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jueves, 18 de septiembre de 2014

"EL SENDERO DEL MAGO", DEEPAK CHOPRA (LIBRO PDF Y AUDIO LIBRO).


"EL SENDERO DEL MAGO", DEEPAK CHOPRA.

Leccion 1:

- Hay un mago dentro de cada uno de nosotros

- Un mago que lo ve y lo sabe todo. 
- El mago está más allá de los contrarios de luz y oscuridad, bien y mal, placer y dolor.
- Todo lo que el mago ve tiene sus raíces en el mundo invisible. 
- La naturaleza refleja los estados de ánimo del mago. 
- El cuerpo y la mente podrán dormir pero el mago vela permanentemente. 
- El mago posee el secreto de la inmortalidad.

“Toma”, dijo Merlín un día, mientras ponía un plato de sopa delante del joven Arturo. “Prueba”.

Arturo lo hizo, no sin vacilar. Era un potaje exquisito de carne de venado y raíces silvestres, misteriosamente sazonado por Merlín en un momento en que Arturo le daba la espalda. En realidad, la sopa estaba deliciosa y Arturo se apresuró a hundir la cuchara de nuevo, justo en el momento en que le arrebataban el plato de las manos.

“Espera, quiero más”, masculló con la boca llena todavía. Merlín sacudió la cabeza. “Todo el banquete está
en esa primera cucharada”, le advirtió.

Al principio, Arturo sintió una oleada de frustración y desilusión, pero luego se dio cuenta de que se sentía satisfecho, como si hubiese consumido todo el plato. Más tarde, mientras dormitaba debajo de un árbol, Merlín se aproximó y le dejó un plato lleno de sopa al lado. Mientras se alejaba, el mago murmuró: “Sólo recuerda:

¿De qué me habrían servido todos esos años en la escuela de magia, si no hubiera podido enseñártelo todo en la primera lección?”.

Para comprender la lección:

Se necesita toda una vida para aprender lo que el mago tiene para enseñar, pero todo lo que ha de desenvolverse a través de años y decenios está a nuestro alcance en la primera lección de Merlín. 

En ella el mago se presenta. Describe su enfoque ante la vida, consistente en resolver los enigmas más profundos de la mortalidad y la inmortalidad. Y todo eso sucede en forma mágica. En primer lugar, Merlín no se presenta realmente en forma física. Las formas le tienen sin cuidado. Ha visto el pasar de muchos mundos, ha sobrevivido a siglos de cataclismos, y su reacción ante todo es la misma: él ve.


Los magos son videntes. ¿Qué ven? La realidad en su conjunto, no en sus diversos componentes. “¿Siempre fuiste mago?”, preguntó el joven Arturo.

“¿Cómo habría podido serlo?”, contestó Merlín. “En un tiempo iba por ahí como tú y, cuando miraba a una persona, lo único que veía era una forma de carne y hueso. 

Pero con el tiempo comencé a notar que las personas habitan en una casa que se extiende más allá de ese cuerpo — las personas infelices, con emociones encontradas, viven en casas desordenadas; las personas felices y satisfechas habitan en casas ordenadas. Fue una observación simple, pero después de un tiempo concluí que cuando veo una casa, en realidad estoy viendo un poco más de la persona.

“Después se amplió mi visión. Cuando veía a una persona, no podía evitar ver también a su familia y a sus amigos. esas eran extensiones de la persona, que me decían mucho más acerca de quién era ella en realidad.
Y mi visión continuó expandiéndose. Comencé a ver debajo de la máscara de la apariencia física. 

Vi emociones, deseos, temores, anhelos y sueños. También éstos son parte de una persona, si se tienen los ojos para apreciarlos.

“Comencé a observar la energía que emana de cada persona. Para entonces, el conjunto físico de carne y huesos había pasado a ser casi insignificante para mí, y al poco tiempo veía mundos dentro de mundos en todas las personas con quienes me encontraba. Entonces me di cuenta de que todo ser vivo es el universo entero, sólo que cada vez lleva un disfraz diferente”.

“¿Eso es posible realmente?”, preguntó Arturo.

“Llegará el día en que te darás cuenta de que todo el universo vive dentro de ti, y entonces serás un mago.

Como mago, no vives en el mundo, el mundo vive dentro de ti.

“Durante centurias la gente ha buscado a los magos donde quiera que se encuentren — en bosques impenetrables o en cuevas, torres o templos. El mago también ha existido con distintos nombres — filósofo, mago, vidente, chamán, gurú. ‘Dinos por qué sufrimos. Dinos por qué envejecemos y morimos. 

Dinos por qué somos tan débiles para forjamos una buena vida’. Sólo ante el mago han podido los mortales descargarse de tantos interrogantes difíciles.

“Tras escuchar atentamente, los magos, maestros y gurús han respondido siempre lo mismo: “Puedo resolver toda esa masa de ignorancia y dolor sólo si tú comprendes una sola cosa. Yo estoy dentro de ti. 

Esta otra persona con quien crees estar hablando no es distinta. Somos una sola persona y en ese nivel en el cual estamos unidas, ninguno de tus problemas existe”’. 

Una vez que Arturo se lamentó que Merlín lo mantenía en el bosque y apenas le permitía vislumbrar el mundo de vez en cuando, el anciano se burló: “¿El mundo? ¿Cómo crees que viven esas personas, aquéllas que has visto en el pueblo?


Se preocupan por el placer y el dolor, y buscan ansiosas el primero mientras evitan desesperadamente el segundo. Están vivas, pero desperdician la vida y se preocupan por la muerte. Viven obsesionadas por la riqueza o la pobreza, y esa obsesión alimenta sus temores más profundos. Por fortuna, el mago interior no experimenta nada de eso. Puesto que ve la verdad, no ve la falsedad, porque el juego de los contrarios — placer y dolor, riqueza y pobreza, bien y mal — parece real sólo hasta el momento en que se aprende a ver dentro del marco más amplio del mago. Sin embargo, es imposible negar que ese drama de la vida cotidiana es muy real para las personas comunes y comentes. 

La apariencia exterior de la vida es la vida, si lo único en lo cual uno cree es en lo que le dicen los sentidos, lo que uno ve y siente. Los mortales han buscado a los magos para resolver su obsesión por las apariencias y su anhelo por encontrar significado. Debe haber algo más allá de lo que estamos viviendo, pensaron los mortales, sin saber exactamente lo que ese algo más podría ser. “Dedica tiempo a reflexionar no sobre lo que ves, sino sobre por qué lo ves”, le aconsejó Merlín a Arturo. 

Por consiguiente, la primera lección se reduce a lo siguiente: Es preciso mirar más allá del yo limitado para ver el yo ilimitado. Perforar la máscara de la mortalidad para encontrar al mago. El vive dentro de nosotros y solamente ahí. Una vez que lo hallemos también seremos videntes. Pero aquello que hemos de poder ver llega solamente a su propio ritmo, paso a paso. Antes de verlo, vendrá la sensación de que la vida es algo más de lo que estamos viviendo. Es como una voz suave que susurra: “Encuéntrame”. Esa voz que llama es tranquila, calmada, está en paz dentro de sí misma, pero también es esquiva. Es la voz del mago, pero también es nuestra voz.


Para vivir la lección:


Las frases de Merlín operan sutilmente, como el agua que se cuela dentro de la tierra. El agua que hoy brota en manantiales cayó en forma de lluvia hace miles, hasta millones de años. Nadie sabe mayor cosa sobre la vida de esta agua oculta, a dónde va, qué le sucede entre las rocas del subsuelo. Pero un día, liberada por la gravedad, sale de las profundidades oscuras y, como por encanto, brota pura y fresca.

Así sucede con Merlín. Si nos sentamos en silencio y escuchamos durante algunos minutos, las palabras comenzarán a penetrar. Hay que dejar que eso suceda y después permitir que la sabiduría haga lo suyo. No hay que esperar ni prever ningún resultado, sino estar atentos a lo que pueda suceder. Cualquier cosa que suceda será buena.

La primera lección es sobre encontrar al mago y apreciar su punto de vista, el cual es muy diferente del adoptado por la mente o las emociones. Las emociones sienten y reaccionan. Son inmediatas, como los tentáculos de la anémona de mar que se retuercen instantáneamente en respuesta a una sensación. El dolor provoca la contracción emocional; el placer genera un sentimiento de expansión y liberación.

Por otro lado, la mente es menos inmediata. Lleva un registro gigantesco de recuerdos, los cuales le agrada repasar constantemente. Compara los nuevos con los viejos y toma una decisión: esto es bueno, aquello es malo, esto vale la pena repetirlo, aquello no. Así, las emociones generan una respuesta inmediata, impensada frente a cualquier situación, como el bebé que sonríe o llora espontáneamente. Pero la mente consulta su banco de memoria y proporciona una reacción retardada.

El mago no reacciona de ninguna de estas dos maneras, ni inmediata ni tardíamente — Merlín sencillamente es. Ve el mundo y le permite ser como es. Sin embargo, no es un acto pasivo. La base de todo lo que existe en el mundo del mago descansa sobre el conocimiento de que “Todo esto soy yo mismo”. Por lo tanto, al aceptar el mundo como es, el mago lo ve todo bajo la luz de la auto-aceptación, que es la luz del amor.

Parece extraño que la definición del mago sobre el amor esté envuelta en silencio. Para las emociones, el amor es una oleada de sentimiento, una atracción muy activa hacia un estímulo abrumador. 


La mente tiene sus propios estilos, pero no son muy distintos: la mente ama todo aquello que le repite un recuerdo placentero del pasado. “Me encanta esto” básicamente quiere decir: “Me encanta repetir eso que fue tan maravilloso antes”. 

Por consiguiente, tanto la mente como las emociones son selectivas. Seleccionar y escoger no tiene nada malo, pero demanda esfuerzo. Aunque a todos nos han enseñado que el esfuerzo es bueno, que nada puede lograrse sin trabajo, eso no es cierto. La existencia no se logra con esfuerzo; el amor no se logra con esfuerzo. En un plano más sutil, la selección y la escogencia también implican rechazo. La mente se concentra en una cosa a la vez. Antes de poder decir: “Me agrada eso”, es necesario rechazar todas las demás opciones.  Las cosas que solemos rechazar tienen un viso de temor. La mente y las emociones no son imparciales ante el dolor y el sufrimiento; los temen y rechazan. Este hábito de seleccionar y escoger acaba por demandar mucha energía, puesto que nuestra mente permanece vigilante, constantemente alerta para cerciorarse de que jamás se repitan el dolor, la desilusión, la soledad y muchas otras experiencias dolorosas. 



¿Qué espacio le queda al silencio? 

Sin silencio el mago no tiene espacio. Sin silencio no es posible apreciar realmente la vida, cuyas fibras más sutiles son tan delicadas como un botón de rosa. Cuando los mortales recurrían a los magos para pedirles consejo, lo hacían porque se daban cuenta que ellos no vivían atemorizados. 



Los magos aceptan, incluso acogen, todo lo que les sucede. “¿Cómo logran tener esa paz?” les preguntaban los mortales. Y la respuesta de los magos era: “Busquen dentro de ustedes mismos, donde sólo hay paz”.



Así, el primer paso hacia el mundo de Merlín es reconocer que existe — con eso basta. Al sentarse a reflexionar sobre esta lección es probable que la mente se rebele, rechazando la noción misma de que exista otro punto de vista válido, un camino distinto al propio. Las emociones quizás se unan a esa ola de desconfianza, angustia, aburrimiento, escepticismo y desdén, lo que sea que surja. No hay que resistirse a esos sentimientos. Sencillamente son la forma habitual de seleccionar y escoger. 


Rechazando la mente se coloca en primer plano. Durante años nos ha servido fielmente, alejando de nosotros las cosas desagradables. La pregunta es si las tácticas de la mente realmente han funcionado. Es probable que la mente logre hacemos inteligentes, pero está mal equipada para darnos la felicidad, la realización y la paz.


Merlín no discute con la mente. Todos los debates son producto del pensamiento, y el mago no piensa. El mago observa. Y ahí está la clave de lo milagroso, porque todo lo que vemos en nuestro mundo interior podemos hacerlo realidad en el mundo exterior. Vivamos la primera lección, permitamos que el agua de la sabiduría se cuele a través de pasajes secretos hacia el interior de nuestro ser, y observemos.

El mago está dentro de nosotros y solamente ansia una cosa:  Nacer.



*Fuente: Extracto del Libro "El camino de la Sabiduría" (El Camino del Mago.lección 1) de Deepak Chopra.



Libro PDF para descarga directa a tu computadora a traves del siguiente link:



Audio libro completo "El Sendero Del Mago":




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sábado, 18 de enero de 2014

LA MAGIA DE LA EXISTENCIA, DEEPAK CHOPRA


La magia de la existencia, Por Deepak Chopra.

Somos nuestro propio alquimista, encargados de transmutar constantemente las células sin vida, en la encarnación viva de nosotros mismos.

Este es el acto más creativo y mágico que podemos realizar… Para reclutar la ayuda de un Mago, debemos ser fuertes en la Verdad, no obstinados en nuestros juicios.

La Alquimia es el arte de la Transformación. Según las enseñanzas de los Magos, los secretos de la Alquimia existen para hacer pasar a los mortales de un estado de sufrimiento e ignorancia a un estado de iluminación y dicha.

MERLÍN dijo una vez: “La alquimia opera en todo momento; es imposible impedir las transformaciones que se presentan en todos los niveles de la vida.

Es tu transformación lo que me interesa. Comparada con eso la transformación de un metal inferior en oro es una minucia “La alquimia es una búsqueda y esa búsqueda tiene siempre un mismo propósito: hallar la Perfección…. De la misma manera como el oro es el más perfecto de los metales porque no se corrompe, la Perfección en el ser humano significa: liberarse del dolor, sufrimiento, la duda y el temor. –“ ¿Pero que pasa si los seres humanos no logramos llegar a la peerfección? ¿Qué tal si en realidad somos tan débiles e imperfectos como parecemos?..”– preguntó Arturo… – “El secreto no está en cómo buscar”, contestó MERLÍN, “sino en hasta dónde buscar..Las búsquedas son aventuras personales, y cada paso debe darse en soledad.”

- Pero MERLÍN tenía mucho que decirle a Arturo, antes que iniciara su búsqueda. – “Te he dicho muchas veces, que ese montón de carne y huesos no es tu cuerpo; que esta personalidad limitada que experimentas no eres tú.

Tu cuerpo realmente es infinito y uno con el Universo.

Tu Espíritu abarca a todos los demás espíritus y no tiene límites en el espacio o tiempo. El trabajo de la Alquimia te permitirá vislumbrar estas verdades”.

- Cuando MERLÍN dijo estas palabras, la era de los Magos casi terminaba para dar paso a una nueva época, regida por la razón. La razón sostiene que la Alquimia es imposible, y a medida que los Magos fueron quedando relegados a la penumbra de la leyenda.., las personas comenzaron a aceptar que en realidad estaban limitadas a vivir como montones finitos de carne y hueso, en pequeños rincones del tiempo y el espacio. Incluso cuando siendo niño, Arturo estaba deseoso de emprender su primera búsqueda, y esperaba ansiosamente un caballo y un mapa.

Pero MERLIN le dijo: – “Los mapas no sirven para nada en el lugar a donde vas, porque el territorio que te espera cambia constantemente, sería como hacer el mapa de un río”..-

- ” Una vez que aceptamos que somos el flujo de la vida, la búsqueda de la perfección se convierte en una aventura más allá de lo finito. Las cosas que son perfectas dentro de nosotros son la Esencia, el Ser y el Amor.., y es imposible limitarlas en el tiempo y el espacio.La Esencia, el Ser y el Amor que componen al ser humano, tienen una vida propia que comienza y termina con la conciencia invisible..” –

“ Puedo verte en forma de nube de energía”-, le dijo MERLÍN a Arturo. – ” Y tu puedes verme de igual manera. Pero aún así, eso no es nuestro verdadero YO. Las energías son sólo un material más, pero a un nivel más sutil ”.. – —“¿Qué clase de energías?”— preguntó Arturo. – “ Llamémosle Luz y Sombra, que juegan alrededor de tu forma mientras sientes y piensas. La Luz cambia, dependiendo si estás triste o alegre, inspirado o fatigado.

Algunos mortales pasan por este mundo como Luces resplandecientes… mientras que otros lo hacen como sombras negras.
Pero independientemente de la Luz, esta no es tan real como el silencio puro que hay en tu interior”.- —“¿Por qué no me veo a mí mismo como tu lo haces?”— preguntó Arturo. – ” Porque esas energías actúan como capas: algunas son densas y otras livianas y no hay dos personas que estén compuestas de la misma manera.

Mientras que no te deshagas de esas capas, no podrás reconocer el núcleo brillante y Eterno que anida en tu centro”.-
- “Según la Alquimia, los cuatro elementos -tierra, agua, fuego y aire- se combinan para llegar al mágico producto denominado vida. No hay duda de que estamos hechos de tierra, aire y agua modificados a partir de una forma preliminar, como el alimento.
Sin embargo no es posible destilar el fuego que anima estos elementos sin vida porque no es un fuego visible ni siquiera un calor metabólico.- Es el fuego de la Transformación, los transformadores y los transformados. Somos nuestro propio Alquimista, encargados de Transmutar constantemente las células sin vida en la encarnación viva de nosotros mismos.

ESTE ES EL ACTO MÁS CREATIVO Y MÁGICO que podemos realizar.

Extracto del libro: ”El Sendero del Mago”, de Deepak Chopra.

viernes, 19 de julio de 2013

EL SENDERO DEL MAGO



-El Sendero del Mago-

"Hay un mago dentro de cada uno de nosotros un mago que lo ve y lo sabe todo.
El mago está más allá de los contrarios de luz y oscuridad, bien y mal, placer y dolor
Todo lo que el mago ve tiene sus raíces en el mundo invisible.
La naturaleza refleja los estados de ánimo del mago. El cuerpo y la mente podrán dormir
pero el mago vela permanentemente.
El mago posee el secreto de la inmortalidad.

La magia sólo podrá retornar con el regreso de la inocencia. La esencia del mago es la transformación.

El mago observa los ires y venires del mundo, pero su alma habita en el ámbito de la luz.
El paisaje cambia, el observador permanece igual. El cuerpo es sólo el sitio al que los recuerdos llaman hogar.

¿Quien soy yo? es la única pregunta que vale la pena hacerse y la única que nunca se responde.
Nuestro destino es representar una infinidad de papeles, pero esos papeles no somos nosotros mismos. El espíritu no tiene lugar, pero deja tras de sí una huella a la cual llamamos cuerpo.
Un mago no se considera a sí mismo un suceso local que sueña un mundo más grande.
Un mago es un mundo que sueña sucesos locales.

Los magos no creen en la muerte.
A la luz de la consciencia, todo vive.
No hay principios ni final es. Para el mago,
éstos no son más que fabricaciones de la mente.
Para estar totalmente vivo, es preciso estar muerto para el pasado.
Las moléculas se disuelven y desaparecen,
pero la consciencia sobrevive a la muerte de la materia en la cual se aloja.



La consciencia del mago es un campo omnipresente. Las corrientes de conocimiento presentes en el campo son eternas y fluyen para siempre.
En los momentos de revelación están contenidos siglos de conocimiento.
Vivimos como ondas de energía en el vasto océano de la energía.
Cuando dejamos de lado el ego, tenemos acceso a la totalidad de la memoria.

Cuando se limpian las puertas de la percepción, comenzamos a ver el mundo invisible — el mundo del mago.
Hay un manantial de vida dentro de cada uno
de nosotros, a donde podemos ir en busca de limpieza y transformación.
La purificación consiste en liberarse de las toxinas
de la vida: las emociones tóxicas, los pensamientos tóxicos, las relaciones tóxicas.
Todos los cuerpos vivos, físicos y sutiles, son manojos de energía que se pueden percibir
directamente.



El poder es una espada de doble filo. El poder del ego busca controlar y dominar El poder del mago es el poder del amor
El asiento del poder está en el yo interior
El ego nos persigue como una sombra oscura.
Su poder intoxica y crea adicción, pero en últimas destruye.
El choque eterno del poder termina en la unidad.

El mago vive en estado de conocimiento.
Este conocimiento dirige su propia satisfacción.
El campo de la consciencia se organiza alrededor de nuestras intenciones.
El conocimiento y la intención son fuerzas. Aquello que tenemos intención de hacer modifica el campo a nuestro favor.
Las intenciones comprimidas en palabras encierran un poder mágico.
El mago no trata de resolver el misterio de la vida. Está aquí para vivirla.

Todos tenemos un yo-sombra que es parte de nuestra realidad total.
El yo-sombra no está aquí para lastimarnos sino para señalar nuestros vados.
Cuando acogemos a la sombra, ésta sana. Cuando sana, se convierte en amor
Cuando aprendamos a vivir con todas nuestras cualidades opuestas, viviremos nuestro yo total, al igual que el mago.

El mago es el maestro de la alquimia. La alquimia es transformación.
La búsqueda de la perfección se inicia a través de la alquimia.
Somos el mundo. Cuando nos transformemos, el mundo en el cual vivimos también se transformará. Las metas de la búsqueda, heroísmo, esperanza, gracia y amor son el legado de lo eterno.
Para reclutar la ayuda del mago, debemos ser fuertes en la verdad, no obstinados en nuestros juicios.


La sabiduría vive y, por lo tanto, siempre es imprevisible.
El orden es otra cara del caos, el caos es otra cara del orden.
La incertidumbre interior es la puerta hacia la sabiduría.
El aventurero siempre irá acompañado de la inseguridad, pero aunque tropieza, nunca cae. El orden humano está hecho de reglas. El orden del mago no tiene reglas, fluye con la naturaleza de la vida.

La realidad que experimentamos es el reflejo de nuestras expectativas.
Si proyectamos las mismas imágenes todos los días, nuestra realidad será idéntica día tras día.
Cuando la atención es perfecta, crea orden y claridad a partir del caos y la confusión.

Los magos no sufren ante una perdida porque sólo lo irreal puede perderse.
Aun que perdamos todo, lo real seguirá existiendo. En medio de los escombros de la devastación
y el desastre, hay tesoros ocultos. Cuando busques entre las cenizas, mira bien.



En la medida en que conocemos el amor, nos convertimos en amor
El amor es más que una emoción. Es una fuerza de la naturaleza y, por lo tanto, debe contener
la verdad.
Al pronunciar la palabra “amor» quizás captamos la sensación, pero su esencia no se puede expresar con palabras.
El amor más puro se encuentra donde menos lo esperamos: en el desapego.

Más allá de la vigilia, el sueño y la ensoñación, hay un número infinito de planos de consciencia. El mago existe simultáneamente
en todas las épocas. El mago ve versiones infinitas de cada suceso. Las líneas rectas del tiempo en realidad son los hilos de una red que se extiende hasta el infinito.

Quienes buscan jamás se extravían porque el espíritu los llama constantemente.
Quienes buscan reciben pistas de mundo espiritual permanentemente. Las personas corrientes
dan a estas pistas el nombre de coincidencias.
Para el mago las coincidencias no existen. Cada suceso existe para develar otra capa del alma.
El espíritu desea encontrarnos. Para aceptar su invitación, debemos estar desprotegidas.
Al buscar; comencemos por el corazón.
El corazón es el hogar de la verdad.



Podemos vivir la inmortalidad en medio de la mortalidad.
El tiempo y la eternidad no son opuestos. Como la eternidad lo abarca todo, no tiene Contrario.
A nivel del ego, luchamos por resolver nuestros problemas. Para el espíritu, esa lucha
es el problema.
El mago es consciente de la batalla entre el ego y el espíritu, pero sabe que los dos son inmortales y no pueden morir.
Todos los aspectos de nuestro yo son inmortales, hasta las partes a las cuales juzgamos más duramente.

Los magos jamás condenan el deseo. Fue siguiendo sus deseos como se convirtieron en magos.
Todo deseo nace de un deseo anterior La cadena del deseo jamás termina. Es la vida misma.
No consideres inútil o equivocado ninguno de tus deseos — algún día todos se cumplirán.
Los deseos son semillas a la espera de la estación propicia para germinar De una sola semilla
de deseo nacen bosques completos.
Aprecia cada uno de los deseos de tu corazón,por trivial que parezca. Un día, esos deseos triviales te conducirán hasta Dios."