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miércoles, 6 de julio de 2016

EJERCICIO DE MERECIMIENTO


EL MERECIMIENTO:

A veces no hacemos ningún esfuerzo por crearnos una vida mejor porque creemos que no nos la merecemos. Esta creencia puede remontarse a las primeras experiencias de nuestra infancia, quizás a los comienzos del aprendizaje del control de esfínteres. O tal vez nos dijeron que no podíamos tener lo que queríamos si no nos terminábamos la comida, o no limpiábamos nuestra habitación o no guardábamos los juguetes. Puede ser que estemos tratando de actuar según la opinión o las ideas de otra persona, que no tienen nada que ver con nuestra propia realidad.

El hecho de tener algo bueno no tiene nada que ver con el merecimiento. Lo que lo obstaculiza es nuestra falta de disposición para aceptarlo. Date permiso para aceptar lo bueno, independientemente de que te parezca que no te lo mereces.

EJERCICIO: El merecimiento

Responde lo mejor posible a las siguientes preguntas. Te ayudarán a entender el poder del merecimiento.

1. ¿Qué es lo que quieres y no tienes?
Responde de forma clara y específica.
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2. ¿Qué leyes o reglas había en tu casa en cuanto al merecimiento?
¿Qué te decían? ¿«No te lo mereces»? ¿O: «Te mereces un buen mano-tazo»? Tus padres, ¿se sentían merecedores? ¿Siempre tenías que ganar-te algo para merecerlo? ¿Conseguías ganártelo? ¿Te privaban de cosas cuando hacías algo mal?
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3. ¿Te sientes merecedor?
¿Cuál es la imagen que se te ocurre? ¿«Más adelante, cuando me lo gane»? ¿«Primero tengo que esforzarme»? ¿Sientes que sirves para algo?
¿Llegarás alguna vez a servir para algo?
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4. ¿Mereces vivir?
¿Por qué? ¿Por qué no? ¿Te dijeron alguna vez que te merecías la muerte?
En caso afirmativo, ¿formaba parte esta afirmación de tu educación religiosa?

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5. ¿Para qué tienes que vivir?
¿Cuál es el propósito de tu vida? ¿Qué significado te has creado?
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6. ¿Qué es lo que te mereces?
«Me merezco el amor y el júbilo y todo lo que es bueno.» ¿O en lo pro-fundo de ti mismo sientes que no te mereces nada? ¿Por qué? ¿De dónde proviene el mensaje? ¿Estás dispuesto a desoírlo? ¿Por qué otra cosa vas a reemplazarlo? Recuerda que todo son pensamientos, y que los pensamien-tos se pueden cambiar.
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Ya puedes ver que el poder personal se ve afectado por la forma en que percibimos nuestro merecimiento. 

Practica con el «tratamiento de merecimiento» que te propongo a continuación. En pocas palabras, los tratamientos son enunciados positivos que se hacen en cualquier situación dada para establecer nuevas pautas de pensamiento y disolver las antiguas.


LA PROSPERIDA

"Me merezco lo mejor y lo acepto, ahora mismo."

Si desea que la afirmación que antecede sea válida para usted, no querrá dar crédito a ninguno de los siguientes enunciados, que sin lugar a duda muchos de nosotros repetimos en nuestra mente en nuestra vida diaria:
  • El dinero no crece en los árboles.
  • El dinero es sucio.
  • El dinero es malo.
  • Soy pobre pero honrado.
  • Los ricos son unos ladrones.
  • No quiero enriquecerme y engreírme.
  • Jamás conseguiré un buen trabajo.
  • Nunca llegaré a hacer dinero.
  • El dinero se va con más rapidez de lo que llega.
  • Siempre tengo deudas.
  • Los pobres nunca pueden levantar cabeza.
  • Mis padres eran pobres y yo también lo soy.
  • Los artistas vivimos luchando.
  • Sólo los estafadores tienen dinero.
  • Todos están antes que yo.
  • Oh, yo no podría cobrar tanto.
  • No me lo merezco.
  • Yo no sirvo para hacer dinero.
  • Nunca le digo a nadie lo que tengo en el banco.
  • No hay que prestar dinero.
  • Peseta ahorrada, peseta ganada.
  • Hay que ahorrar para los días malos.
  • En cualquier momento puede sobrevenir una crisis.
  • Me enferma la gente que tiene dinero.
  • Para ganar dinero hay que trabajar mucho.

¿Cuántas de esas creencias suscribe usted? ¿Piensa realmente que compartir alguna de ellas le traerá prosperidad?

Esa es una manera de pensar antigua y limitada. Quizá fuera lo que creía su familia respecto del dinero, porque las creencias familiares se nos quedan pegadas, a menos que nos liberemos conscientemente de ellas. Pero no importa de dónde venga: debe desaparecer de su conciencia si quiere prosperar.

Para mí, la verdadera prosperidad comienza cuando uno se siente bien consigo mismo. Es también la libertad de hacer lo que uno quiere, y cuando quiere. No es nunca una suma de dinero: es un estado de ánimo. La prosperidad (o su ausencia) es una expresión externa de las ideas que hay en su mente.

El merecimiento

Permítete aceptar lo bueno tanto si crees que te lo mereces como si no. Ya hemos hablado de cómo la creencia de que no somos merecedores es nuestra resistencia a aceptar el bien en nuestra vida. Eso es lo que nos impide tener lo que deseamos.

¿Cómo vamos a decir nada bueno de nosotros si creemos que no nos merecemos lo bueno?

Piensa en las leyes de merecimiento que regían en tu hogar de la infancia. ¿Pensabas que valías lo suficiente, o que eras lo suficientemente inteligente, listo, alto, guapo o lo que sea? ¿Y para qué vives? Sabes que estás aquí por alguna razón, y ésta no es comprar un coche cada tantos años. ¿Qué estás dispuesto a hacer para realizarte plenamente? ¿Estás dispuesto a hacer afirmaciones, visualizaciones, tratamientos?

¿Estás dispuesto a perdonar? ¿Estás dispuesto a meditar? ¿Cuánto esfuerzo mental estás dispuesto a hacer para cambiar tu vida y convertirla en la que deseas?

Si no aceptamos la idea de que "merecemos" prosperar, entonces, aun cuando los dones nos lluevan, encontraremos la manera de rechazarlos. Por ejemplo:

Un alumno mío estaba trabajando para aumentar su prosperidad, y una noche llegó a clase emocionadísimo porque acababa de ganar quinientos dólares.

—¡No me lo puedo creer! —repetía—. ¡Si yo jamás gano nada!

Todos sabíamos que aquello era el reflejo de un cambio en su conciencia, pero él seguía sintiendo que en realidad no se lo merecía. La semana siguiente no pudo venir a clase porque se había roto una pierna. Las facturas por atención médica ascendieron a quinientos dólares.

Como había tenido miedo de "avanzar" por una nueva "senda de prosperidad", y sentía que eso no era mérito suyo, se había castigado de aquella manera.

Aquello en lo que usted se concentre es lo que aumenta, de modo que no se concentre en las cuentas que tiene que pagar. Si se concentra en la estrechez y en las deudas, generará más estrechez y más deudas.

En el Universo hay una provisión inagotable, empiece a darse cuenta de eso. Tómese su tiempo para contar las estrellas en una noche despejada, o los granos de arena que caben en un puñado, las hojas que hay en una rama de árbol, las gotas de lluvia que resbalan por el cristal de la ventana o las semillas de tomate. Cada semilla es capaz de producir una planta completa, con una infinidad de tomates. Agradezca lo que tiene, y ya verá cómo aumenta. A mí me gusta bendecir con amor todo lo que hay actualmente en mi vida: mi hogar, la calefacción, el agua, la luz, el teléfono, los muebles, las cañerías, los diversos utensilios, la ropa, el coche, mi trabajo..., el dinero que tengo, los amigos, mi capacidad para ver, sentir, saborear, tocar, caminar y disfrutar de este planeta increíble.

Lo único que nos limita es nuestra propia creencia en las carencias y limitaciones. A usted, ¿qué creencia lo está limitando?

Si quiere tener dinero sólo para ayudar a otros, entonces está diciendo que usted no se lo merece.

Asegúrese de que no está rechazando la prosperidad. Si un amigo lo invita a almorzar o a cenar, acepte jubilosamente, con placer. No sienta que lo único que hace es un "intercambio" con la gente. Si le regalan algo, acéptelo con señorial agradecimiento. Si es algo que no puede usar, déselo a alguien. Déjese actuar como un canal por donde circulan las cosas. Limítese a sonreír y a dar las gracias. De esa manera hará que el Universo sepa que está en disposición de recibir sus bienes.

Haga lugar para lo nuevo

Sí, haga lugar para lo nuevo. Vacíe el frigorífico, tire todos esos restos envueltos en papel de aluminio. Limpie los armarios, deshágase de todo lo que haya usado en los últimos seis meses. Y si hace un año que no lo usa, decididamente eso está de más en su casa, así que véndalo, cámbielo, regálelo o quémelo.

Los armarios atestados y desordenados reflejan una mente en desorden. Mientras limpia los armarios, dígase que está limpiando sus armarios mentales. Al Universo le encantan los gestos simbólicos.

La primera vez que oí decir que la abundancia del Universo está al alcance de todos, pensé que era una ridiculez.

—No hay más que mirar la pobreza que nos rodea —me di]e—. Y mirar mi propia pobreza.

Que me dijeran que mi pobreza no era más que una creencia mía, una actitud de mi conciencia, me ponía furiosa, y necesité años para entender y aceptar que la única responsable de mi falta de prosperidad era yo. Como creía que era "indigna" y que "no me lo merecía", que "el dinero había que ganarlo con esfuerzo" y que "yo no era capaz de...", me mantenía inmovilizada en un sistema mental de "no tener".

¡El dinero es lo que más fácilmente se materializa! ¿Cómo reacciona usted ante esta afirmación? ¿Se lo cree? ¿Se enfada? ¿Lo deja indiferente? ¿Le dan ganas de tirar el libro contra la pared? Si tiene cualquiera de estas reacciones, ¡perfecto! Entonces he conseguido tocar algo muy profundo que hay dentro de usted, el punto mismo de su resistencia a la verdad. Ése es el terreno en que tiene que trabajar. Es hora de que se abra su potencial de recibir ese caudal de dinero y de toda clase de bienes.

Acepte con amor las facturas

Es esencial que dejemos de preocuparnos por el dinero y de protestar por las facturas que nos llegan. Mucha gente reacciona como si las facturas fueran castigos que hay que evitar si es posible. Una factura es un reconocimiento de nuestra capacidad de pago. El acreedor da por sentado que usted puede permitírselo, y le proporciona el servicio o el producto antes de cobrárselo. Yo bendigo con amor todas las facturas que llegan a mi casa. Bendigo con amor cada cheque que firmo, y lo beso. Si usted paga con resentimiento, al dinero se le hace muy difícil volver. Si paga con amor y alegría, abre libremente las compuertas del canal de la abundancia. Trate al dinero como a un amigo y no simplemente como algo que uno se mete en el bolsillo.

Su seguridad no reside en su trabajo ni en su cuenta corriente, ni tampoco en sus inversiones, en su cónyuge o en sus padres. Su segundad reside en su capacidad para conectarse con el poder cósmico que crea todas las cosas.

A mí me gusta pensar que el poder que hay dentro de mí y que respira en mi cuerpo es el mismo que me proporciona todo lo que necesito, y con la misma facilidad, con igual simplicidad. El Universo es pródigo y abundante, y por haber nacido tenemos derecho a que se nos proporcione todo lo que necesitamos, a menos que nosotros optemos por creer lo contrario.

Yo bendigo el teléfono cada vez que lo uso, y con frecuencia afirmo que sólo me trae prosperidad y expresiones de amor. Lo mismo hago con el buzón de mi casa, y cada día está lleno a rebosar de dinero y de toda clase de cartas afectuosas de amigos y clientes, y de lectores lejanos de mi primer libro. Y me regocijo por las facturas que me llegan, agradeciendo a las empresas su confianza en que les pagaré. Bendigo el timbre y la puerta de mi casa, porque sé que todo lo que por ellos me llega es bueno. Espero que mi vida sea buena y jubilosa, y lo es.

Estas ideas sirven para todo el mundo

El hombre era un gigoló y vino a pedirme una sesión porque quería aumentar sus ingresos. Sabía que era bueno en su actividad y quería ganar cien mil dólares al año. Le di las mismas ideas que le estoy dando a usted y no tardó en tener dinero para comprarse porcelanas chinas. Pasaba mucho tiempo en su casa porque quería disfrutar de los resultados de sus inversiones siempre crecientes.

Regocíjese por la buena suerte ajena

No postergue su propia prosperidad con celos o resentimientos porque haya otras personas que tengan más que usted. No critique la forma en que los demás gastan su dinero. Eso no es asunto suyo.

Cada persona está bajo la ley de su propia conciencia. Usted limítese a ocuparse de sus propios pensamientos. Bendiga la buena suerte ajena, y sepa que hay con creces para todos.

¿Es usted mezquino con las propinas? ¿Se saca de encima a la señora que limpia los lavabos espetándole alguna moraleja? En la Navidad, ¿hace caso omiso del portero de su casa o de su despacho? ¿Escatima sin necesidad las pesetas comprando verdura del día anterior? ¿Hace la compra en las tiendas más baratas? En los restaurantes, ¿pide siempre los platos más baratos de la carta?

Hay una ley "de la demanda y la oferta" (sí, no me he equivocado, la demanda está en primer lugar). El dinero tiene una manera propia de acudir a donde se lo necesita. La más pobre de las familias puede casi siempre reunir el dinero necesario para un funeral.

Visualización - El océano de la abundancia

Su conciencia de la prosperidad no depende del dinero; es el dinero que hacia usted afluye lo que depende de su conciencia de la prosperidad.

A medida que usted pueda concebir un aflujo mayor, más será lo que llegue a su vida.

Una visualización que me gusta es imaginarme de pie en la playa, mirando la vastedad del océano con pleno conocimiento de que ese océano es la abundancia que está disponible para mí. Mírese las manos y vea qué tipo de recipiente sostienen. ¿Una cucharilla, un dedal agujereado, un vaso de papel, una taza, un vaso de whisky, una jarra, un cubo, una bañera de bebé... o quizás usted tiene una cañería que lo conecta con ese océano de abundancia? Mire a su alrededor y fíjese que por más personas que haya, y sean cuales fueren los recipientes que tengan, hay de sobra para todos. Usted no puede despojar a nadie, ni nadie puede despojarlo. Y por más que hagan no podrán agotar el océano. Su recipiente es su conciencia, y siempre puede cambiarlo por uno mayor. Haga con frecuencia este ejercicio para obtener una sensación de expansión y de oferta ilimitada.

Abra los brazos

Por lo menos una vez al día, me siento con los brazos extendidos a los costados y digo: "Estoy abierta para todo el bien y toda la abundancia del Universo". Eso me da una sensación de expansión.

El Universo sólo puede darme aquello de lo que tengo conciencia, y siempre puedo crear más en mi conciencia. Es como un banco cósmico, donde hago ingresos mentales incrementando la conciencia que tengo de mi propia capacidad creadora. La meditación, los tratamientos y las afirmaciones son ingresos mentales. Es menester crearnos el hábito de hacer a diario ese tipo de ingresos.

No basta simplemente con tener más dinero. Lo importante es disfrutar de él. Usted, ¿se permite sentir placer con el dinero? Si no, ¿por qué no? Una parte de todo lo que ingresa puede dedicarla al puro placer. La semana pasada ¿Hizo con su dinero algo que le gustara? ¿Por qué no? ¿Qué antigua creencia se lo estaba impidiendo? Renuncie a ella.

El dinero no tiene por qué ser un asunto serio en su vida. Póngalo en la perspectiva adecuada. Es un medio de intercambio y nada más. ¿Qué haría usted, y qué tendría, si no necesitara dinero?
Jerry Gilíes, el autor de Money Love (Amor al dinero), uno de los mejores libros sobre este tema que he leído, sugiere que nos impongamos una "multa a la pobreza". Cada vez que pensemos o digamos algo negativo sobre nuestra situación monetaria, cobrémonos cierta cantidad y dejémosla aparte. Al finalizar la semana, tenemos que gastar ese dinero en algo que nos dé placer.

Es menester desempolvar nuestros conceptos sobre el dinero. He comprobado que provoca menos resistencias un seminario sobre la sexualidad que sobre el dinero. La gente se enoja muchísimo cuando se cuestionan sus creencias referentes al dinero. Incluso las personas que acuden al seminario porque necesitan desesperadamente llegar a tener más dinero se enfurecen cuando intento hacerles cambiar las creencias que las limitan.

"Estoy dispuesto a cambiar." "Estoy dispuesto a renunciar a mis antiguas creencias negativas." A veces tenemos que trabajar mucho con estas dos afirmaciones para poder abrir un espacio desde donde empezar a crear la prosperidad.
Es preciso que nos liberemos de la mentalidad del "ingreso fijo". No ponga límites al Universo insistiendo en que usted tiene "solamente" cierto salario o nivel de ingresos. Ese salario o esos ingresos son un canal; no son su fuente. Su provisión viene de una única fuente, que es el Universo.

Hay un número infinito de canales, y debemos abrirnos a ellos. Debemos aceptar en nuestra conciencia que esa provisión puede provenir de cualquier parte, y de todas partes. Entonces, cuando andemos por la calle y nos encontremos una moneda, le daremos las gracias a la fuente. Quizás el don sea pequeño, pero el hecho de haberlo recibido significa que nuevos canales están empezando a abrirse. 

"Me abro para recibir nuevas fuentes de ingresos." 

"Ahora recibo mi bien tanto de fuentes habituales como inesperadas."

"Soy un ser ilimitado que acepta de forma ilimitada los bienes provenientes de una fuente ilimitada."

Regocíjese por los gérmenes de un comienzo nuevo

Cuando trabajamos para incrementar la prosperidad, lo que ganamos concuerda siempre con lo que consideramos nuestros merecimientos. Una escritora vino a verme con el fin de aumentar sus ingresos, y una de sus afirmaciones era: "Estoy ganando mucho dinero como escritora". Tres días después de empezar a trabajar conmigo, entró en la cafetería donde solía desayunar, se sentó y comenzó a escribir. Entonces se le acercó el dueño a preguntarle si era escritora, y si querría hacer algo para él. Después le trajo varias tarjetitas del establecimiento y le pidió que escribiera en ellas: "Plato combinado especial: 3, 95 dólares". A cambio de ello, le sirvió el desayuno gratuitamente.

Aquella pequeñez hizo que mi dienta advirtiera el comienzo de su cambio de conciencia, tras lo cual empezó a vender bien sus libros.

Reconozca la prosperidad

Empiece a reconocer la prosperidad allí donde la vea, y a alegrarse de ella. Un conocido predicador evangelista de la ciudad de Nueva York recuerda que en su época de pobreza solía pasar, a pie, junto a buenos restaurantes, casas y automóviles lujosos y tiendas elegantes, diciendo en voz alta: "Todo esto es para mí, todo esto es para mí". Permítase sacar placer de toda clase de mansiones suntuosas, bancos, grandes almacenes, establecimientos de lujo... y, ¿por qué no?, también yates. Reconozca que todo eso es parte de su abundancia, y recuerde que usted está incrementando su conciencia para poder participar de esas cosas si así lo desea. Si ve gente bien vestida, dígase: "¡Qué maravilla que tenga semejante abundancia! Realmente, hay de sobra para todos".

No queremos solamente el bien de los demás. Queremos también nuestro propio bien.

Sin embargo, no somos dueños de nada. Sólo usamos nuestra posesiones durante cierto tiempo, hasta que pasan a otra persona. Hay posesiones que pueden quedar en una familia durante varias generaciones, pero eso también tiene su final. En la vida hay un ritmo y una fluencia naturales. Las cosas vienen y se van. Y creo que cuando algo se va, es sólo para dejar lugar a algo nuevo y mejor.
Acepte los cumplidos

Muchísimas personas quieren ser ricas, y, sin embargo, no quieren aceptar un cumplido. Conozco a actores y actrices que quieren llegar al "estrellato" y, sin embargo, no saben aceptar un cumplido sin encogerse.

Los cumplidos son donaciones de prosperidad y hay que aprender a aceptarlos con naturalidad y gracia. Cuando era niña, mi madre me enseñó a sonreír y dar las gracias cuando me hacían un cumplido o un regalo, y esa costumbre me ha beneficiado durante toda la vida.

Mejor aún es aceptar el cumplido y devolverlo, para que la otra persona se sienta también como si le hubieran hecho un regalo. Es una manera de mantener en marcha el intercambio de bienes.

Regocíjese de la abundancia que representa despertarse cada mañana frente a la experiencia de un nuevo día. Alégrese de vivir, de estar sano, de tener amigos, de ser creativo, de ser un ejemplo viviente de la alegría de vivir. Viva con su conciencia a tope, y disfrute con el proceso de su transformación.

En la infinitud de la. vida, donde estoy, todo es perfecto, completo y entero.

Formo parte del Poder que me ha creado, y me abro totalmente para recibir la abundante comente de prosperidad que me ofrece el Universo.

Mis necesidades y deseos me satisfacen todos sin haberlo pedido siquiera.

Con la guía y la protección de lo Divino, elijo siempre aquello que me beneficia.
Me regocijan los éxitos ajenos, porque sé que hay de sobra para todos.

Constantemente aumento mi conciencia de la abundancia y esto se refleja en ingresos cada vez mayores.

Mi bien proviene de todos y de todas partes.

Todo está bien en mi mundo. 


AFIRMACIONES POSITIVAS MERECIMIENTO: 
  • Me doy permiso para ser todo lo que puedo ser; merezco lo mejor de la vida. Me amo. Amo y aprecio a los demás.
  • Me abro a las alegrías de la vida. Merezco y acepto lo mejor que me ofrece. Me amo y me apruebo.
  • Merezco gozar de la vida. Acepto todos los placeres que la vida me ofrece.
  • Sólo creo paz y armonía en mi interior y a mi alrededor. Merezco sentirme bien.
  • Merezco disfrutar de la vida. Pido lo que deseo y lo acepto con alegría y placer.


*TOMADO DEL LIBRO: "Usted puede sanar su vida", Por  Louise Hay

sábado, 21 de noviembre de 2015

SENTIRSE MERECEDOR DE UNA VIDA PLENA


SENTIRSE MERECEDOR DE UNA VIDA PLENA 

COMO ELIMINAR NUESTROS PENSAMIENTOS DE CARENCIA Y ATRAER EL DINERO COMO UN IMAN A NUESTRAS VIDAS.

Cuando una persona cuenta con una sana autoestima (en equilibrio), es más fácil que se sienta merecedor de una buena vida, pues es alguien que tiene mucho que ofrecer y, al sentir que merece lo mejor y que es capaz de recibirlo, agradecerlo y disfrutarlo, esta actitud, a la vez, aumenta su autoestima.

Tal y como lo sugiere Jocelyne Ramniceanu en su blog, debemos diariamente practicar las AFIRMACIONES (yo en lo personal lo hago diariamente por las mañana, y de preferencia mirandome en un espejo, a traves de este pequeño truco descubri que las afirmaciones se tornan mas poderosas y los efectos son mejores y mas rapidos).

Les voy a sugerir un ejercicio que me ha dado resultados porque le he puesto empeño, y el no ponerle empeño también es parte de esa resistencia que todos tenemos  al cambio y que nos mantiene atados a un estado de comodidad aunque los resultados sean desagradables e infelices. 

Todo se trata de tomar una decisión consciente y firme. Una afirmación continua, que debe salir desde lo más profundo del corazón con completo convencimiento, seguridad y sin vestigio de duda:


“YO MEREZCO TODO LO BUENO, YO MEREZCO TENER PAZ, YO MEREZCO
SER FELIZ, YO MEREZCO PROSPERIDAD porque yo estoy hecho de la misma sustancia de Dios.”

Cuando realices esta afirmación  o cualquier otra similar que a ti te sirva, y te convenza, esta debe estar cargada de energía, de la sensación  de poder, debes sentir la energía vital que recorre todo tu cuerpo, desde la cabeza  a los pies, (el mana). Se asemeja a un cosquilleo. Esta energía es la energía de todas las cosas, es la energía divina del universo y es la energía creadora que te da vida, y se encuentra en ti,  y es la que te permite manifestar. 

El estado ideal para insertar en tu mente subconsciente estas ideas es  hacer ejercicios profundos de respiración, especialmente la respiración Ha, (revisar artículo anterior)  luego serénate y toma la determinación calmada que TU ERES MERECEDOR DE TODO LO BUENO, la respiración producirá el extra mana o energía vital que necesitas para manifestar. Luego siente como el mana viaja por tus células y recorre tu cuerpo. Para que tus afirmaciones se fijen en ti también tienes que ayudar actuando con la certeza de merecer, y para merecer paz, amor y dinero, debes de sentir que ya lo tienes, que ya es parte de ti y  actuar compartiendo paz, amor y dinero con el  mundo, con el universo, con todos.”

La consciencia de merecimiento y la autoestima están estrechamente ligadas. Cuando una persona tiene su autoestima fuerte siente que se merece lo mejor  porque ella también tiene muchas cosas buenas que ofrecer a la vida. Simultáneamente, el sentir que se merece lo mejor, y que es capaz de agradecerlo y disfrutarlo,  fortalece su autoestima.

El Amor que nos tenemos nos permite reconocernos como seres valiosos y dignos y lo que creemos que valemos nos ayuda a aceptar cuanto tenemos derecho en la vida, todo aquello de lo que somos merecedores.  Simplemente, por el hecho de existir, merecemos el amor, la paz, laterapia_gestalt salud, la prosperidad y el bienestar que estemos dispuestos a recibir, siempre y cuando sintamos que lo merecemos.

Si aun intentándolo te quedan dudas entonces chequeamos todas nuestras creencias que no nos permiten sentirnos como tal, las escribimos en una hoja y luego una a una, podemos decirles:

“Pido humildemente perdón por haber atado estas memorias a mi realidad… lo siento… gracias por esta oportunidad de liberarlas y liberarme” o “Queridas memorias, las amo. Gracias por esta oportunidad de liberarlas y liberarme” 

O cualquiera de las frases que  te lleguen a la mente en ese momento, luego nos deshacemos del papel pero cada vez que aparezca un pensamiento relacionado repetimos el procedimiento, de esta manera vas eliminando las dudas y se va instaurando en tu subconsciente la nueva determinación que es natural a tu verdadero ser.


Pero ¿Cómo conectarnos con la abundancia que nos ofrece la vida?

Las siguientes son unas propuestas para realizar diariamente las cuales ejercitaran un cambio de actitud en nuestro interior, moldeando y reajustando la mentalidad para así comenzar a ver oportunidades que muy seguramente uno pasa por alto:

1. El Dinero ES BUENO!

Cuanta gente dice “El dinero es la causa de todos los males”?

Con razón lo ahuyentan con semejante maldición. Existen quienes creen que la gente se corrompe solo por el dinero y que incluso la religión lo condena.

Si es tan malo, que hay entonces de todos quellos que se desprenden con facilidad de sus millones para darlos a los demás y a caridad? Donald Trump, Oprah, Brad Pitt y Angelina Jolie, Bill Gates, cantidad de personalidades y muchos mas.

Esta es la mas importante mentalidad si usted quiere desarrollar una mente rentable.

2. Hay Dinero En Todas Partes

Día a día, segundo a segundo en cada rincón del mundo, el dinero se mueve. El dinero está en todas partes, cambiando de manos. El cambio de actitud comienza por dejar de pensar que el dinero es escaso.

Quiere producir dinero y montar su propio negocio? entonces pregúntese: ¿Que se hacer bien, y como podría monetizar esta habilidad en mi tiempo libre?

Tip: Enseñándolo es una posibilidad...

3. Dar para recibir

La mayoría de gente cuando monta un negocio se enfoca primero en lo que ganarán, antes de lo que entregarán.

No se dan cuenta que el secreto radica en hacerlo al revés. Pregúntese: ¿Que está usted dispuesto a dar para poder recibir?

4. Me lo merezco

Hay que sentirse merecedor de dinero.

Conozco muchas personas que temen cobrar algo por miedo o porque piensan que sus clientes lo considerarán caro y se irán.

Le propongo un ejercicio: Tome un pedazo de papel y hágase un cheque así mismo por un monto bien alto.

Fíjese cuantos ceros es usted capaz de ponerle a ese cheque: esa es una auto-limitante 100% mental de lo que usted considera mucho.

Póngale 3 ceros más a ese monto y gúarde este cheque -así sea de mentiras- en su billetera.

Es un simple ritual para aprender a romper ese paradigma de cuanto es mucho y cuanto se merece usted.

5. Diga que lo quiere abiertamente

Muchos se sienten incómodos hablando de dinero -de hecho estoy seguro que esta nota los hará sentir igual. Es como si el dinero fuera un tema prohibido, algo que desde pequeños consideran de mala educación. 

A veces manifestar abiertamente lo que se quiere puede traer grandes sorpresas.


Cuando creemos que no somos merecedores de todo lo bueno, debemos de comprender que estos pensamientos fueron insertados gradualmente en nuestra psiquis, desde el momento de nuestra creación y nosotros así lo hemos creído, pero estos pensamientos no reflejan quienes realmente somos. Somos seres divinos experimentando una existencia humana.

jueves, 7 de noviembre de 2013

EL MERECIMIENTO, LOUISE HAY


EL MERECIMIENTO:

Si no aceptamos la idea de que "merecemos" prosperar, entonces, aun cuando los dones nos lluevan, encontraremos la manera de rechazarlos.

Por ejemplo: Un alumno mío estaba trabajando para aumentar su prosperidad, y una noche llegó a clase emocionadísimo porque acababa de ganar quinientos dólares. —¡No me lo puedo creer! —repetía—. ¡Si yo jamás gano nada! Todos sabíamos que aquello era el reflejo de un cambio en su conciencia, pero él seguía sintiendo que en realidad no se lo merecía. La semana siguiente no pudo venir a clase porque se había roto una pierna. Las facturas por atención médica ascendieron a quinientos dólares. Como había tenido miedo de "avanzar" por una nueva "senda de prosperidad", y sentía que eso no era mérito suyo, se había castigado de aquella manera.

Aquello en lo que usted se concentre es lo que aumenta, de modo que no se concentre en las cuentas que tiene que pagar. Si se concentra en la estrechez y en las deudas, generará más estrechez y más deudas. En el Universo hay una provisión inagotable, empiece a darse cuenta de eso. Tómese su tiempo para contar las estrellas en una noche despejada, o los granos de arena que caben en un puñado, las hojas que hay en una rama de árbol, las gotas de lluvia que resbalan por el cristal de la ventana o las semillas de tomate.

Cada semilla es capaz de producir una planta completa, con una infinidad de tomates. Agradezca lo que tiene, y ya verá cómo aumenta. A mí me gusta bendecir con amor todo lo que hay actualmente en mi vida: mi hogar, la calefacción, el agua, la luz, el teléfono, los muebles, las cañerías, los diversos utensilios, la ropa, el coche, mi trabajo..., el dinero que tengo, los amigos, mi capacidad para ver, sentir, saborear, tocar, caminar y disfrutar de este planeta increíble.

Lo único que nos limita es nuestra propia creencia en las carencias y imitaciones. A usted, ¿qué creencia lo está limitando? Si quiere tener dinero sólo para ayudar a otros, entonces está diciendo que usted no se lo merece. Asegúrese de que no está rechazando la prosperidad. Si un amigo lo invita a almorzar o a cenar, acepte jubilosamente, con placer. No sienta que lo único que hace es un "intercambio" con la gente. Si le regalan algo, acéptelo con señorial agradecimiento. Si es algo que no puede usar, déselo a alguien. Déjese actuar como un canal por donde circulan las cosas. Limítese a sonreír y a dar las gracias. De esa manera hará que el Universo sepa que está en disposición de recibir sus bienes."

Extraído del libro: "Usted puede sanar su vida" de Louise Hay.



TRATAMIENTO DE MERECIMIENTO:

Este ejercicio debe ser realizado por las personas durante siete días de la semana, únicamente deben grabarse en su mente y repetirlo durante los siete días, si algún día no lo hicieron o practicaron, deberán volver a empezar por siete días.

No deben comunicar a nadie para que la fuerza y voluntad se mantenga y aumente.

Lo único que tienen que hacer es repetir al levantarse y al acostarse en voz alta la afirmación, y durante todo el día repetir mentalmente el siguiente decreto:


"YO _________(nombres y apellidos completos) me merezco todo lo bueno. En mi mente tengo libertad absoluta.

YO _________(nombres y apellidos completos) Ahora entro a un nuevo espacio en la conciencia, en donde me veo de forma diferente. Estoy creando nuevos pensamientos acerca de mi ser y de mi vida. Mi nueva forma de pensar se convierte en nuevas experiencias.

Ahora sé y afirmo que formo una unidad con el Próspero Poder del Universo. Y por lo tanto recibo multitud de bienes. La totalidad de las posibilidades está ante mi.

Merezco la vida, una vida buena.
Merezco el amor, abundante amor.
Merezco la salud.
Merezco vivir cómodamente y prosperar.
Merezco la alegría y la felicidad.
Merezco la libertad, la libertad de ser todo lo que puedo ser.
Merezco muchas cosas más que todo eso: merezco todo lo bueno.

El Universo está más que dispuesto a manifestar mis nuevas creencias y yo acepto la abundancia de esta vida con alegría, placer y gratitud. Porque me lo merezco, lo acepto y sé que es verdad. Así Es. Gracias, gracias, gracias Amado Universo!."