también música específica para balancear los chakras. Puede encontrarla en la Internet o en cualquier tienda donde vendan productos esotéricos. Despertarse o irse a dormir con estas melodías mantiene el aura limpia y balanceada.

Reiki. 

El reiki es una terapia energética que ayuda a balancear los chakras y por ende, ayuda en la limpieza del aura. Busque un practicante de reiki que pueda ayudarle una vez a la semana o cuando necesite limpiar y proteger el aura, o inscríbase en un curso de reiki para así poder canalizar usted mismo la energía y aplicarla cuando requiera.

Visualización. 

La visualización en una herramienta muy efectiva para cualquier propósito energético, incluyendo limpiar y proteger el aura. Todo lo que existe en forma material, existió primero en forma de pensamiento. Cada vez que sienta la necesidad, puede visualizar rápidamente una luz cayendo del cielo y entrando en su cuerpo por la coronilla. Imagine que la luz lo invade totalmente hasta que se rebosa por los poros de su piel y forma un escudo de luz a su alrededor. Imagine que la luz es brillante y pura y absorbe cualquier obscuridad a su alrededor o en su interior. Cualquier obscuridad que sea dirigida a usted no podrá penetrar el escudo de luz, y a su vez se reflejará de vuelta a la fuente.

Cristales

Si de repente se siente agotado y sin energía, ha estado irritable y de mal genio, o no se acaba de recuperar de ese resfriado que parece eterno, necesita limpiar el aura. Balancear sus chakras podría marcar la diferencia.


*fuente, cortesia y autoria de la nota: ehow.com, actosdeamor.com u formarse.com.arg

domingo, 6 de abril de 2014

LIMPIA TU AURA



"Todo lo que nos rodea, incluidos nosotros mismos, está hecho de energía".

- Einstein

El aura es un campo energético que se encuentra dentro y alrededor del ser humano, llegando a sobresalir unos centímetros del cuerpo físico. Comprende diferentes capas, que no están definidas de la misma manera en todas las personas. No existe una manera unificada de abordar la posición de las capas del aura, las opiniones de los expertos son más bien conceptos teóricos, antes que observaciones reales. Lo que sí podemos asegurar, es que el cuerpo físico posee un doble etéreo, o energético.

Toda materia es una expresión del mundo espiritual. En el Universo hay muchas energías que interactúan con el hombre, algunas son poderes de Luz, otras, de Oscuridad. Pensemos en nuestra vida cotidiana: encendamos el televisor y registremos conscientemente la cantidad de imágenes o temas que nacen en la violencia y otros asuntos negativos, y comparémoslo con el tiempo que encontramos imágenes positivas o amables. A veces de manera consciente, otras veces no, estamos cerca de la oscuridad.

Cada vez que elaboramos pensamientos negativos, como "siempre fracaso", "soy un inútil", esos sentimientos van formando en el aura una capa cada vez más sólida y compacta que produce un bloqueo energético: todo lo que pensamos y hacemos vuelve hacia nosotros.

Desde un punto de vista referido al buen funcionamiento de nuestro organismo, es importante que nuestra energía vibre en una frecuencia positiva, lo que va a determinar que nuestro sistema físico y energético funcione correctamente. Las frecuencias relacionadas con el amor ayudan a mantener nuestra higiene energética limpia, mientras que las relacionadas con el miedo, el enojo, la ansiedad, nos carga de "suciedad energética".

Mantener el aura limpia de malas energías e influencias es casi tan importante como mantener nuestra mente libre de pensamientos adversos, y nuestro cuerpo limpio de toxinas. Es que los tres elementos se complementan, se influencian unos a otros, y funcionan en conjunto para nuestro bienestar. Limpiar el aura ayuda a desprenderse de la energía negativa que acumulamos día a día. Mientras el cuerpo físico, mental y espiritual estén bien equilibrados, nos sentiremos más tranquilos y felices.


Por eso, hoy aprenderemos algunos buenos ejercicios para limpiar el aura, que podrás aprovechar en todo momento que lo necesites.

Hay una infinidad de metodos para limpiar tu aura, aqui te mencionamos algunas de las tecnicas para ello para mantener nuestra aura limpia de manera sencilla, con prácticas como sugerimos a continuación:

1)Estar en contacto con la naturaleza.

¿Qué tal abrazar un árbol? Muchas personas seguramente lo encontrarán motivo de burla, pero la realidad es que los árboles, o plantas en general, tienen el poder de procesar la energía negativa, y transmutarla positivamente.

2) Un baño caliente

Además de sus efectos relajantes, para un efecto de limpieza más profunda, añade aceite o flores secas de lavanda a un baño de tina caliente. Si no puedes darte un baño de tina, masajea tus sienes y la frente con el aceite de lavanda.

3) Reduce la cafeína

Trata de beber las sodas, el té y el café sin cafeína o reducir el consumo de estas bebidas.

3) Acuéstate sobre tu espalda

Con una toalla enrollada debajo de las rodillas. Pon tus brazos a los lados con las palmas para arriba. Cierra los ojos y relájate. Respira profundo desde el diafragma. Mientras descansas en esa posición, imagina que tu cuerpo es como una esponja y que cada célula está absorbiendo energía.


CONSEJOS DE PREPARACION PREVIA A LA LIMPIEZA DE AURA:

Puedes hacer esta limpieza como rutina de salud y bienestar una vez por semana, ponerla en práctica cuando sientas que te amenazan las malas energías, o luego de atravesar momentos tensos, negativos y de mucho estrés.

Para limpiar el aura primero necesitas prepararte. Viste con ropas holgadas, cómodas, y despójate de tu calzado. Elige una habitación en la que te sientas a gusto, y coloca una manta, un cojín en el piso, o bien siéntate en la cama o en un sofá, siempre manteniéndote con la espalda erguida y confortable, la cabeza elevada con el mentón paralelo al piso, y una sensación de comodidad especial.

Cierra los ojos y respira lentamente. Llena tus pulmones de aire limpiador, puro y beneficial. Luego, exhala lentamente por la nariz, hasta vaciar tus pulmones. Mantente sin aire unos dos a tres segundos, y luego vuelve a inspirar lentamente, repitiendo el ciclo. Hazlo unas tres veces, o cuantas necesites para liberar tu mente de pensamientos y para energizar tu cuerpo con este flujo de oxígeno reparador.

Meditación para limpiar el aura

Imagina que eres un ente de luz. Visualízate brillante, blanco, con una energía especial que te llena por dentro y te rodea por fuera, creando una burbuja de protección y bienestar. Disfruta de esta armoniosa sensación, siéntete puro y limpio, respira el aire purificador.

Ahora imagina una fuerza que comienza a girar en tu interior. Es un torbellino de rayos de energía pura que recorren cada centímetro de tu ser, primero por dentro y luego por fuera, desde abajo y hacia arriba. Cuando estos rayos de energía pasan por tu cuerpo, se llevan consigo halos de luz grisáceo: estás eliminando toda la negatividad, todas las malas influencias de tu aura. Sigue imaginando estos rayos de limpieza hasta que notes que abandonan tu cuerpo en un color blanco puro, tan brillante como la luz cuando se refleja en el agua cristalina.

Cuando te sientas perfectamente puro y blanco, imagina cómo estos rayos comienzan a abandonarte, viajando hacia el propio Universo, dejándote limpio y puro, energizado, renovado. Visualízate por unos segundos en color blanco. Respira, disfruta de la sensación. Luego, lentamente, comienza a verte nuevamente en colores, más vivos y brillantes. Respira profundamente, y libera el aire por la nariz.

Ya estás listo para volver a la realidad, protegido e iluminado por esta nueva energía perfectamente limpia que te rodea. Y tu aura estará libre de los males y de los pesares, dejándote con la sensación más placentera que hayas sentido jamás.


2) Limpiar el aura con AMATISTA

En el siguiente ritual vamos a utilizar el poder protector de la amatista para barrer con las energías negativas que pudiéramos acumular y limpiar nuestra aura.

Lima. La amatista es un cuarzo púrpura, utilizado desde los tiempos antiguos para fines mágicos y curativos. Es reconocida como una de las piedras de contenido más espiritual y la más eficaz para favorecer la meditación, calma los miedos y aplaca las grandes turbulencias emocionales. Teniendo en cuenta su alto potencial energético, es una gema ideal para tener en casa y para ayudar a eliminar las energías negativas.

Vamos a utilizar su poder protector en un ritual que barrerá con las energías negativas que pudiéramos acumular, y así limpiar nuestra aura.

¿Qué necesitas?

Necesitarás entonces una amatista, que puedes conseguir en una tienda de gemas, no hace falta que sea de tamaño importante, puede ser pequeña; un incienso de sándalo, una vela blanca, agua de rosas (sumerges pétalos de rosa fresca de cualquier color, menos amarillo en un bowl con agua tibia, lo dejas un estacionar unas horas y luego lo cuelas); miel y un puñado de sal.

¿Qué hacer?

La noche anterior al ritual, descarga la gema, dejándola una noche entera dentro de un vaso con agua y sal, y al día siguiente la expones un par de horas al sol, para potenciar sus efectos. También llena un bowl con agua mineral o de manantial tibia, que no sea del grifo; agregas los pétalos de rosa y lo dejas en reposo durante la noche.

Cuando los elementos están listos, al día siguiente, cuela el agua de rosas y pasa la preparación a una jarra, junto con unas gotas de miel y un puñado de sal. Enciende una vela blanca y el incienso. Quítate la ropa y acerca tu cuerpo al humo que desprende el sándalo, para purificarlo. Luego toma la amatista y pásala por todo tu cuerpo, como si fuera el jabón de baño. Cuando terminas, deja la gema cerca del incienso y de la vela. Para finalizar el ritual, báñate con la preparación de agua de rosas y deja que tu cuerpo se seque naturalmente.

Una vez que terminas con esta purificación, te sentirás con más energía, recuperarás tu vitalidad física, mental y espiritual.