Seguidores

Mostrando las entradas con la etiqueta Conversaciones con Dios. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Conversaciones con Dios. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de abril de 2015

CONVERSACIONES CON DIOS, NEALE DONALD WALSCH


“Conversaciones con Dios” - Neale Donald Walsch

¿Cuantas versiones conocemos sobre el origen del Universo y cual es el objetivo de nuestra participación en este mundo? 

Analicemos esta versión que a mí en lo personal me parece muy explícita, lógica desde nuestra lógica terrenal y verdadera, cada quien deberá consultar en lo más profundo de su corazón y evitar en lo posible juicios derivados de la mente ya que ésta, nuestra mente, se encuentra llena de prejuicios, dogmas y creencias impuestas por religiones basadas en el miedo. Ampliemos un poco nuestra conciencia y a través de estas líneas podremos dar respuesta a muchas dudas sobre nuestro origen y participación en el Universo, principalmente sobre nuestro objetivo principal en nuestro paso por el mundo físico.

Extracto tomado del libro “Conversaciones con Dios”, en este libro el escritor hace una serie de preguntas que son contestadas por Dios a través de su mente, verdad para algunos, ficción o blasfemia para otros, ustedes mismos juzguen. Para mí es verdad, mi corazón me lo dice.

P.- ¿La vida no es una escuela?

R.- No.


P.- ¿No estamos aquí para aprender?

R.- No,

P.- Entonces ¿por qué estamos aquí?

R.- Para recordar, y re-crear, Quienes Son. Se los he dicho una y otra vez, y no Me creen. Pero así ha de ser; ya que, verdaderamente, si no se crean como Quienes Son, no pueden ser.

P.- Volvamos a lo de la escuela. He escuchado a un maestro tras otro decirnos que la vida es una escuela. 

R.- La escuela es un lugar adonde uno va si hay algo que uno no sabe y quiere saber. No es un lugar adonde uno va si ya sabe algo y simplemente quiere experimentar su sabiduría. La vida (como la llaman) es una oportunidad para ustedes de saber experimentalmente lo que ya saben conceptualmente. No necesitan aprender nada al respecto. Necesitan simplemente recordar lo que ya saben, y obrar en consecuencia.


P.- No estoy seguro de entenderlo.

R.- Empecemos por aquí El alma -su alma- ya sabe todo lo que se puede saber en todo momento. Nada se le oculta, nada desconoce. Pero saberlo no es suficiente. El alma aspira a experimentarlo. Pueden saber que son generosos, pero a menos que hagan algo que demuestre generosidad, no tienen sino un concepto. Pueden saber que son amables, pero a menos que hagan algo que demuestre amabilidad con alguien, no tienen sino una idea sobre ustedes mismos. El único deseo de sus almas es convertir ese magnífico concepto de sí misma en su mayor experiencia. En tanto el concepto no se convierta en experiencia, todo lo que hay es especulación. Yo he estado especulando sobre Mí mismo durante mucho tiempo. Más del que tú y Yo podríamos recordar conjuntamente. Más que la edad del universo multiplicada por si misma. ¡Ve, pues, qué joven es -qué nueva es- Mi experiencia de Mí mismo!  

P.- Me he perdido de nuevo. ¿Tu experiencia de Ti mismo? 

R.- Sí. Permíteme que te lo explique de este modo: En el principio, lo que “Es” (Dios) era todo lo que había, y no había nada más. Pero Todo Lo Que “Es” no podía conocerse a sí mismo, pues Todo Lo Que “Es” era todo lo que había, y no había nada más. Así, Todo lo Que “Es”... no era, ya que, en ausencia de cualquier otra cosa, Todo lo Que “Es” no es. Este es el gran «Es - No Es» al que han aludido los Místicos desde el principio de los tiempos. Ahora bien, Todo lo Que “Es” sabía que era todo lo que había; pero eso no era suficiente, puesto que sólo podía conocer su total magnificencia conceptualmente, no experiencialmente. Sin embargo, es la experiencia de sí mismo lo que anhelaba, puesto que quería saber que le apetecía ser tan magnífico. Aun así eso era imposible, ya que el propio término magnífico es un término relativo. Todo lo Que “Es” no podía saber que le apetecía ser magnífico a menos que lo que no es lo descubriera. 

En ausencia de lo que no es, lo que “Es” no es. ¿Lo entiendes? 

Creo que sí. Continúa. 

De acuerdo. Lo único que Todo lo Que “Es” sabía es que no había nada más. Así no podía, ni lograría nunca conocerse a Sí mismo desde un punto de referencia exterior a Sí mismo: dicho punto de referencia no existía. Sólo existía un punto de referencia, y era el único lugar interior. El «Es- No Es». El «Soy - No Soy». Aun así el Todo de Todo decidió conocerse experimentalmente. 

Esta energía -pura, invisible, inaudible, inobservada y, por lo tanto, desconocida por cualquier otra energía- decidió experimentarse a Sí misma como la total magnificencia que era. Para ello, se dio cuenta de que habría de utilizar un punto de referencia interior. Se hizo el razonamiento, totalmente correcto, de que cualquier parte de sí mismo había de ser necesariamente menos que el total y, por tanto, si simplemente se dividía a sí mismo en partes, cada parte, al ser menos que el total, podía mirar al resto de Sí mismo y ver su magnificencia. Así, Todo lo Que “Es” se dividió a Sí mismo, convirtiéndose, en un momento glorioso, en lo que es esto y lo que es aquello. Por primera vez, existían esto y aquello completamente separados lo uno de lo otro. Y aun así, existían simultáneamente; tal como sucedía con todo lo que no era ninguno de los dos. Así, de repente existían tres elementos: lo que está aquí; lo que está allí; y lo que no está ni aquí ni allí, pero que debe existir para que aquí y allí existan. 

Es la nada la que sostiene al todo. Es el no-espacio el que sostiene al espacio. Es el todo el que sostiene a las partes. 

¿Lo entiendes? ¿Me sigues? 

Creo que sí, realmente. Lo creas o no, lo has ilustrado de una forma tan clara que creo que verdaderamente lo entiendo.

Voy a ir más lejos. Esa nada que sostiene al todo es lo que algunas personas llaman Dios. Pero eso tampoco resulta acertado, puesto que sugiere que existe algo que Dios no es; a saber, todo lo que no es «nada».

Pero Yo soy Todas Las Cosas -visibles e invisibles-, de modo que esta descripción de Mí como el Gran Invisible, la Nada, el No-Espacio, una definición de Dios esencialmente Mística, al modo oriental, no resulta más acertada que la descripción esencialmente práctica, al modo occidental, de Dios como todo lo visible. Quienes creen que Dios es Todo lo Que Es y Todo lo Que No Es son quienes lo entienden correctamente.  

Ahora bien, al crear lo que está «aquí» y lo que está «allí», Dios hizo posible que Dios se conociera así mismo. En el momento de esta gran explosión de su interior, Dios creó la relatividad el mayor don que se hizo nunca a sí mismo. De este modo, la relación es el mayor don que Dios les hizo nunca; pero discutiremos este aspecto más adelante.

Así pues, a partir de la Nada surgió el Todo; por cierto, un acontecimiento espiritual del todo coherente con lo que vuestros científicos llaman la teoría del Big Bang.

Como todos los elementos se hallaban en movimiento, se creó el tiempo, puesto que algo que primero estaba aquí luego estaba allí, y el periodo que empleaba en ir de aquí a allí resultaba mensurable.  

Exactamente como las partes de Sí mismo visibles empezaron a definirse por sí mismas, unas «en relación» con las otras, así sucedió también con las partes invisibles.

Dios sabía que, para que existiera el amor -y se conociera a sí mismo como puro amor-había de existir también su contrario. Así Dios creó voluntariamente la gran polaridad: el opuesto absoluto del amor -todo lo que el amor no es- que ahora llamamos temor. Desde el momento en que existía el temor, el amor podía existir como algo que se podía experimentar.

Es a esta creación de dualidad entre el amor y su contrario a la que se refieren los humanos, en sus diversas mitologías, como el nacimiento del diablo, la caída de Adán. la rebelión de Satán, etc. Del mismo modo que han decidido personificar el amor puro en el personaje que llaman Dios, también han decidido personificar el temor abyecto en el personaje que llaman el demonio.

En la Tierra, algunos han establecido mitologías algo más elaboradas en tomo a este acontecimiento, completadas con argumentos de batallas y guerras, soldados angélicos y guerreros diabólicos, las fuerzas del bien y del mal, de la luz y la oscuridad. Esta mitología ha constituido el primer intento por parte de los hombres de entender, y explicar a los demás de manera que pudieran entenderlo, un acontecimiento cósmico del que el alma humana es profundamente consciente, pero que la mente apenas puede concebir.

Al dar el universo como una versión dividida de si mismo, Dios produjo, a partir de la energía pura, todo lo que ahora existe; tanto lo visible como lo invisible.

En otras palabras, no sólo se creaba de este modo el universo físico, sino también el universo metafísico. La parte de Dios que forma el segundo término de la ecuación «Soy - No Soy» explotó también en un infinito número de unidades más pequeñas que el conjunto. A estas unidades de energía las llamarían espíritus.

En algunas de vuestras mitologías religiosas se afirma que «Dios Padre» tiene muchos hijos espirituales. Este paralelismo con la experiencia humana de la vida que se multiplica parece ser el único modo de que las masas puedan captar en realidad la idea de la súbita aparición -la súbita existencia- de innumerables espíritus en el «Reino de los Cielos». En este caso, sus cuentos e historias Míticas no se hallan tan lejos de la realidad última, puesto que los infinitos espíritus, comprendiendo la totalidad de Mí; son, en un sentido cósmico, Mi descendencia.

Mi divino propósito al dividirme era crear suficientes partes de Mí como para poder conocerme a Mí mismo experimentalmente. Sólo hay una manera en que el Creador puede conocerse experimentalmente en cuanto Creador, y es creando. Así, di a cada una de las innumerables partes de Mí (a todos Mis hijos espirituales) el mismo poder de crear que Yo poseo en su totalidad. 

A eso es a lo que se refiere su religión cuando afirma que fueron credos «a imagen y semejanza de Dios». Esto no significa como han dicho algunos, que nuestros cuerpos físicos fueran iguales (aunque Dios puede adoptar cualquier forma física que quiera para un determinado propósito). 

Significa que nuestra esencia es la misma. Estamos hechos de la misma sustancia, ¡SOMOS «la misma sustancia»! Con las mismas propiedades y capacidades, incluyendo la capacidad de crear realidad física de un soplo.

Mi propósito al crearlos a ustedes, Mi descendencia espiritual, era conocerme a Mí mismo como siendo Dios. No tenía modo de hacerlo, salvo a través de ustedes. Así, se puede decir (y se ha dicho muchas veces) que Mi propósito respecto a ustedes es que ustedes se conozcan como siendo Yo. Esto parece extraordinariamente simple, pero resulta muy complejo, ya que sólo hay un modo de conocerse como siendo Yo, y es conocerse primero como siendo no Yo.

Ahora trata de seguirme -esfuérzate por no perder el hilo-, ya que el asunto se hace más sutil. ¿Listo?

Creo que sí.

Bien. Recuerda que me has pedido esta explicación. Has estado esperándola durante años. Y me la has pedido en términos profanos, no en doctrinas teológicas o teorías científicas.

Sí; soy consciente de lo que te he pedido.

Y tal como la has pedido te la voy a dar. Ahora bien, para simplificar las cosas, voy a utilizar su modelo mitológico de los hijos de Dios como la base de Mi exposición, ya que se trata de un modelo con el que están familiarizados, y en muchos aspectos no resulta tan lejano. Así; volvamos a cómo se desarrolla este proceso de auto-conocimiento.

Sólo había un modo de que Yo motivara a todos Mis hijos espirituales a conocerse a sí mismos como partes de Mí; y era simplemente diciéndoselo. Y eso hice. Pero, como puedes ver, no era suficiente para el Espíritu conocerme simplemente como siendo Dios, o parte de Dios, o hijo de Dios, o heredero del Reino (o cualquier mitología que quieras utilizar). Como ya he explicado, conocer algo y experimentarlo son dos cosas distintas. 

El Espíritu anhelaba conocerse experiencialmente (¡como Yo hice!). La conciencia conceptual no era suficiente para ustedes. Así ideé un plan. Es la idea más extraordinaria de todo el universo; y también la colaboración más espectacular. Digo «colaboración» porque todos ustedes están en esto conmigo. Con este plan, ustedes, en cuanto espíritu puro, entrarían en el universo físico recién creado. 

Y ello porque lo físico es la única manera de conocer experiencialmente lo que se conoce conceptualmente. Esta es, en efecto, la razón por la que he creado el cosmos físico para empezar, así como el sistema de relatividad que lo gobierna, y toda la creación.

Una vez en el universo físico, ustedes, Mis hijos espirituales, pueden experimentar lo que saben de ustedes mismos; pero primero deben de pasar por conocer lo contrario. Para explicarlo de una manera sencilla, no pueden conocerse a ustedes mismos en su grandeza a menos que -y hasta que- sean conscientes de su pequeñez. No pueden experimentar lo que ustedes llaman importante a menos que también pasen por conocer lo insignificante. Llevado a sus últimas consecuencias lógicas, no pueden experimentarse a ustedes mismos como lo que realmente son hasta que se hayan enfrentado a lo que no son. Este es el propósito de la teoría de la relatividad y de toda la vida física. Por eso es por lo que no son tal como ustedes se han definido.

Ahora bien, en el caso del conocimiento último -en el caso del conocimiento de ustedes mismos como siendo el Creador-, no pueden experimentar su propio Yo como creador a menos que -y hasta que- creen. Y no pueden crearse a ustedes mismos en tanto no se descreen a ustedes mismos. 

En cierto sentido, tienen primero que «no ser», con el fin se ser. ¿Me sigues?....

Creo que si... 

Quédate con esa idea. Por supuesto, no hay ninguna manera de que no sean quienes son y lo que son, simplemente lo son, espíritu puro, creador, siempre lo han sido y siempre lo serán. Así pues, hicieron lo mejor que podían hacer. Procuraron olvidar Quienes Son Realmente.

Una vez entrados en el universo físico, renunciaron a su recuerdo de ustedes mismos. Eso les permite decidir ser Quienes Son, en lugar de encontrarse simplemente siéndolo, por así decir. Es en el acto de decidir ser, y no en estar siendo simplemente lo que son, una parte de Dios, en el que se experimentan a ustedes mismos como siendo con total decisión, que es lo que, por definición, es Dios. Sin embargo, ¿cómo pueden decidir respecto a algo sobre lo que no hay ninguna decisión? No pueden no ser Mi descendencia por mucho que se empeñen; pero sí pueden olvidarlo.

Ustedes son, siempre han sido y siempre serán, una parte divina del todo divino, un miembro del cuerpo. He aquí por qué el acto de reunirse con el todo, de volver a Dios, se llama remembranza.

Verdaderamente deciden re-membrar Quienes Realmente Son, o reunirse junto con las diversas partes de ustedes para experimentar el todo de vosotros; es decir, el Todo de Mí. Su tarea en la Tierra, por lo tanto, no es aprender (puesto que ya saben), sino "re-membrar: Quiénes Son. Y "re-membrar" quiénes son todos los demás. 

He aquí por qué una parte importante de vuestra tarea consiste en recordar a los demás (es decir, recordarles a ellos y acordarse de ellos), de modo que también puedan re-membrar.

Todos sus maravillosos maestros espirituales han hecho precisamente esto. Este es su único objetivo. Es el único objetivo de su alma. 


Les comparto el enlace para que vean la pelicula basada en el best seller "CONVERSACIONES CON DIOS":


miércoles, 25 de junio de 2014

INSTRUCCIONES DE DIOS PARA VIVR EN LA TIERRA:




"Recuerdo que antes de que yo naciera, me preocupaba que no conocía el mundo al que llegaría.

Entonces le pedí a Dios instrucciones para vivir en esta tierra. Dios acercó su voz a mi oído y me dijo:

Sé como el sol.
Levántate temprano y no te acuestes tarde.

Sé como la luna.
Brilla en la oscuridad, pero sométete a la luz mayor.

Sé como los pájaros.
Come, canta, bebe y vuela.

Sé como las flores.
Enamoradas del sol, pero fieles a sus raíces.

Sé como el buen perro.
Obediente, pero nada más a su Señor.

Sé como la fruta.
Bella por fuera, saludable por dentro.

Sé como el día.
Que llega y se retira sin alardes.

Sé como el oasis.
Da tu agua al sediento.

Sé como el río.
Siempre hacia adelante.

Sé como la luciérnaga.
Aunque pequeña, emite su propia luz.

Sé como el agua.
Buena y transparente.

Sé como José.
Cree en tus sueños.

Sé como Lázaro.
Levántate y anda.

Y sobre todas las cosas,
Sé como el cielo: la morada de Dios. "



viernes, 1 de noviembre de 2013

EL DESPERTAR, NEALE DONALD WALSCH


El Despertar....

"Hay personas que no saben y no saben que no saben.

Son totalmente inocentes, y nosotros debemos animarles a saber.

Luego están las personas que no saben, y saben que no saben.

Tienen ganas de saber…

¡¡ Enséñales !!

Luego están las personas que no saben, pero creen que saben.

Estos son peligrosos…

¡¡ Evítales !!

Luego están los que saben pero no saben que lo saben.

… Están dormidos …

¡¡ Despiértales !!

Finalmente están las personas que saben y saben que saben.

Pero no sigas sus pasos.

Porque si ellos saben que saben, ellos no dejarían que les sigas.

Pero escucha las cosas que tengan que decirte.

Porque a lo mejor te dicen alguna cosa que te recuerda a lo que ya sabes…"


- Neale Donald Walsch - Autor del libro “Conversaciones con Dios”.

jueves, 3 de octubre de 2013

LAS NUEVAS REGLAS PARA LA TIERRA, POR NEALE D. WALSCH


LAS NUEVAS REGLAS PARA LA TIERRA

Artículo escrito por Neale Donald Walsch en la revista "CONVERSACIONES CON DIOS".

Desde ahora Las Nuevas Reglas para La Tierra, o los nuevos acuerdos, requieren que demos un salto gigantesco desde donde estamos en este momento hacia la sociedad altamente evolucionada en la que nos podríamos convertir si así lo deseáramos. ¿Cómo damos este salto? Con pequeños pasos, día a día.


1. Actuarás como un ser único en todas las cosas
2. No afirmarás tener la razón
3. No usarás la violencia para resolver los problemas
4. Compartirás y compartirás por igual
5. No juzgarás ni condenarás
6. Amarás sin condiciones
7. Preservarás y protegerás tu hogar: la Tierra
8. No afirmarás ser propietario de nada
9. No afirmarás ser superior a nadie
10. No declararás ser ignorante


Existe una forma para que la Humanidad viva junta en armonía sobre este planeta. La "Paz en la Tierra" no es una meta inalcanzable. Pero será inalcanzable si continuamos operando bajo las mismas reglas y la misma forma de entender la vida que hemos practicado hasta el desastre que parecemos estar viviendo.

Aquí, entonces, está la clave: Tenemos que olvidar lo que creíamos que sabíamos, lo que pensábamos que iba a funcionar y lo que pensábamos que era correcto. Debemos estar dispuestos a re-crear la sociedad de una nueva forma, con nuevos acuerdos.


Acá tenemos algunos puntos que considerar. Propongo Las Nuevas Reglas para la Tierra y por supuesto, las escribí deliberadamente para que parecieran los Diez Mandamientos y así llamar tu atención. En verdad, no hay ningún requerimiento y no hay nada que "tengamos" que hacer en la vida.


Así que la pregunta ahora es ¿Cuál es nuestro deseo? ¿Deseamos vivir voluntariamente unos nuevos acuerdos que reflejen nuestra comprensión sobre cómo eliminar la lucha y la muerte y reemplazar esto con paz y armonía, o queremos continuar viviendo como hasta ahora?

Si escogemos lo primero, acá tenemos un camino que seguir:


1. Actuarás como un ser único en todas las cosas
El mayor problema que tenemos en el planeta es nuestro pensamiento ocreencia sobre la Separación. Insistimos en imaginarnos separados de Dios (si es que acaso creemos que existe un Dios) y separados los unos de los otros. Todos nuestros conflictos mortales y la mayoría de nuestros problemas humanos quedarían eliminados si simplemente decidiéramos que lo opuesto es verdad, que somos Uno con todo y que la Unidad es la naturaleza esencial de todas las cosas .


La Unidad no es Igualdad. En nuestra mano, ningún par de dedos es igual, ni son iguales a nuestro pulgar, sin embargo todos son parte de la misma mano. Es de esta forma en la que podemos comprender la Unidad. Cuando así lo comprendemos, automáticamente le haremos a los otros lo que deseamos que nos hagan a nosotros, porque nos daremos cuenta de que lo que estamos haciendo a otros nos lo estamos haciendo a nosotros mismos. Nada que le hagamos al prójimo, ya sea lo que llamamos bueno o malo, deja de regresar a nosotros. Todo se Devuelve. Así es. Esto es todo lo que hay que saber. Si sabes esto, no tienes que saber nada más sobre como vivir juntos, sobre cómo conducir la política, sobre cómo diseñar la economía, sobre cómo practicar la religión.


En vista de que somos Un Solo Ser, lo que hacemos a otro nos lo hacemos a nosotros mismos, lo que dejamos de hacer por otro, lo dejamos de hacer por nosotros mismos, lo que es bueno para otro es bueno para nosotros y lo que no es bueno para otros tampoco lo es para nosotros. La mayoría de los seres humanos no comprendemos esto. Eso es lo que hace que actuemos de forma demente, haciendo cosas continuamente para molestarnos los unos a los otros.


2. No afirmarás tener la razón
El segundo de los grandes problemas que tenemos en el planeta es nuestracreencia de que "tenemos la razón" sobre algo. Esta creencia ha asesinado más gente que cualquier otra invención de la mente humana. Lo triste de esto es que las cosas que creíamos "correctas" en un momento de la historia - lo suficientemente "correctas" para matar - son las mismas cosas que declaramos que son "equivocadas" sólo unos años después. Nos imaginamos que existe algo "correcto" o "incorrecto" intrínseco en el Universo, y en medio de nuestra arrogancia, nos imaginamos que somos nosotros quienes lo controlamos. Que nosotros estamos claros.

Es nuestro punto de vista y nuestra comprensión y nuestro sistema de valores y nuestra clasificación de rangos y nuestra estructura económica y nuestra creencia religiosa las que son "correctas". Todos los demás están equivocados. ¿Y cómo sabemos esto? Simple. Así lo "dice" Dios. Pero, ¿qué pasaría si Dios no tuviese ninguna preferencia en este sentido? ¿Qué pasaría si Dios tuviese todo lo que necesita? ¿Qué pasaría si Dios no necesitase nada ni de nosotros ni de nadie más y por lo tanto, no tendría ninguna razón para imponer ningún tipo de requerimientos sobre nosotros? ¿Y entonces qué utilizaríamos como medida de lo que es "correcto" o "incorrecto"? Tendríamos que usar otro tipo de medida: Lo Que Funciona y Lo Que No Funciona. Y esto quedaría definido por lo que la sociedad en sí busca experimentar. Nadie en nuestra sociedad demandará estar Absolutamente en lo Correcto sobre nada (mucho menos matar a otro por esto), porque se daría cuenta de que lo absolutamente correcto o absolutamente incorrecto no existe y que Lo Que Funciona y Lo Que No Funciona son evaluaciones subjetivas, tomando en cuenta muchos factores y condiciones .


3. No usarás la violencia para resolver los problemas
Si comprendiésemos que nuestra propia idea o creencia sobre Lo Que Funciona y Lo Que No Funciona podría cambiar a medida que transcurre el tiempo, nunca utilizaríamos la fuerza o la violencia para resolver nuestras diferencias. Tristemente, aceptaríamos que podríamos estar atacando o asesinando a alguien sobre algún asunto con el que podríamos estar de acuerdo en el futuro. Igualmente, si comprendiésemos que Todos Somos Uno, nunca nos atacaríamos, heriríamos o mataríamos, porque comprenderíamos que estaríamos haciéndonos esto a nosotros mismos - y que nosotros, tarde o temprano sentiríamos el efecto de lo que le estamos haciendo a la Otra Parte de Nosotros. En nuestra nueva sociedad comprenderíamos todo esto - porque esto es lo que se nos enseñaría. Nuestras escuelas ya no modificarían y santificarían nuestro pasado para que fuese enarbolado como el Método Correcto y Perfecto. Y ya no utilizaríamos la violencia para resolver el problema de entretener a nuestra juventud. (¿Aún no les suena extraño que la mayoría de los terroristas suicidas son menores de 30 años de edad ?)


4. Compartirás y compartirás por igual
Hay suficiente en este mundo para todos. El problema no es sobre la carencia sino sobre el temor. El temor o la creencia de que "no haya suficiente". Si pensáramos que hay una cantidad suficiente de todo, no habría razón para sentir temor. Podríamos compartir todo lo que tenemos con todos aquellos cuyas vidas tocamos. En nuestra nueva sociedad, se nos invitaría a aceptar la abundancia de todo y se nos invitaría a no pasar nuestras vidas luchando por adquirir, adquirir, adquirir - acumular y proteger todo lo que hemos adquirido, no vaya a ser que alguien se coma un pedazo de nuestra manzana o de nuestro pastel, o una parte de nuestros dulces-. Comprenderíamos que hay suficientes dulces para todos. Ya no sucedería que unos pocos acumulasen la mayor parte de la riqueza y los recursos de la Tierra. En nuestra nueva sociedad nos aseguraríamos que nadie tenga carencias sobre este planeta, que nadie muera de hambre mientras millones de personas desechan millones de kilos de comida. Nos aseguraríamos que nadie se vea forzado a vivir en ranchos de lata corrugada en barrios, mientras gastamos millones en construir un country club a cinco kilómetros de distancia. Eliminaríamos el hambre y la pobreza por fin (es posible) y elevaríamos al más bajo entre nosotros en todas las formas. Así, no sólo eliminaríamos la miseria y la desesperación, sino los malestares y la violencia que estos producen o pueden producir. Es vergonzoso señalar algo tan obvio. Que la raza humana evite aceptar esto o hacer algo sobre esto es aún más vergonzoso. También es mortal.


5. No juzgarás ni condenarás
En las sociedades altamente evolucionadas, no existen ni los juicios ni las condenas. Igualmente, no existirían en nuestra nueva sociedad. Viviríamos por tres códigos de conducta: Conciencia, Honestidad, Responsabilidad. Las observaciones reemplazarían los juicios y las consecuencias naturales reemplazarían los castigos. Siempre y cuando observásemos a aquellos que hacen Lo Que No Funciona, la consecuencia natural sería que la sociedad los enfrentase a un panel de iguales, para ver si están conscientes de los efectos de lo que están creando, se les pediría ser honestos sobre su papel en esa creación y evaluar sus razones; igualmente, se les invitaría a ser responsables por Sus acciones haciendo lo que fuese necesario para compensar cualquier daño que se haya podido ocasionar .


6. Amarás sin condiciones
La naturaleza del amor en nuestra nueva sociedad estaría redefinida. El amor se vería no como una respuesta sino como una decisión, no como una reacción sino como una acción, no como una declaración de cómo es la otra persona y lo que ha hecho, sino de quien somos nosotros y lo que escogemos hacer. En la nueva sociedad, todo el paradigma del amor quedará al revés. Se recordará que el amor es lo que somos, y que ha sido en la sublimación de esto que hemos perdido el camino.

Todos serían capaces de amar a todos en libertad, de la forma que todos considerasen apropiada en cada momento, tomando en cuenta la Conciencia, la Honestidad y la Responsabilidad.

Entonces, cuando a nadie le falte el amor ni la oportunidad de buscarlo y ofrecerlo, ya no nos sentiríamos agraviados, porque el amor le da todo a todos y no requiere nada en retorno.


7. Preservarás y protegerás tu hogar: la Tierra
En nuestra nueva sociedad se nos invitaría a prestarle atención a lo que le hacemos a nuestro planeta hogar. Cuidaríamos, no dañaríamos el medio ambiente. Conservaríamos, no despilfarraríamos nuestros recursos.Protegeríamos, no destruiríamos nuestra ecología. Y ya no ignoraríamos la relación de interdependencia que tenemos con nuestra Tierra, la veríamos como un sistema vivo, tal como nosotros. Ya no negociaríamos pérdidas a largo plazo por ganancias a corto plazo - ni nos parecería aceptable que otros lo hiciesen- pues esto no sería considerado como algo Que Funciona .


8. No afirmarás ser propietario de nada
La idea o creencia de que realmente podamos ser "propietarios" de cualquier cosa, en el sentido de que es nuestro y solamente nuestro, ahora y para toda la eternidad, ya no sería parte de nuestra forma de pensar en la nueva sociedad. En los días ya pasados se pensaba que podíamos ser dueños de cualquier cosa - hasta de otros seres humanos, que convertíamos en esclavos. Hasta de nuestros hijos. Hasta de nuestras esposas. Y actuamos de esta forma.

Existen lugares alrededor del globo en los que todavía se actúa de esa forma. Y aún en muchas partes aún nos imaginamos que poseemos la tierra debajo de nosotros y el cielo por encima de nosotros. (Hasta discutimos sobre la altura por encima de nosotros y la profundidad por debajo de nosotros sobre las que tenemos "derechos" de "propiedad"). En nuestro delirio hemos reclamado ser propietarios de lo que está dentro de la Tierra - de cada roca, mineral y gota de agua.

Observen que estas cosas les pertenecen a la Tierra y por lo tanto a todas las personas sobre la Tierra.

Hemos creido que les pertenecen a aquellas personas sobre la Tierra en ese preciso lugar. Y así funciona nuestra lógica. Pero, en nuestra nueva sociedad, tal "lógica" sería considerada una locura como la que es y el planeta no sería considerado "propiedad" de nadie, sino de la humanidad.

Se nos invitará a aceptar la administración de las tierras, con la posibilidad de cosechar todos los beneficios que resulten de esa función, siempre que cuidemos de la tierra sabiamente y hagamos que su producto esté disponible justamente. La "propiedad" de cualquier cosa sería considerada como el mito que es.

Aún aquello que nos hubiésemos "ganado" sería visto sólo como algo que obtendríamos gracias a la infraestructura creada por la misma sociedad (es decir, por todos). Por lo tanto, de nuevo, se nos invitaría a administrar esa "parte" de la vida - pero una vez más, sólo si la usásemos sabiamente y no abusásemos de ella, o abusásemos de otros por ella.

Por lo tanto, se nos invitaría a disfrutar de "nuestro" dinero o "nuestro" poder o de "nuestras" posesiones como mejor nos pareciese y pasaríamos la administración de estas cosas a nuestra familia e hijos; sin embargo, si usásemos estas cosas para herir a otros o dañar a la sociedad como un todo, se nos decomisaría.


9. No afirmarás ser superior a nadie
La idea o creencia de que somos "mejores" en cualquier forma que otros es lo que nos ha permitido justificar nuestras acciones de quitarle a otros lo que es suyo o no darle a otros lo que es nuestro.

Hemos cometido todo tipo de atrocidades y perpetrado todo tipo de crímenes contra la humanidad y todo con el razonamiento de que tenemos "el derecho" de hacerlo, por nuestra raza, religión o nacionalidad superior.

Cuando otros usan la violencia contra nosotros, gritamos trampa. Pero cuando usamos la violencia contra otros, decimos que es justo, porque nuestra razón es "mejor". En nuestra nueva sociedad se nos invitaría a acabar con nuestra idea sobre lo que es "mejor" y reemplazarla con la idea de "otra idea". Por lo tanto, nuestra "mejor" idea, nuestra "mejor" religión se convertirían en "otra" idea, otra "religión"; nuestra "mejor" forma de vivir o gobernar se convertiría en "otra" forma .


10. No afirmarás ser ignorante
Finalmente, la idea de que no sabemos y "no podemos saber" que la forma antigua de vivir no es "Lo Que Funciona" será dada de alta por fin por nuestra nueva sociedad.

Sacaríamos la cabeza de la arena. Abriríamos los ojos. Evitaríamos pensar que no podemos saber nada acerca de realidades superiores, o Quien Somos en Realidad, o nuestra relación con Dios y el Universo.

Y entonces, por fin, el deseo tradicional de la Navidad de "paz sobre la Tierra, buena voluntad a los hombres" podría convertirse en una realidad .


Desde Ahora Hasta Entonces Las Nuevas Reglas para La Tierra o los nuevos acuerdos requieren que hagamos un salto gigantesco desde donde estamos ahora hacia la sociedad altamente evolucionada en la que nos podríamos convertir si así lo deseáramos.

¿Cómo damos este salto? Con pequeños pasos, día a día. Estamos proponiendo una nueva senda llamada Unidad-Ahora-En-Todo-Lugar.

Por medio de este programa, sugerimos que la gente se reúna en sus pueblos, sus comunidades, en todas partes para discutir las nuevas formas de ser, sus posibilidades, sus retos y su manifestación en nuestras vidas.


Así que, de hecho, éste podría ser un camino para que la humanidad viva junta en armonía sobre nuestro querido planeta.

“Hombre, conócete a ti mismo como Dios, y conocerás el Universo y sus secretos”. Y esta es la gran clave de las eras. Esta clave dice que debes conocerte a ti mismo como quién realmente eres, como el Dios que tú eres.